Alejandro Fabián Presa (El Búho)
Siempre le costó decir que no. Era muy chico cuando lo anotaron en las inferiores de Estudiantes de La Plata y entonces se tomó todo como un juego. Ya más grandecito, le tiraron la goma onda de ir a la Selección Sub 16 y como el técnico era Carlos Pachamé, gloria Pincha, le copó la idea y se puso la ropa albiceleste.
Así fue como formó parte del aquel histórico conjunto que obtuvo el Sudamericano de 1985 con nombres como Fernando Redondo, Hugo Maradona, Fernando Kuyumchoglu, Lorenzo Frutos, Juan Cibulsky, Gabriel Marino, Facundo Rocca, Pedro Sallaberry, Alberto Denis y Néstor Valenzuela, entre otros.
Con una medalla sobre el pecho, retornó con una sonrisa dibujada a las divisiones menores del León y pese a que lo hicieron esperar bastante para subir al plantel profesional, jamás cuestionó nada. Tampoco abrió la boca cuando Solari lo hizo debutar en Primera, en una victoria ante San Martín de Tucumán en la que también hizo su estreno el Ruso Prátola.
Con pocas chances de ser titular, estuvo hasta 1990 entre los grandes y apenas disputó 11 encuentros en los que no se pudo adueñar del mediocampo. ¿Se puso triste? ¿Se bajoneó? No, siguió feliz de la vida.
Desaparecido por un tiempo, asomó de nuevo la cabeza y le preguntaron: ¿Querés jugar en la C? Y aunque cualquiera hubiese esperado una mejor oportunidad, él agarró viaje. Desde 1993 a 1996 defendió los colores de Tristán Suárez, incluso en Primera B.
Ya retirado, fue DT en la Liga Platense y volvió a decir que sí en 2001, cuando se juntó con el Pepo Soto y entre los dos crearon CACFA, (Centro de Alta Competencia Fútbol Argentino), institución dedicada a reunir y preparar jugadores libres y juveniles de la ciudad de las diagonales. Por sus manos pasaron nombres como Diego y Rubén Capria, Juan Lezica, Gonzalo Gaitán, Lucas Wilchez, Fernando Gatti, Agustín González Tapia, Félix Benito, Darío Pranich y Sebastián Barclay. Nuestro homenajeado, fiel a su costumbre, jamás le negó la entrada a alguien e incluso se animó a admitir a F*lipe Des*g*stizábal, con todo lo que eso significa. Presa fácil.







