Gimnasia y Tiro 1993 (el más feo de la historia)

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Un gran equipo, eso no se discute. Ganó el Torneo del Interior en 1992 y un año más tarde obtuvo el ascenso a Primera División. Pero vayamos a lo realmente importante: jamás en la historia de la humanidad otro club pudo juntar tantos cucos en una misma formación.

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El Tigre Amaya
Garantía de gol y cagazo en el rival de turno. Con esa pinta podía hacer temblar a cualquier marcador central con fama de duro. Jamás alguien se atrevió a hacerle un chiste.

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Alfredo González
Otro tanque del área. Pesado y potente. Dicen que la semana previa a los partidos le hacían oler prendas con olor de los adversarios para que los sábados se los devorara en la cancha.

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El viejo Rodríguez
Nos cae bien porque se encargó de poner bien alto el uso del bigote. Pero no era para nada serio ver a un empleado provincial de 37 años en pantalones cortos todos los fines de semana. Él mismo recordó una frase que alguna vez salió de la boca del Negro Marchetta: «Son un gran equipo, tocan bien, pero tienen un gran defecto: tienen que jugar adentro de una carpa porque son todos muy feos«.

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Ramón Benito Álvarez
El fachero del plantel. Llamaba la atención por su buzo rosa fluo, siempre haciendo juego con sus guantes. Un coqueto. Se cree que fue uno de los primeros metrosexuales del país.

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Popeye Herrera
Un cavernícola al que sólo faltaba el garrote en la mano. Aquí lo vemos mostrando su fiereza ante su gente, después de ganarle al Deportivo Italiano.

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Feos sí, horribles no
Desde acá nuestro respetuoso homenaje para este grupo de buenos futbolistas que colocó al conjunto del norte en la máxima división del fútbol argentino. Con o sin belleza, el Albo de Salta ganó la admiración de muchos. He aquí un compilado de imágenes (hay más en GyTSalta.com.ar) que vienen bien a la hora de presionar a los niños que no quieren tomar el jarabe. ¡Abrí la boca o te muestro al Tigre Amaya!

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De Lorenzo Martín

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Martín Jorge De Lorenzo
Volante que no supo o no pudo aprovechar las pocas pero buenas ocasiones que le dieron en la Primera de Ferro Carril Oeste. Su debut se produjo en la fecha 11 del Clausura ’92, cuando fue titular en un partido ante Talleres de Córdoba que terminó 0 a 0. De manera consecutiva tendría otras 2 chances de integrar el once inicial de Griguol, pero su rendimiento no estuvo a la altura del momento y comenzó a ingresar en los segundos tiempos, de manera breve y salteada.
Se fue de Caballito con 11 cotejos en el lomo y un tiempo después lo encontramos en el duro mundo del under. En la temporada 1994/95 pasó a reforzar las filas de Atlanta junto a otros jugadores de la talla de Lucho Malvárez y Luis Marabotto, bajo la conducción técnica del Ruso Ribolzi. Su nivel, vale decir, no fue espectacular ni mucho menos. Apenas disputó 12 encuentros y marcó 2 goles, pero tuvo la fortuna de incluir su apellido en la lista de hombres que ascendieron al Nacional B, con figuras como José Luis «para jugar con estos muertos no hace falta comer pastas» Campi, Luis Bonnet y el Cabezón Alcami.
Además sudó casacas en Ferrocarril Midlan (1996/97), Defensores de Belgrano (1997 a 1999) y Argentino de Quilmes (2000/01) en la tercera categoría de nuestro fútbol. En el exterior, para no perder la costumbre, también conoció el bajo fondo cuando pasó al Real Unión de Irún, España (en 2001), y permaneció varios años tratando de memorizar los nombres de sus compañeros Azpilicueta, Etxaniz, Etxarri y Oier Larraínzar.

Argentinos en la Copa Columbus 1986

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En el verano europeo de 1986, Argentinos Juniors emprendía una gira por el viejo continente. Por aquellos tiempos los Bichitos Colorados eran bastante solicitados, tras su gran actuación en la final Intercontinental ante Juventus. Fue así que, en la ciudad de Génova, Argentinos enfrentó al Milan, en el primer partido que se disputó el 12 de agosto. El encuentro finalizó 1 a 1 – gol del Panza Videla para Argentinos- y en los penales prevaleció el equipo italiano, con un score de 5 a 4.

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Mientras tanto, la Sampdoria jugó el clásico ante el Genoa, venciendo este último 6-5 en definición por penales tras igualar en un tanto por bando. Un par de días más tarde el Bicho se vio las caras con el equipo organizador. Sampdoria venció 1 a 0, y el plantel genovés presentó jugadores de la talla de Vierchowod, Vialli, Cerezo y Mancini. Esa gira fue fundamental para que el equipo ‘Rossonero‘ pusiera sus ojos definitivamente en Claudio Borghi. Además, Hugo Hernán Maradona era el centro de todas las miradas, aunque solo tenía 4 partidos y 1 gol en Primera División.

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Puchetta Gerardo

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Gerardo Rafael Puchetta
Volante ofensivo cuyo apellido inmediatamente nos remonta a aquel entrañable fanático de los Rolling Stones personificado por Campi, a mediados de los noventa. Y es que la versión futbolera de Puchetta, en su cortísimo paso por la Primera división lejos estuvo de dejar algo para destacar y en comparación con el humorista, pierde por goleada.
Nació en Temperley el 13 de diciembre de 1983 y diecinueve años más tarde, participaba de su primer pretemporada al igual que otras promesas del granate como Juan Colella, Gustavo López, Matías Larretchart y Agustín Pelletieri. Debutó oficialmente en Lanús el 16 de febrero de 2003, ante Independiente en una victoria ajustada, por 1 a 0. Y debutó es un decir, porque Chiche Sosa lo hizo reemplazar a la Vieja Moreno a los 48 minutos del segundo tiempo, siendo más que probable que durante el tiempo que permaneció en la cancha ni siquiera haya tocado la pelota.
La oportunidad la tendría dos semanas más tarde, contra Nueva Chicago. Esa tarde ingresó en lugar de Sebastián Salomón, a los 15 minutos de la segunda mitad. No tuvo posibilidades de influir en el resultado (triunfo del Torito, 2 a 1) pero al menos se dio el gusto de jugar sin la presión de escuchar el pitazo final a segundos de haber entrado.
Sin sospecharlo, su despedida entre los grandes fue el 29 de marzo, ante San Lorenzo. Aquel día salió desde el arranque y dejó la cancha a los 18 minutos del complemento para permitir el ingreso de Gabriel Iribarren cuando el partido estaba 2 a 1 a favor del Granate, no obstante en el final el Ciclón lo dio vuelta.
Desde su último encuentro se fue diluyendo y después de un par de escalas desapareció por completo. Tras quedar libre, se fue a Mar del Plata para jugar en Alvarado (2004). En enero de 2005 se pegó una vuelta por la marmolería de La Plata FC y conoció a Nicolás Ayr, Pablo Trecco, los ex Racing Ezequiel Ceballos y Guillermo Tambussi; y al estadounidense Nigel Andretta, baldosa for export.
En dos temporadas y media parecía que ya lo había visto todo y entonces se terminó de esfumar. En el segundo semestre de aquel año, vistió los colores de Villa Mitre de Bahía Blanca y nunca más se lo volvió a ver en un campo de juego.

Carreño a Ankaragücü / Rampla Juniors 2006

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En el receso invernal de 2006, la incertidumbre reinaba sobre el futuro de Ariel Carreño, quien sin pensarlo se convirtió en la vedette de los futbolistas. En Julio, luego de haber descendido a la B Nacional con Tiro Federal de Rosario viajó a Turquía junto a Víctor Piriz Alves para sumarse a prueba al Ankaragücü. Tras varios días de entrenamiento ninguno de los jugadores convenció al cuerpo técnico y pegaron la vuelta. El oriental recaló en Talleres de Córdoba, mientras que el ex Boca y San Lorenzo tenía todo arreglado de palabra para incorporarse a Rampla Juniors de Uruguay.
A la hora de firmar los papeles, en el trayecto desde el aeropuerto de Carrasco hasta la sede del conjunto picapiedra, un llamado del Thun de Suiza hizo recapacitar a Carreño, que de esta forma dejó pagando a los dirigentes charrúas y se tomó un avión con destino europeo.