
Guillermo Andrés Tambussi
Es probable que los hermanos Tambussi hayan apostado alguna vez por cuál de los dos aparecería primero en este sitio. Si eso ocurrió, queremos decirle a Leonardo que se ponga contento, que ya puede cobrar lo suyo, porque el turno de Guillermo ha llegado.
Marplatense nacido en 1982, vivió con admiración la ascendente carrera de su hermano mayor, que siendo muy joven prometió en la Primera del Racing Club de Avellaneda. Él sabía que poníendole ganas no pasaría mucho tiempo para que le sucediese lo mismo. A lo sumo tendría que esperar un año…o dos. Lo cierto es que este delantero veloz y de gambeta desprolija integró el plantel racinguista desde 2000 hasta fines de 2005, pero el debut nunca llegó. En el medio le tocó vivir de todo. Desde falsas expectativas generadas por entrenadores como el Pato Fillol, hasta un préstamo condenatorio a uno de los clubes más baldoseros de la historia, La Plata Fútbol Club, en la temporada 2004/05.
Allí ascendió al Torneo Argentino A y luego de un retorno sin gloria a La Academia, volvió a la ciudad de las diagonales para jugar un semestre en el 2006. Ese último campeonato al lado de figuras como Nicolás Ayr, Darío Cajaravilla, Martín Mazzuco, Agustín González Tapia, Gustavo Paruolo y Mauro Amato, le dio el valor suficiente para cerrar los ojos y entregarse a lo que fuese. Pero no le fue mal. Firmó para el Deportivo Italiano (2006/07) y arrancó algunos aplausos que luego se desvanecieron cuando, al finalizar la temporada, no se puso de acuerdo con la renovación de su contrato y quedó a la deriva.
Su destino más próximo, pese a lo que parecía ser un repunte en su trayectoria, terminó siendo Río Cuarto. Primero coqueteó con Estudiantes y luego firmó con Sportivo Atenas, conjunto cordobés que participa del Argentino B. Se nota que le sobra talento para actuar en una categoría superior. Pero a esta altura ya es tarde. Su hermano está cobrando la apuesta.
Juan Pordiosero






