
Jacek Ziober. Delantero polaco. Jugó desde 1982 a 1999.
(Gracias Juan Alba)

Jacek Ziober. Delantero polaco. Jugó desde 1982 a 1999.
(Gracias Juan Alba)
Gustavo Alejandro Paruolo
El fútbol, en el 90% de los casos, está emparentado con un origen humilde, en potreros de tierra y sin demasiados lujos. Por tal motivo resulta extraño que los inicios de Gustavo Paruolo en este deporte hayan sido en los torneos intercountries.
«Ese fútbol es muy molesto, se habla mucho, juegan más con la boca que con los pies. Me enferma, no pueden hablar tanto, te viven puteando, y si jugás mejor que ellos, hacen todo lo posible para bajarte. En el country se jugaba mucho más sucio.» dijo alguna vez este mediocampista porteño nacido en 1980.
Claro que antes había sumado varias frustraciones. Se probó en Club Parque, Ferro, Independiente, Nueva Chicago y Boca Juniors pero según contó «En ningún lado me hacían jugar porque decían que era muy chiquito de estatura. Hasta los 14 años no pasaba el metro cincuenta.».
En el segundo semestre de 1999 se alejó de la burbuja y se sumó a San Lorenzo de Almagro. Pasó bastante tiempo en Reserva y en 2000 fue ascendido al plantel de Primera. Ese mismo año fue inscripto en la lista de buena fe para la Copa Mercosur e incluso fue al banco de suplentes ante el Vasco da Gama en el Nuevo Gasómetro. No ingresó pero vio como Juninho y Romario festejaban ante la atenta mirada de Sebastián Saja. En 2001 participó de la pretemporada y conoció a fondo a Félix Benito, Pedro Portocarrero, Juan Piombo y Lucio Filomeno, entre otros.
Pese a no haber jugado ni un minuto formó parte del plantel campeón del Clausura 2001 y a mediados de ese año pasó a préstamo a Almagro, con el que alcanzaría a disputar 11 partidos en la B Nacional.
En la temporada 2002/2003 vistió los colores de Juventud Antoniana de Salta durante 27 encuentros y convirtió un gol. Al año siguiente, luego de estar a prueba en Tiro Federal de Rosario, sufrió en carne propia el descenso defendiendo la divisa de Los Andes(2003/2004), junto a Bressán, Pieters, Tridente y el Gordo Gianfelice.
En ese irrefrenable tobogán personal, en 2004 bajó una categoría para hacer un bolo de 2 partidos con All Boys en la Primera B Metropolitana. A los seis meses se incorporó a Nueva Chicago (2005) pero apenas dijo presente en 6 cotejos. Luego de su paso por el Torito iba a sumarse a Juventud Unida Universitario de San Luis, pero recaló en La Plata FC para tener algo de continuidad: 23 partidos y 3 tantos.
A mediados de 2006 fue cedido al Audax Italiano, donde llegó en el mayor de los anonimatos y como era de esperarse no se destacó (23 presentaciones y 2 anotaciones), comprometiendo su futuro a una experiencia en la desmotivante liga rumana, con la casaca del FC Politehnica Iasi (2007), equipo que le encomendó la dura tarea de reemplazar a otro galáctico como el ex Colón de Santa Fe, Alejandro Gavatorta.
KeyserSoze

¿Las Chivas de Guadalajara? No, tibio, tibio. La foto corresponde a un equipo de Talleres de Remedios de Escalada, tuneado al mejor estilo mexicano. Con marca y sponsor del país del Norte (ABA Sports y Tecate), el conjunto de la zona sur se pareció mucho, en 1997, a una de las instituciones más importantes de México. Los colores ya estaban, los extraños arreglos comerciales (como sucedió con Ferro) hicieron el resto.

Horacio Daniel Monti
Arquero de experiencia en ligas regionales con un singular paso por la Primera División, donde llegó a integrar 3 planteles durante la década del ’90. Surgido de Renato Cesarini, cuna de futbolistas rosarinos, obtuvo algo de consideración cuando pasó a Belgrano de Córdoba, elenco que le dio la oportunidad de disputar 3 encuentros entre 1994 y 1995.
Después de haberle visto la cara al Perro Arbarello huyó despavorido y de tanto correr apareció en Vicente López, donde lo atendieron, le dieron comida, un buzo con el escudo de Platense (1995/96), y un banquito bien frio para que pusiera a temperatura ambiente mientras esperaba algún inconveniente de César Monasterio y Luis Islas. Ya se estaba acostumbrando a eso de ser última alternativa cuando le susurraron al oido «che, me parece que a Arbarello el año que viene lo mandan para acá». Ahí nomás se echó un pique hasta Rosario y se metió en el Gigante de Arroyito para ser reemplazante de Abbondanzieri y Ayuso. En Rosario Central (1996/97) estuvo poco tiempo y después enfiló para México, con el fin de consolidar una carrera que hasta ese momento no había tenido demasiada continuidad. En el Norte jugó para Real San Luis (1997 a 2000) y Yucatán (2001), ganando la experiencia necesaria para regresar a nuestro país con el pecho inflado.
Desde 2002 a esta parte ha mantenido un buen nivel con Sportivo Las Parejas en el Torneo Argentino B (conoció a Bohive y al gran Ubaldo Zamparutto), pero nada lo ha hecho brillar tanto como su participación en un partido a beneficio de un centro de asistencia a la niñez de su ciudad, Cruz Alta, representando a la facción menos mediática del «Grupo de los siete», una logia de coterráneos noventosos formada por Eduardo Berizzo, Darío y Hernán Franco, Juan Pablo Vojvoda, Gustavo Onaindia y Daniel Stremiz. Y sí, para ser solidario no hace falta ser muy famoso.
Juan Pordiosero

Lamentable papel cumplió Estudiantes de La Plata en Noviembre de 2000, cuando hizo una mini-gira por Costa Rica que le reportó algo de dinero y una vergüenza deportiva más grande que la mismísima ciudad de las diagonales.
De entrada, los dirigentes que habían acordado un amistoso con la selección tica, olvidaron decirle a los organizadores que no viajarían los mejores jugadores del Pincha, sino que lo harían aquellos que no eran tenidos en cuenta por el técnico y varios juveniles de la Reserva.
Con el lógico fastidio del periodismo local, el León dirigido por Juan Ramón Verón afrontó el compromiso con lo que pudo, pero no alcanzó la medida mínima de dignidad.
Con tantos de Fonseca (3), Sunsing (2) y Bryce, el combinado centroamericano se impuso por 6 a 1 ante los argentinos, que llegaron al gol a traves de Acciari. Los medios de la zona fueron durísimos con el elenco de La Plata, destacando su falta de preparación. «Los tricolores hicieron tiro al blanco ante Estudiantes, al que enviaron a Sudamérica con seis recuerdos» afirmó el periódico La República.
Como si fuera poco, a raíz del resultado catastrófico la delegación del Pincha tomó la decisión de suspender otro partido acordado de palabra ante un club local, el Santos de Guapiles y se volvió antes de tiempo…para seguir haciendo papelones. En un primer momento, el Diario Hoy había publicado la crónica del match, con una formación de Estudiantes que no demostraba nada raro, más allá de la escasa presencia de suplentes: Evangelisti, Juan Fernández, JJ Lezica, Menghini, Baratteri; Bezombe, Acciari, Cejas; Fúriga, Simone y Piersimone (Pablo Figueredo, Lucas Nardi y Ricardo Pérez en el banco).
Sin embargo, un día más tarde saltó la ficha de un dato para nada menor. Algunos problemas en la documentación de Figueredo y Pérez, retrasó la llegada de ambos a Costa Rica e inexplicablemente el que comenzó atajando para el equipo albirrojo fue..¡el portero costarricense Miguel Mena! Sí, aunque cueste asimilarlo, al Pincha le hicieron los 3 primeros goles con un rival en el arco propio. Figueredo llegó justo para el comienzo del segundo tiempo y se comió los restantes.
Juan Pordiosero

Armando Rui Augusto Lopes. Delantero portugués. Jugó desde 1971 a 1989.
Ya es costumbre que nos pongamos buenos para esta fecha, asi que decidimos dejar un par de regalos debajo del arbolito. El primero, cumple un viejo anhelo de este sitio, el de completar el homenaje al gran Pirata Czornomaz en Amor a la Guita. Fueron meses y meses de búsqueda intensiva pero gracias a todos los que colaboraron se pudo realizar.
El segundo obsequio lo acercó un lector, Claudio, que desde su exilio español se contactó con Juan Pablo Vojvoda y, como resultado del encuentro, obtuvo una bonita dedicatoria para «una baldosa» en la camiseta del Baza, equipo de Granada que milita en la Segunda B del país ibérico. Nos contó, además, que el ex Newell’s se divirtió con el homenaje que le hicimos, asique nos pone contentos por partida doble.
Agradecemos todos los mensajes navideños que hemos recibido, incluso de baldoseros como Fabio Giménez. ¡Muchas felicidades!
En Una Baldosa