Kondratzky Diego

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Diego Jesús Kondratzky Wlasiuk (El Ruso)
Perteneciente a esa camada de jugadores que debutan siendo grandes y prototipo del arquero golondrina que va por la vida comiendo banco en cada club que pasa y a la primera de cambio se manda a mudar… para cumplir la misma función, pero en otro lado, al mejor estilo Flaco Saccone.
Era un proyecto interesante de las divisiones inferiores de Racing (jugaba con Manuel García, Harguindeguy, Milozzi, Musa y Pessacq, entre otros) cuando a comienzos de 2000 quedó libre junto a otros 70 jugadores. Cabizbajo, se fue a La Plata para seguir el mismo camino, el de la intrascendencia. En Gimnasia tampoco fue tenido en cuenta y decidió cruzar el Río de la Plata. En Uruguay, le fue un poco mejor (?), comió banco a lo loco en Racing de Montevideo y misteriosamente después pasó a Nacional sin llegar a debutar en Primera, claro.
Cansado de baldosear en Sudamerica se tomó un avión para probar suerte en el ultra under italiano. Se sacó las ganas de ser titular en el arco del Gradese (2004) compartiendo equipo con su hermano Gabriel (que a principios de este año no la pasó muy bien que digamos). En el Viejo Continente también defendió los colores del Locri.
A mediados de 2004 pegó la vuelta a la Argentina para probarse nuevamente en el Lobo y como era de esperarse, no quedó. Sin hacerse mucho problema llegó hasta el Bajo Flores para ser suplente de Eduardo Morfú e Iván Brun en Social Español, función que cumplió con creces.
Al año siguiente (2005) se calzó el buzo de Defensores de Cambaceres, pero antes de lo previsto rescindió el contrato. Después de seis meses (en realidad, toda una carrera) sin hacer nada, fichó con Villa San Carlos (2006/2007) con el objetivo de lograr bienestar. Para un tipo oriundo de Berisso fue como tocar el cielo con las manos. Sólo era cuestión de levantarse quince o veinte minutos antes del entrenamiento para llegar a tiempo, calzarse los guantes y hacer un simulacro de peloteo, total, ya sabía que el sábado atajaba otro arquero.

KeyserSoze

López Turitich 1984

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Uno de los casos más recordados en el sub-mundo de los porteros de ocasión, es el de Oscar Paulino López Turitich, aquel marcador de punta de Platense que en abril de 1984 le atajó un penal al uruguayo Fernando Morena.
Ante la lesión del arquero Gabriel Puentedura, con todos los cambios realizados y score adverso por 2 a 0, el conjunto de Vicente López tuvo que recurrir a un jugador de campo para terminar dignamente el partido ante Boca Juniors. Lo curioso es que, con el defensor paraguayo en el arco, el calamar llegó al empate con goles de Falero y Alegre, generando una proeza pocas veces vista que tuvo como frutilla del postre la jugada que motiva este homenaje.
Sober el final del match, el árbitro Demaro cobró un penal para los xeneizes que el Potrillo Morena, de magra campaña en Argentina, se encargó de ejecutar, haciéndose cargo de la responsabilidad que implica enfrentar a un golero improvisado.
Y el charrúa falló. O mejor dicho, López Turitich brilló. Con una gran atajada detuvo la pelota y entró en la historia.

Juan Pordiosero
(Créditos a Gustavo Lamy «Pesca». Gracias a Christian Lourido)

Garay Sebastián

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Sebastián Jesús Garay
Enganche cordobés de insignificante tarea en la máxima categoría de nuestro país, pese a ser señalado en algún momento por Jorge Griffa, como una firme esperanza de la cantera de Boca Juniors.
En el xeneize cumplió al pie de la letra con los pasos previos para llegar a Primera entre 1998 y 2002, pero su sueño comenzó a truncarse en la Reserva (llegó a entrenar con ¡Caniggia!), cuando la gran cantidad de juveniles que querían estar en el equipo profesional lo fueron relegando hasta quitarle la posibilidad del debut.
Reconfortado al menos por haber compartido su división con Doffo, Magnano, Caneo, Monesterolo y el primo de La Sole, recaló en Talleres de Córdoba pero inmediatamente fue a rellenar el plantel de Colón de Santa Fe en (2002/03) usado como vuelto por el pase de Gerardo Solana. Allí tampoco tendría oportunidades concretas y sacaría pasaje a su ciudad natal, San Francisco, para actuar en Sportivo Belgrano (2004/05) en el Torneo Argentino B.
Después de un año sin mayores repercusiones y decidido a negociar su estabilidad futbolística de una buena vez por todas, sacó de la manga su carta más fuerte y con el rótulo de «hermano de Diego Garay» volvió a Talleres para jugar en la B Nacional durante el 2005, en una verdadera deformación que recolectó players de todas las razas posibles, como Joel Barbosa, Renzo Ruggiero, Gabriel Meta, Luciano Leguizamón, el ecuatoriano Johnny Baldeón y más de 20 artistas invitados.
Por supuesto que el apellido no le sirvió para zafar de ese mamarracho y en 2006 retornó a Sportivo Belgrano para luego jugar con su hermano y de paso, vaya uno a saber, recriminárselo en la cara. Aunque no creemos que haya sido tan HP, si gracias a los contactos del ex Newell’s, por ejemplo, disputó un amistoso ante Pumas con la camiseta de Irapuato de México e incluso, según él cuenta, hizo un gol.
Si diferencias entre los Garay buscamos, podemos destacar varias, pero nos quedamos con la más curiosa: el mayor, a pesar de todo, pudo ganarse el apodo de «el Diego cordobés«. Al homenajeado, en cambio, ya le usufructuaron el mote.

Juan Pordiosero

Fernández Adrián

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Adrián Alfredo Fernández
Amante del juego de pelota en todas sus variantes, se hizo un tiempo para atajar en Primera División del fútbol argentino y también para incursionar en el fútsal, actividad que le permitió ser entrenador y jugador al mismo tiempo.
Su momento de mayor exposición se dio en 1997, cuando defendió la valla de Banfield en 7 oportunidades y tuvo un partido consagratorio, el 23 de febrero de ese año, enfrentando a San Lorenzo. Esa tarde estuvo inspiradísimo, sacó todo y le ganó el duelo al Loco Abreu, que se fue re caliente por el empate 1 a 1 y los polémicos fallos del árbitro Oliveto que lo privaron de un gol sobre el final del primer tiempo y de un penal a favor tras un empujón del propio Fernández.
Durante la temporada 1997/98 el arquerito (que a juzgar por la imagen ya tenía pinta de viejo) hizo lo que pudo aprovechando los huecos de un plantel que tenía a otros porteros de la talla de Ciancaglini, Pardal, Areso y un jóven Laucha Luchetti.
Después de haber robado participación en una foto del diario Clarín, detrás de Craviotto y Gorosito, se dio por satisfecho y dio inicio a su carrera en el under, donde jugaría sin demasiado reconocimiento con los colores de Huracán de Corrientes (1998/99), Brown de Adrogué (1999/2000), Talleres de Remedios de Escalada (2000/01 y 2002/03) y Almirante Brown de Isidro Casanova (2001/02).
Al margen de su trayectoria en cancha de 11, también hizo lo suyo con espacios reducidos. Con el equipo de futsal de Banfield se destacó en el arco y también desde el banco, cumpliendo doble rol de jugador y DT. A comienzos de 2006, sin embargo, colgó los guantes y se abocó de lleno a la conducción del plantel. «Es muy difícil desarrollar las dos tareas al mismo tiempo, prefiero estar del otro lado de la línea y ver el partido más tranquilo. En la última temporada no pensaba atajar, pero se me fue un arquero, se me lesionó el otro y como el equipo me necesitaba me puse el buzo y di la cara”, declaró en su momento, aunque deslizó una breve chance de seguir atajando: «Por las dudas que pase algo, me voy a fichar también como jugador, pero no está en mis planes jugar«.
En noviembre de este año fue reemplazado en su cargo por el ex entrenador de Racing, Diego Ortega, y perdió la oportunidad de seguir dirigiendo al pollo de Maradona, el Bocha Ricardo Ramírez.

Juan Pordiosero

Peña Luis

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Luis Abel Peña
Volante paraguayo que quiso vivir del fútbol sin demasiado esfuerzo, lejos de su país natal y lo logró con suerte dispar. En épocas de convertibilidad y sin que nadie se diera cuenta cruzó la frontera para llevar adelante su maléfico plan de conquistar el fútbol argentino. Camuflado llegó hasta José Ingenieros para sumarse a las divisiones inferiores de Almagro, club en el cual al cabo de un par de temporadas debutaría en Primera División.
Unos 27 minutos en la derrota ante Rosario Central por 3 a 1, en la primera fecha del Clausura 2001, le bastaron para jugar con una horda de baldoseros como Germán Centurión, Diego Martín Cejas, Héctor Nuñez, los indultados Ángel Puertas, Rodrigo Stalteri y el arquero descensor Damián Grosso.
Se ve que la pérdida de categoría no lo asqueó y se quedó en el Tricolor hasta mediados de 2002 cuando lo tentaron del otro lado del charco. El humilde Deportivo Colonia uruguayo siempre dispuesto a llevarse un chasco con baldoseros clase C se quedó con sus servicios y el paragua sin ser delantero respondió con una buena cantidad de goles (en su mayoría de penal). Sin embargo al final de la temporada volvió a emigrar.
En la región de Cuyo, vistió la divisa de San Martín de San Juan (2003/2004). Allí se codeó con César Monasterio, Cristian Favre, Alejandro Schiapparelli, Juan Casado, Sergio Plaza entre otros.
Fracasó en su incursión mexicana jugando para los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas junto al Gordo Gianfelice (según los medios mexicanos: jugadores que claramente vinieron de comparsa y parásitos a la nave naranja) y retornó a tierras argentas para tratar de recomponer su imagen.
Durante 2 temporadas se mantuvo en Isidro Casanova jugando para Almirante Brown hasta que nuevamente lo buscaron del plano internacional. Así es que desde mediados de este año defiende los colores del Unión San Felipe chileno, donde se salvó milagrosamente del descenso a tercera división, quedando solo cinco unidades por encima del rebajado Temuco.

KeyserSoze