
Al correcto Agustín Mario Cejas se le podría reprochar hasta su parecido físico con el marido de Adriana Aguirre, pero no su trajeada facha. A su «reencarnación» futbolística (según la revista Solo Fútbol en 1991), en cambio, se le puede criticar todo. La campera de Carlos Ángel Roa: inclasificable. De jean celeste con detalles morados…¡Horrible! Por debajo, como si fuera poco, pide prisión preventiva una camiseta de raso marca Uhlsport, con un violeta en degradré desagradable. Como no podía ser de otra manera, el conjunto se completa con un vaquero encintado casi a la altura del ombligo.
Juan Pordiosero (Gracias Cazador)