Peña Luis

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Luis Abel Peña
Volante paraguayo que quiso vivir del fútbol sin demasiado esfuerzo, lejos de su país natal y lo logró con suerte dispar. En épocas de convertibilidad y sin que nadie se diera cuenta cruzó la frontera para llevar adelante su maléfico plan de conquistar el fútbol argentino. Camuflado llegó hasta José Ingenieros para sumarse a las divisiones inferiores de Almagro, club en el cual al cabo de un par de temporadas debutaría en Primera División.
Unos 27 minutos en la derrota ante Rosario Central por 3 a 1, en la primera fecha del Clausura 2001, le bastaron para jugar con una horda de baldoseros como Germán Centurión, Diego Martín Cejas, Héctor Nuñez, los indultados Ángel Puertas, Rodrigo Stalteri y el arquero descensor Damián Grosso.
Se ve que la pérdida de categoría no lo asqueó y se quedó en el Tricolor hasta mediados de 2002 cuando lo tentaron del otro lado del charco. El humilde Deportivo Colonia uruguayo siempre dispuesto a llevarse un chasco con baldoseros clase C se quedó con sus servicios y el paragua sin ser delantero respondió con una buena cantidad de goles (en su mayoría de penal). Sin embargo al final de la temporada volvió a emigrar.
En la región de Cuyo, vistió la divisa de San Martín de San Juan (2003/2004). Allí se codeó con César Monasterio, Cristian Favre, Alejandro Schiapparelli, Juan Casado, Sergio Plaza entre otros.
Fracasó en su incursión mexicana jugando para los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas junto al Gordo Gianfelice (según los medios mexicanos: jugadores que claramente vinieron de comparsa y parásitos a la nave naranja) y retornó a tierras argentas para tratar de recomponer su imagen.
Durante 2 temporadas se mantuvo en Isidro Casanova jugando para Almirante Brown hasta que nuevamente lo buscaron del plano internacional. Así es que desde mediados de este año defiende los colores del Unión San Felipe chileno, donde se salvó milagrosamente del descenso a tercera división, quedando solo cinco unidades por encima del rebajado Temuco.

KeyserSoze

Estamos de vuelta

Retomamos nuestro ritmo habitual. Ya pueden visitar y comentar en todas las secciones y también en el foro. Si notan algunos desperfectos no se alarmen, estamos optimizando el sitio. El movimiento se demuestra andando dice el gran Carlitos Balá, asi que andemos.
Gracias por la paciencia.

En Una Baldosa

Por las dudas, felices fiestas

Estamos realizando algunos cambios en la configuración del sitio que probablemente modifiquen su correcta visualización en las próximas horas. El excesivo consumo de recursos a raíz de la gran cantidad de visitas nos ha puesto en jaque una vez más.
Trataremos de volver a la normalidad lo antes posible. Gracias y disculpas por las molestias ocasionadas.

En Una Baldosa

NdR: No recomendamos comentar en los posteos por ahora (quizás se pierdan). Mientras tanto, pueden entretenerse con la página de Tony Gómez. Y de paso nos explican por mail cómo hizo para ganar tantas copas.

Vení pibe, que te llevo a comprar ropa

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Al correcto Agustín Mario Cejas se le podría reprochar hasta su parecido físico con el marido de Adriana Aguirre, pero no su trajeada facha. A su «reencarnación» futbolística (según la revista Solo Fútbol en 1991), en cambio, se le puede criticar todo. La campera de Carlos Ángel Roa: inclasificable. De jean celeste con detalles morados…¡Horrible! Por debajo, como si fuera poco, pide prisión preventiva una camiseta de raso marca Uhlsport, con un violeta en degradré desagradable. Como no podía ser de otra manera, el conjunto se completa con un vaquero encintado casi a la altura del ombligo.

Juan Pordiosero (Gracias Cazador)

Brondino Cristian

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Cristian Alejandro Brondino
La rigidez de su peinado, demasiado prolijo para la época, contrastaba con la desfachatez de jóvenes promesas como Cristian Akselman y la Pantera Sanzotti. Será por eso que ellos sí llegaron al Mundial Sub 17 de Italia ’91 y no así Brondino, que tuvo que conformarse con representar a la Argentina en el Sudamericano que se disputó ese año en Paraguay.
Marcador de punta por izquierda, tuvo su debut en Primera División con la camiseta del Deportivo Español (1994/95). En el Gallego jugó 4 partidos y se codeó con personajes de la talla de Ramón Castro y el Turco Naif.
Su siguiente paso fue en forma descendente, aunque en el Nacional B hallaría continuidad, algo que hasta ese momento sólo conocía por ver a Sofovich en la TV.
Entre 1995 a 1997 logró vestir los colores de Nueva Chicago en 47 oportunidades y encima se trató con baldoseros deluxe como Benetti y otros más terrenales como Frangella.
Alejado por mucho tiempo de la actividad, quizás refugiado en la glostora y en la sensación inigualable de una raya al costado bien marcada, volvió al ruedo como ayudante de campo del técnico Amilcar Ivanovic, con el que tuvo la oportunidad de trabajar en Guaraní de Paraguay (2004-05), tras el ciclo de otro hombre homenajeado en este sitio, el ex San Lorenzo Félix Darío León.

Juan Pordiosero