
Fernando Gabriel Calbanese
Mediapunta mellizo de Walter (ex Laferrere), nacido en 1967 que surgió de San Lorenzo y aún permaneciendo en esa institución durante varios años, quedó totalmente en el olvido.
Con los pelos al viento estilo Leon-O, apareció en la primera del Cuervo en 1986 de la mano de Nito Veiga pero ante la falta de oportunidades fue curiosamente cedido a préstamo al Toshiba Sapporo de Japón en 1987, algo que harían también con Bernuncio tiempo después.
Tras un año del que sacó poco rédito, retornó al Ciclón y se quedó hasta 1990. En esa etapa compartió planteles junto a históricos como Chilavert, Malvarez, Giunta, Zandoná, Bernuncio, Perazzo, Moner y hasta tuvo la oportunidad de ser dirigido por el «Bambino» Veira.
Pero a pesar entrenar y esmerarse, apenas jugó 34 partidos en los dos procesos y su único momento de gloria fue un gol a Boca Juniors en un amistoso.
Dejó a un azulgrana en crisis y partió hacia Deportivo Laferrere (1991-1994) donde inmediato conoció Karabín y se quedó largo tiempo. Jugó hasta 1995 en la B Nacional y sufrió el descenso habiendo participado en 6 partidos con 1 gol.
Tras una temporada en Primera B pasó a la C para defender a Liniers (1996-1997) y luego habría tenido un paso por el poderosísimo Carlos Manucci de Trujillo (Perú). Posiblemente continuó su carrera por otros lugares, pero es probable que por la vergüenza de desfilar por equipos de ínfima relevancia, una mano negra haya borrado todos los registros que faltan.
En el 2006 integró un equipo veterano de San Lorenzo y en 2007 apareció un Fernando Calbanese goleador del torneo Olé, jugando para O.B.S.B.A., que se presume que sea él.
Según se indica, convirtió 33 veces en 13 partidos contra duros equipos como La Escobita, Lanús United, Los Tanos, Cachilo F.C, Los Vagos de Urquiza, La Loca de Warnes, Buena Cosecha, Cuantró, La Resaca, Los Delirantes, Roquefort y Subcomisión Deportes Casino. Vaya paradoja los últimos dos, porque Calbanese era un queso y estaba jugado.
Cucu