Ferrero Sebastián

Sebastián Alejandro Ferrero
Nacido en el seno de una familia futbolera (su padre Ricardo, arquero de profesión, disputó más de 200 partidos en Primera), no le quedó otra que seguir el mandato y darle a la pelotita. A diferencia del viejo, eligió jugar de delantero, bien de punta.
Arrancó en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata y luego de pelearla bastante tuvo su premio.
Su debut se dio en el Clausura 2001 en una situación extraña, por las lesiones del Caio Enría, Fernando Gatti, Facundo Sava y Hernán «me picaban los huevos y se me dio por rascarme» Ocampos el viejo Carlos Timoteo Griguol (que había iniciado a su progenitor en el fútbol en 1975 en Rosario Central) lo incluyó desde el arranque para enfrentar a Huracán.
Pero el estreno no fue el ideal, aquel 10 de abril de 2001, el Lobo perdió 3 a 1 y Sebastián (como demuestra la foto) debió soportar la marca del mufa Gabriel Lobos.
Alcanzó a disputar un puñado de partidos más al lado de Fernando Zaniratto y Federico Turienzo y a comienzos de la temporada 2002/2003 le dieron vía libre.
Por recomendación del Toto Berizzo cruzó el océano y se incorporó al Celta de Vigo B. Jugó poco y en 2004 enfiló para Escocia. En la tierra de las polleras defendió la divisa del Raith Rovers en el ascenso. Al menos se dio el gusto de festejar algunos goles pero no hizo nada del otro mundo y se fue rápido.
Retornó a España para probarse en Las Palmas, pero hizo la gran Mario Augusto Gómez Urbina y de un día para el otro desapareció alegando graves problemas personales.
Pegó la vuelta a sus pagos para jugar en Central Córdoba de Rosario (2004) durante seis meses.
En el verano de 2005 se lo vio haciendo pruebas, sin suerte, en Talleres de Córdoba y en la Comisión de Actividades Infantiles.
Después de un año a la deriva y cuando, intuímos, se le empezaban a terminar los ahorros, decidió volver al Viejo Continente. No la pasa tan mal en el Sangiovannese, donde juega al lado de Sergio Comba, Carlos Aurelio y tiene de compañeros a Leto, El Padre Grassi y Porro, un delantero que en las concentraciones se la pasa hablando del faso.

KeyserSoze

Enrojecidos

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Agradecemos al periodista Agustín Marangoni por la nota que nos realizó para El Marplatense, semanario que se puede adquirir en los kioscos de la ciudad feliz.
También pueden hallar la entrevista recorriendo la versión digital (en PDF) de la publicación o bien esperar unos días para que nos baje el índice de pudor (a veces ocupamos lugares que no merecemos, en serio) y subamos el artículo escaneado.

En Una Baldosa

Della Salla Fernando

Fernando Della Salla
Llamativo desde el momento en el que se lo empezó a conocer como «el primo de Diega«. Su parentezco con el periodista del programa La Pelota No Dobla lo colocó en un lugar difícil de obviar para los oyentes de Rock & Pop.
Nacido en la localidad cordobesa de Villa del Dique, este lateral derecho empezó a jugar en el Club Almafuerte, un conjunto regional en el que sumó experiencia para ingresar a las inferiores de Rosario Central. En la ciudad Cuna de la Bandera no dejó demasiados rastros, pero los memoriosos aseguran que estuvo en el banco de suplentes en algunos partidos de Primera División.
Empezó a figurar en las formaciones una vez que llegó a Chacarita (1997 a 2000), equipo con el que logró el ascenso a la máxima categoría, en 1999, de la mano del Chulo Rivoira, Alex Rodríguez y el Twetty Carrario, entre otros.
Una vez en Primera, quizás cansado de no tener asegurada la titularidad (en el Nacional B había rendido con Mostaza Merlo de DT) agarró con firmeza la posibilidad del fútbol europeo y firmó para el Inter Turku de Finlandia, donde se nota que le fue bien porque estuvo tres años (2000 a 2003) compartiendo momentos con Arístides Pertot y Diego Corpache, entre otros.
Luego retornó al país, y refugiado en su pueblo natal, se puso los colores del Rumipal para actuar en liga local.

Juan Pordiosero

Talleres Penalty 1993

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A invasión Penalty a mediados de 1993 estuvo condimentada por el particular gusto de sus diseñadores, señores a los que nunca se les conoció la cara pero que fueron responsables de casacas dignas de vómito. La prenda de la foto, un asco que combinaba distintos estampados rojos y azules sobre la tela inmaculada, ni siquiera dejaba lugar para una publicidad centrada. Como se aprecia, el sponsor Lurocard se tuvo que hacer a un costado para figurar.
Y pensar que al año siguiente Talleres de Córdoba, con la firma brasileña, terminaría ascendiendo a Primera.

Juan Pordiosero (Gracias Jason X)

Verdy Kawasaki 2 (4) – Gimnasia LP 2 (2)

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Luego de coronarse campeón del Torneo Centenario, Gimnasia y Esgrima La Plata fue invitado a participar de la Copa Sanwa Bank ante el Verdy Kawasaki, el campeón japonés.

El 26 de febrero de 1994, en el estadio Nacional de Tokio, el Lobo de Perfumo empató 2 a 2 pero luego cayó en la definición desde el punto del penal por 4 a 2.

Juan Pordiosero (Gracias Fercho)

Ghini Diego

Diego Hernán Ghini
«¿Quién se acordará de mí allá en la Argentina?», debe preguntarse cada noche antes de irse a dormir este ignoto mediocampista dueño de una trayectoria digna de Football Manager.
A excepción de familiares, amigos y quienes hacemos En Una Baldosa nadie recordará que este individuo logró disputar 2 encuentros en Primera División con la casaca de Deportivo Español en 1994.
En varias ocasiones acompañó en el banco de suplentes a Marcelo Pontiroli, el gran Marcelo Caviglia, Sergio Castillo y a un Alfredo Graciani que quemaba sus últimos cartuchos en el Gallego.
Como si esto fuera poco conoció al histórico Pedro Catalano, al interminable uruguayo José Batista, Gustavo Artaza, Néstor Álvarez, Ramón Castro, Raúl Naif, José Forte, Sandro Ojeda, Alberto Vargas, Ruben Beninca, entre otras joyitas que pasaron por el conjunto del Bajo Flores y que hoy ilustran este sitio.
Sin más oportunidades en el equipo de Rios Seoane pasó a Defensores de Belgrano en la Primera B, en la temporada 1996/1997. Con los colores del Dragón disputó 25 partidos y convirtió un gol.
A mediados de 1997 se cansó de lucharla en el anonimato del fútbol nacional, decidió armar las valijas y hacerse la Europa. Primero llegó a Alemania, donde se sumó al Heilbronn (1997/1998).
La temporada siguiente partió a España para unirse al Manchego (1998/2000), donde disputó 50 partidos.
Después de 3 años le agarró melancolía y retornó a sus pagos. Fue en Talleres de Escalada (2000/2001), donde sumó 25 encuentros.
Se ve que extrañaba cobrar en euros y se fue a Italia a hacer un lindo tour. Primero pasó por el siempre candidato Imperia (53 partidos en la 2001/2003). Cuando le entraron ganas de ir a la playa rumbeó para la isla de Cerdeña con la excusa de defender los colores del Alghero (30 cotejos en la 2003/2004) en la baldosera liga Eccellenza. Al año siguiente se fue al Alba Adriática (2004/2005), pero duró poco. Después de 27 presentaciones y fichó por el Apricena (2005/2006) para disputar 20 partidos.
La temporada pasada (2006/2007) reprensentó a la divisa del Ripa Teatina.
Ni le hablen de pegar la vuelta, parece que no extraña. Por otra parte, ya no va a tener de qué quejarse tanto, ahora lo van a conocer varias personas más.

KeyserSoze

Atlético Rafaela naranja a rayas 03/04

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Sumado a la innecesaria moda de tener un tercer juego de camisetas, Atlético Rafaela mostró un horripilante diseño de la firma Brisa que reemplazaba al modelo de su debut en Primera, ante Quilmes (una casaca lisa de color naranja). El nuevo modelito, que en el orden de prioridades estaba por detrás del titular blanco y el suplente azul, llamaba la atención por su fuerte tono anaranjado y unas franjas horizontales blancas que se complementaban con unos vivos azules que, suponemos, estaban ahí para que el logo de Sancor, el sponsor, no quedara tan colgado.
Por suerte se vio en un par de partidos de la temporada 2003/04, por ejemplo ante Colón (qué necesidad, ¿No?) y luego murió en el olvido.

Juan Pordiosero