Maier Diego

Diego Rafael Maier
Debutar y al mismo tiempo despedirse de la primera categoría, a esta altura, ya es un hecho más que frecuente entre los jugadores que integran la elite baldosera. Pero que ese único partido no sea otro que un clásico, cosa de privilegiados, no hace más que agregarle un plus a una baldosa cantada. Esta la historia de Diego Maier.
Nacido en Esperanza, provincia de Santa Fe (el mismo pueblo en el que vio la luz Matías Donnet), el 6 de junio de 1980, y volante por excelencia, comenzó su carrera futbolística en Mitre de Esperanza.
Con el paso del tiempo se unió a las divisiones inferiores de Unión de Santa Fe. Se dio el gusto de compartir tardes con grossos de la talla de Manduca, Wernly, Mosset, Desvaux, Parmiggiani, Israilevich y Saad, entre otros.
El 12 de noviembre de 2000, Unión y Colón igualaron 2 a 2 por la decimocuarta fecha del Torneo Apertura 2000. A los 28 minutos de la segunda etapa, Maier reemplazó justamente a Matías Donnet. En los 17 minutos que estuvo en cancha, según las crónicas, cumplió una digna labor. Sin embargo jamás volvió a pisar el césped de una cancha de primera división en el fútbol local.
Para la temporada 2001/2002 fichó con Ben Hur para disputar el Torneo Argentino A. Desde un comienzo, la transferencia tuvo inconvenientes porque entre Mitre, club dueño de su pase, y Unión no lograban un acuerdo. Como si eso hubiese sido un presagio, el jugador rescindió el contrato cuando el torneo todavía no había finalizado.
En pleno año mundialista llegaría a Panamá, donde haría carrera. Primero vistió la casaca de Plaza Amador (2002), donde se consagró campeón del torneo Clausura dirigido por el argentino Sergio Giovagnoli. A comienzos de 2003 jugó un puñado de partidos amistosos en Independiente Petrolero de Bolivia. Una de las crónicas de su paso por el país del altiplano indica: «El argentino Diego Maier se sumó a este tipo de conductas antideportivas, mostró muy poco en el oficio del fútbol y sacó a relucir sus dotes artísticas puesto que en cada contacto con el balón terminaba en el suelo e increpaba a sus adversarios.» Digno de un baldosero. Luego pasó por San Francisco FC. Para la temporada 2003/2004 retornó al Plaza Amador. En enero de 2005 reapareció en Santa Fe para entrenar durante unos días con el plantel de Unión, sin embargo se volvió a ir. A mediados de 2006 se desempeñaba en el Alianza FC y tenía una oferta del Árabe Unido panameño cuando decidió volver a la Argentina para jugar en San Lorenzo… pero de la liga esperancina, donde los contratos son suculentos, pero el nivel futbolístico deja bastante que desear.
Habida cuenta de esto, a comienzos de 2007 retornó a Panamá para volver a vestir los particulares colores del Alianza FC.
Todavía no sabemos cuál es el hecho que lo hizo festejar tanto, según se aprecia en la foto.

KeyserSoze

López Ariel

Norberto Ariel López
El Falso Chupa. Más conocido por su segundo nombre, aprovechó el hecho de ser el homónimo del ex delantero de Lanús y robó un poco por la zona sur de Buenos Aires, aunque sin tanta repercusión.
Si bien asomó en Banfield en épocas de Nacional B (2000/01), su carta de presentación fue y será un video con algunos partidos como titular en Primera División, gracias al técnico Luis Garisto que lo hizo jugar bastante durante 2002.
Por ejemplo, actuó de entrada ante Boca (1 a 0, gol de Battaglia) y ante Racing (1 a 0, gol de Pavlovich). No sólo eso, sino que en Avellaneda además fue reemplazado por Ariel Suligoy (el trucho, no el gran ídolo del PC Fútbol) a los 23 minutos del segundo tiempo.
Luchándola junto a otros no consagrados en el Taladro, como Pablo Lezcano, Yari Silvera y Pablo Russo, aceptó, con el tiempo, aparecer cada vez menos hasta julio de 2003, cuando se abrió el libro de pases y lo dejaron libre.
Su condición de mediocampista comodín (a veces es lo mismo que jugar de nada) le permitió ser tenido en cuenta por Jorge Ginarte, que se lo llevó para Los Andes en el segundo semestre de 2003. Pero, como era de esperar, tuvo un insignificante período que derivó en una transferencia a Brown de Adrogué, de la Primera B. Después de dos años en los que no supimos bien cómo anduvo y qué hizo, en 2006 se encontró con la manzana rodeada y aceptó, sin ponerse colorado, bajar a la Primera C. Sí señores, firmó para Cañuelas y asimiló el cambio de 4 categorías distintas en 3 años. Lo que se dice un verdadero tobogán.

Juan Pordiosero

Colombia 1 – Independiente 1

Curioso choque el protagonizado por Independiente de Avellaneda y la selección de Colombia en 1995. Ambos equipos buscaban renovar con éxito los planteles del año anterior. Y más allá de que al Rojo la apuesta le salió un poquito mejor (ganó la Supercopa), las formaciones son un fiel reflejo de la pobreza que reinaba en esa etapa de recambio. Independiente alineó en Cali a Carlos Morales; Gordillo, Arzeno, Carlos Bustos y Meijide; Cascini, Tony Gómez, el Pollo Vidal y Diego Cagna, Usuriaga y Orlando Maturana.

El conjunto local, en cambio, presentó a Eddy Villarraga; Wilmer Cabrera, Osmar López, Jorge Bermúdez y Edison Domínguez; Bonner Mosquera, John Wilmar Pérez, John Mario Ramírez y Oscar Pareja; Freddy León y John Jaime Gómez.

Las 42 mil personas que fueron al estadio Pascual Guerrero (entraron con una tapita de gaseosa gracias a una promoción), gozaron y sufrieron con las gambetas del Palomo Usuriaga, figura de la cancha y gritaron el gol de Freddy León. El Avión Ramírez, con un remate desde afuera del área, señaló la igualdad.

Juan Pordiosero (Gracias Bestiario)

Da Silva Lima Marcelo

Marcelo Da Silva Lima
«Zurdo y como tal, habilidoso y le pega muy bien a la pelota. Buen quite y pasa al ataque con frecuencia y peligrosidad. Muy buen disparo con pelota parada y en movimiento, mucha precisión. Ejecutor de tiros libres. Muy inteligente, siempre elige la mejor posición.»
Por lo bien vendido que está su currículum podría tratarse de uno de los pilares del Scratch brasileño, sin embargo, lejos está de serlo.
Vale aclarar que tampoco tiene ningún tipo de parentesco con el Marcelo da Silva que fue fichado hace unos meses por el Real Madrid ni mucho menos con Celio Marcelo da Silva, el delincuente apodado «Bin Laden» que secuestró a la madre de Robinho hace tiempo atrás.
Este lateral izquierdo esquivaba tiros y ladrones (literalmente) en las favelas de São Paulo hasta que Jorge Célico y Claudio Morresi lo trajeron a Argentina para que jugara en las divisiones inferiores de Huracán.
Con 20 años, debutó el 14 de marzo de 2003, por la quinta fecha del torneo Clausura en la derrota por 3 a 0 ante Chacarita. Jugó los noventa minutos y cometió reiteradas infracciones que no fueron castigadas por el árbitro Gustavo Bassi. El destino le jugó una buena pasada y tuvo la oportunidad de disputar otros 2 partidos completos con la casaca quemera logrando un record, ser amonestado siempre. Quedó libre en 2003 dejando atrás a Ignacio Bordad, Gabriel Lobos, Carlos Camejo, Sebastián Lipo e Ismael Villalba.
Tras un año en el ostracismo extremo en 2004 fue en busca de nuevos horizontes. Partió para la zona sur y recaló en Talleres de Escalada para ser constantemente suspendido por juego brusco y dobles amonestaciones. Pese a esto jugó con cierta regularidad.
Al año siguiente cayó en El Porvenir, pero en Gerli disputó un solo partido. En su única oportunidad de mostrarse dejó una marca, pero fue en la cabeza de Mariano Barale, al darle un codazo que le provocó un corte por el cual tuvo que ser internado. Acto siguiente, se ganó los insultos de todos los hinchas del equipo de Caballito. A fines de 2005 se fue del club.
Apareció en Platense, donde al final de la temporada logró al ascenso a la B Nacional. Sin embargo, casi ni jugó y a mediados de 2006 rescindió su contrato.
Había arreglado con Flandria, incluso disputó amistosos al lado de Juan Gambandé, pero terminó abandonando Buenos Aires. Todo esto para hacer buenas migas con Maximiliano Ayala, Diego Ordoñez y Juan Grabowski en Sarmiento de Chaco. Tuvo la oportunidad de jugar seguido, pero fiel a su estilo de player golondrina ya se alejó del club.
Ahora tiene dos opciones, retornar a Brasil y perderse en alguno de los miles de equipos del hermano país o quedarse en Argentina y predicar la palabra de Dios en una de las tantas iglesias de culto brasileño que hay por estas latitudes.

KeyserSoze

Váttimos y Morales 1994

Huracán estaba ganando, jugaba bien y se perfilaba como candidato al título. En resumidas cuentas, estaba dulce. Ese 1994 fue un año ideal para que algunos jugadores como Humberto Váttimos y Hugo Morales, se pusieran por un rato la pilcha de Marcos Gutiérrez y jugaran a ser arqueros en los entrenamientos del Globo.

Juan Pordiosero

¡Ya estás Grande, che!

En su momento más rolling stone, allá por 1995, Andrés Grande se dio todos los gustos habidos y por haber para un pibe de su edad. El título de Campeón del Mundo obtenido con la selección Sub 20 no debe significar nada en su vida, si lo comparamos con la remera que alguna vez habrá comprado creyendo que tenía mucha onda y que mostró en una producción fotográfica de la revista Goles que lo promocionaba como una gran promesa, junto a Mariano Juan, Federico Domínguez y Germán Arangio. La prenda, ceñida por demás y estampada con decenas de cabezas de Mickey Mouse,debería formar parte de algún museo de la ridiculez yanqui-argentina o algo por el estilo. A su vez, Andrés acompañó la remera con unos jeans elastizados en color negro y las infaltables zapatillas blancas de lona que a esta altura, vale aclarar, casi las observamos como un accesorio de distinción.

Juan Pordiosero