Artaza Gustavo

Gustavo Javier Artaza (El Japonés)
Sin tener las cualidades para imitar a Menem, Grondona o rodearse de vedettes y llevarlas a lo de Mirtha, este volante nacido en 1972 tuvo otras condiciones que también le sirvieron para sobrevivir a su manera.
Sus inicios en el fútbol fueron en San Miguel en 1992 para llegar imprevistamente al Deportivo Español de Ríos Seoane junto a baldosas importantes que lo iban a llevar por ese mismo camino. Guede, Pertot, Alfonso Ayala, Sebastián Galván, Tossello y Bonfigli, fueron algunos de sus compañeros en la escuadra gallega.
No dejó mucho allí, apenas un gol a Platense, provocar la expulsión de Ibagaza en un juego con Lanús y un atraso en el pago, por lo que emulando a Nito, terminó «Cantando bajo la Deuda».
De inmediato buscó ofertas en primera división, pero miró a cada uno de sus costados y no encontró ninguna. Por ello debió observar hacia abajo y retornó en San Miguel donde tenía las puertas abiertas.
Allí se quedó varios años en donde llegó a ascender al Nacional B y se transformó en un referente que vio pasar a figuras como Schulmeister, Pooli, Jiménez y Leonardo Delfino.
Finalmente en el 2002 optó por cambiar de aire y se fue hasta Villa Crespo para defender el azul y amarillo de Atlanta, institución en la cual desfilaron otros homenajeados como Cassano y Diduch y otros que esperan su oportunidad como Rondina y Cirrincione.
Difícil evaluar su rendimiento allí, pero haber pasado a Tigre (2003) en forma inmediata no deja muchas dudas.
Pero fueron sólo 6 meses en la Isla Maciel, ya que una buena oferta del Deportes Arica (2004) de la segunda división de Chile le permitió hacer su primera experiencia en el exterior, que no fue del todo buena.
En su vuelta al país no encontraría establecerse y pasaría por All Boys (2005) donde rescindió, Flandria (2005-2006) junto a Martín Gorozo y Ariel Ércoli y Justo José de Urquiza (2006) con el mítico con Pablo Cameroni, ex compañero en San Miguel.
Quemando los últimos cartuchos y ya pensando en el retiro, aún mantiene la esperanza de hacer dupla con Cerutti.

Cucu

Yoshika Matsubara

Yoshika Matsubara
Nadie en la faz de la tierra podrá discutir la grossez de Yoshika Matsubara, un delantero japonés nacido el 19 de agosto de 1974, con nombre de jugador de Los Supercampeones, vieja serie de dibujos animados.
En 1992 llegó a Sudamérica y , lejos de poner una tintorería, desembarcó en Uruguay para hacer goles en la reserva de Peñarol. Luego retornó a Japón para jugar en Jubilo Iwata (1994/1995 y 1998), Shimizu S-Pulse (1996), JEF United Ichihara (1997), NK Rijeka de Croacia (1999), Delemont de Suiza (1999), Shonan Bellmare (2000). También representó a las Selecciones Sub 17 y Sub 20 de su país e integró el plantel de los Juegos Olímpicos en Atlanta 1996.
El hecho que lo hace figurar en este sitio ocurrió a comienzos de 2001. Aterrizó en Argentina y con la excusa de comerse unos alfajores, comprarse la camiseta de Aldosivi o Alvarado, ver un Quilmes-Peñarol en básquetbol o simplemente conocer el lugar donde nacería En Una Baldosa, fue hasta Mar del Plata para presentarse en la pretemporada de Argentinos Juniors.
«El preparador físico de mi equipo me dijo que tenía que descansar. Pero soy un profesional y quiero aprender cosas del fútbol argentino, que es muy interesante. Por eso estoy acá», dijo Matsu (así lo apodaron en el Bicho) cuando llegó. «El representante le pidió permiso al Checho para que Matsubara se entrenara con el plantel. Sólo se sumará a nosotros para entrenarse», aclaró Norberto Batista, hermano del campeón del mundo.
«Hasta marzo no empieza el campeonato japonés. Por eso, quise venir a la Argentina. Aquí se juega al fútbol de verdad. Son muy buenos técnicamente y tengo mucho que aprender»,
dijo el «ponja» en perfecto español. Y hasta se animó a opinar de la comida: «Aunque la carne me cae pesada, el asado es muy rico. Y los chorizos son bárbaros, en Japón no hay».
Sin embargo, la suerte no lo acompañó y en la segunda práctica sufrió un pellizco en los meniscos de la rodilla derecha al intentar patear una pelota durante el entrenamiento en Parque Camet.
Terminada su estadía en el equipo de La Paternal, permaneció en el continente y retornó a Uruguay. Esta vez no para jugar en un grande sino en un equipo modesto como Progreso (2001).
Pegó la vuelta al Lejano Oriente para sumarse al Avispa Fukuoka (2001) y luego regresó a tierras charrúas para defender los colores de Defensor Sporting (2002). Después volvió a Japón para cerrar su carrera en Okinawa Kariyushi FC (2003/2004) y Shizuoka FC (2004/2005).
Actualmente es director técnico en su país.

KeyserSoze

Pezoa José

José Abraham Pezoa
Volante por derecha y renegado como él solo, no quiso integrar la logia de Los Locutores, aquel grupo de Estudiantes de La Plata conformado por Larrea, Mareco y Fontana, por cuestiones de tradición.
Fue fiel a sus principios familiares y mantuvo la «Z» de su apellido, burlándose de aquellos que, en su afán por emparentarlo con el barbudo Quique, intentaron convencerlo de que la reemplace por una «S».
Pezoa debutó en la Primera del Pincha allá por 1992, cuando era común entrar al vestuario y cruzarse con Nestor Merlo, Squadrone, De Santis, el Pepo Soto y el Chivo Peinado. Generalmente ingresando en los complementos, alcanzó a disputar 8 partidos sin demasiado ruido.
Nacido en la localidad neuquina de Centenario, retomó con el tiempo sus lazos sureños jugando en Alianza de Cutral Có (2001/05), pero a ciencia cierta no sabemos si en el interín siguió entrenando, se tomó unos mates, puso una escuelita de fútbol o ,arrepentido, se anotó en el ISER para recuperar tiempo perdido.

Juan Pordiosero

Violento

Desde hace algunos días pueden encontrar en los kioscos de todo el país, la edición de marzo de la revista Maxim con el especial baldosero dedicado al gran Karateca Vallejos, autor material de las jugadas más sádicas y espectaculares de la década del 90. Si la quieren conseguir, es bastante fácil. La gracia innata de Cinthia Fernández hace las veces de GPS para divisarla al toque. ¡Que la disfruten!

En Una Baldosa