Boca 2 – El Salvador 0

El Boca de Maradona visitó tierras estadounidenses en 1982 para enfrentar a seleccionado de El Salvador,que se preparaba para el Mundial de España. El partido se disputó el miércoles 6 de enero en la ciudad de Los Ángeles, y los argentinos se impusieron 2 a 0 con goles de Diego a los 33 y 63 minutos. En la imagen, se observa a Ricardo Gareca marcado por Jaime La Chelona Rodríguez.

Juan Pordiosero

Chafer Daniel

Daniel Alberto Chafer
Las trayectorias de algunos futbolistas de bajo vuelo parecen estar guionadas, muchas veces, por enroscados representantes que plantan videos y a los pocos meses cosechan transferencias increíbles. Así es como podemos ver que algunos jugadores que nosotros creímos desaparecidos en realidad estuvieron dando vueltas por el mundo, como zapallo en carro, de club en club sin encontrar la tan deseada estabilidad. En general, aquellos que no logran trascendencia en Primera División, deben morir con esa, la de buscar un lugarcito en Indonesia, probar un rato en Chile, ver qué onda en Ecuador y robarla un rato en la tercera división de España para después volver al país y retirarse en el equipo de su pueblo.
La carrera de Daniel Chafer aún no ha entrado en esa categoría, aunque no podemos asegurar que de acá a dos años su currículum no esté repleto de escudos desconocidos del Universo entero. Por ahora, ha hecho una carrera bastante lineal, directa, sin demasiados matices.
De jugar en Colón de Santa Fe, pasó al ascenso italiano, donde intenta consagrarse desde hace años sin mucha suerte.
Irrumpió en la Primera del Sabalero a fines de 1999, bajo el mando de Osvaldo Piazza. El técnico lo probó incluso como titular, para que acompañe al Caio Enría en la delantera, pero no se pudo vender demasiado. En contra tuvo una mala campaña del cuadro santafesino y una competencia bastante dura: en su puesto podían jugar Claudio Biaggio y Gustavo Sandoval, dos pesos pesados (especialmente el último). A comienzos de 2001 se fue de la institución junto a Adrián Gorostidi, Ariel Segalla y Lucas de Ieso y nunca más se escuchó hablar del pibe Chafer.
Recién en la 2003/04 apareció con vida en el Lanciano de Italia y una temporada más tarde pasó al Gubbio. Allí se desempeñó hasta julio de 2006, cuando lo metieron en un trueque y se fue al Melfi de la serie C2, donde lo presentaron como el primer brasileño en la historia del club. Está bien que las inundaciones han provocado estragos en Santa Fe, pero todavía queda en la Argentina. De no creer.

Juan Pordiosero

Rodríguez Marcos

Marcos Gerardo Rodríguez
Desconocido lateral derecho que San Lorenzo utilizó poco y nada durante un lapso bastante prolongado. Lo tuvo haciendo una pasantía desde la temporada 1989/90 hasta 1992, y en todo ese proceso apenas pudo jugar 5 partidos.
Nacido en Bernal, en octubre de 1971, Marquitos no le pudo escapar al destino del futbolista de segunda selección. Aprovechó su momento de gloria en la 2° fecha del Torneo Clausura ’92, cuando el Ciclón presentó una formación con muchos chicos de la Reserva porque los grandes estaban concentrados en la Copa Libertadores. Ese día, ante Boca (ganó el Xeneize 2 a 0), Rodríguez salió en varias fotos haciendose el que marcaba a Latorre y a Cabañas. Está claro que ambos convirtieron un gol esa tarde. Se desconoce si se fue del club por sus propios medios o si lo ayudaron un poco.

Juan Pordiosero

Lalli Ariel

Ariel Alejandro Lalli
De chiquito la rompía en Club Parque dirigido por Ramón Maddoni y teniendo de compañeros a Esteban Cambiasso y Federico Insúa, futuras figuras del fútbol argentino. Tiempo después lo haría en las inferiores de Argentinos Juniors al lado de Nicolás Medina y Julio Arca, uno en camino a ser baldosero y el otro todavía se mantiene en el fútbol de Inglaterra.
En 1996 llegó a Boca Juniors en el mítico paquete que incluía a promesas de la cantera del Bicho como Juan Román Riquelme, Fabricio Coloccini, César La Paglia, Emanuel Ruiz, Carlos Marinelli, Pablo Islas, Ariel Rodó y Lucas Gatti (en lugar de Diego Placente, con quien se había acordado de palabra pero finalmente no se llegó a un acuerdo y tiempo después pasó a River Plate).
Pasaron los años y gran parte de aquel grupo había debutado en Primera (menos Rodó -que luego desapareció del mapa- y Marinelli, que se fue a Inglaterra y volvió en 2004). Excepto Riquelme, y La Paglia a cuentagotas, ninguno fue tenido demasiado en cuenta por Héctor Veira, Carlos Bianchi y los que sobrevivieron tampoco tuvieron suerte con Oscar Washington Tabarez.
Cuatro años después de haber llegado, en Julio de 2000 le hicieron una nota para el Suple Boca del Diario Olé por no haber debutado en Primera pese a sus 20 años y dijo: «Me faltó continuidad. La tuve al principio y rendí, pero después la perdí no sé por qué motivo. Ni siquiera pude tenerla en Reserva, donde jugué salteado«.
Y agregó «Mi primer objetivo al llegar a Boca fue jugar en Primera. Y no me gustaría irme del club sin haberlo cumplido. Voy a dar todo por alcanzarlo y sé que puedo hacerlo. Por eso, tengo que ser paciente y seguir trabajando. Cuando se presente la chance no tengo que dejarla pasar«.
Pero la oportunidad jamás llegó y tuvo que emigrar para sumar minutos en cancha. Estuvo en el Deportivo Táchira de Venezuela, donde disputó la Copa Libertadores de 2001. En un mal momento del equipo, al menos cumplió con su rol de delantero y convirtió algunos goles. A mediados de 2001 volvió a Boca, pero ni siquiera jugó en Reserva y fue bajado a la Cuarta.
Luego los datos sobre su paradero son confusos. Hasta se lo vinculó al fútbol de Suiza. En Julio de 2002 habría fichado con Argentinos Juniors para disputar el torneo de la B Nacional. La biblia del fútbol argentino (BDFA) no tiene registros de estos dos pasos, aunque los boletines de AFA dan cuenta de su transferencia desde el Xeneize al Bicho.
En La Paternal tampoco tuvo chances y pasó a All Boys, para disputar la Primera B Metropolitana. En Abril de 2003 luego de ser apretado por tres integrantes de la barrabrava (uno de ellos con un revólver) rescindió su contrato junto a Oscar Monje, Juan Raña, Mariano De la Fuente, Hernán Oreiro, Mariano Pasini, Gustavo Fernández y Hernán Pedraza.
Tras ese mal momento decidió abandonar el país. Viajó a Europa para unirse a las filas del sugestivo Penne Calcio, del ascenso italiano.
A mediados de 2005 iba a acompañar al baldosero Lucas Correa al Lanciano, de la Serie C1. Finalmente terminó defendiendo los colores del Montecchio Maggiore, en la Serie D.

KeyserSoze

Uruguay 1 – San Lorenzo 1

El Jueves 3 de Abril de 1986 el estadio Centenario de Montevideo fue testigo del choque entre la selección de Uruguay y San Lorenzo de Almagro.

El equipo uruguayo con la mente puesta en el mundial de México 86, buscaba su mejor fisonomía de juego y para ello enfrentó al conjunto azulgrana de buena campaña en el torneo local.

En la foto Blas Giunta intercepta el balón casi sobre los pies de Enzo Francescoli.

Pocos días después los uruguayos, siguiendo con la preparación para la copa del mundo, enfrentaron a River empatando también en un gol.

Calala

Echeverría Martín

Martín Echeverría
Delantero colombiano con una dudosa fama de goleador y una historia llena de baches que incluso tuvo su particular capítulo nuestro país. En su tierra se destacó con la selección juvenil de Antioquia y fue fichado por Atlético Nacional de Medellín, con el que jugó la Copa Nissan Sudamericana de 2002, siendo una de las figuras del equipo que cayó en la final ante San Lorenzo de Almagro.
Sus buenas actuaciones en el conjunto cafetero lo llevaron al Newell’s Old Boys de Héctor Veira, que lo pidió en febrero de 2003 para que peleara un puesto con Sacripanti, Lagorio y Saucedo. Pero sólo entrenó en el club durante 6 días. Sí, Alvaro Echeverría, su padre, representante y dueño junto a su esposa de una parte del pase dijo en aquél momento: «La situación concreta es que al salir de Rosario, luego de una estadía muy agradable y muy gratificante, nosotros habíamos logrado un acuerdo con Newell’s. Pero al llegar a Colombia nos dimos cuenta de que las cifras que Nacional quería no eran las usuales internacionalmente, sino que querían liquidar la operación con unas cifras de carácter local. Martín no las aceptó y entonces el club le dijo que forzosamente tenía que viajar a Argentina, porque si no tampoco tenía cupo en Nacional, a pesar de que el entrenador Alexis García nunca lo quiso dejar ir«. El viejo del delantero, además, agregó que «él no va a jugar ni en el Newell’s, ni en el Nacional. No va a jugar más al fútbol profesional. Porque desde la más temprana edad siempre hubo problemas con la dirigencia de aquí. Y esto ha sido un tormento para toda esta familia«. Las palabras confusas tenían algo de razón y también había un pesado antecedente. En 1999, por ejemplo, Martín (aunque seguramente incentivado por su progenitor) se peleó con los dirigentes y se dedicó a estudiar administración de empresas.
Como lo había anunciado su padre, a comienzos de 2003 Martín decidió abandonar el fútbol profesional con tan solo 21 años. Luego de retirarse, se arrepintió y a los 6 meses estaba en Envigado de Colombia (2003/04).
Sin embargo, a mediados del 2004 retornó a Newell’s , esta vez bajo la mirada de Américo Rubén Gallego, para integrar el equipo que se terminó consagrando en el Apertura de ese año. Si bien en La Lepra no jugó oficialmente (disputó encuentros de reserva como Jardel), se puede dar el lujo de decir que salió campeón en la Argentina.
Ya para 2005, el atacante que alguna vez fue comparado con Juan Pablo Ángel, estaba de nuevo en su país, defendiendo la divisa del Unión Magdalena. Hoy se desconoce su paradero y nos estamos empezando a preocupar.

Tano (postero invitado)

Aldosivi rojiblanco 1998/99

Algún diseñador con un discutible sentido común y mucho peso en adidas, habrá imaginado que no iba a quedar tan rara la combinación de rojo y blanco en la camiseta de Aldosivi de Mar del Plata. Así fue como el Tiburón usó como casaca alternativa, en la temporada 1998/99, una con el mismo formato de la titular (verde y amarilla) pero con los colores de Estudiantes de La Plata. La excusa utilizada en aquél momento hablaba de «cuestiones de arraigo», ya que esos tonos eran los mismos que identificaban a la selección marplatense de fútbol. Una ridiculez.

Juan Pordiosero