Bossio 1998

Corría el año 1998 cuando Carlos Gustavo Bossio ya había sido convocado a la selección siendo jugador del Nacional B, ascendido a primera con Estudiantes de La Plata y hasta convertido un gol de cabeza. Por lo tanto, ya prácticamente no le importaba nada y por eso intentó intimidar con una imagen en su camiseta casi tan patética como el perro que usó Chilavert, Burgos y Nacho González.
El arco tachado significaba que en su valla no iban a poder convertir, algo que también supo utilizar Marcelo Pontiroli. Lamentable.

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Ludueña a River o Boca 1988

Corría 1988 y el cordobés Miguel Ángel «el Negro» Ludueña venía siendo figura en los equipos en los que había jugado, como Belgrano, Rosario Central, Talleres y Racing de Avellaneda.
Al abandonar la Academia sonó en su principal rival, Independiente, sin embargo los intereses de River Plate y Boca Juniors debían ser más tentadores y económicamente más altos. Pero no fue así, y aunque el volante haya posado, finalmente terminó en el Rojo.

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River 5 – Polonia 4 (1986)

Quizás la remontada de River y la espectacularidad de la histórica obra maestra de Enzo Francescoli hicieron olvidar lo ilógico del enfrentamiento.

Que el Millonario se haya presentado en Mar del Plata no tuvo nada de curioso, pero si que lo haya hecho frente a una selección europea de tercer orden, en pleno desarrollo de las ligas de ese continente.

Fue el 8 de febrero de 1986, cuando restando 7 minutos, Polonia ganaba 4-2. El “Príncipe” convirtió su segundo tanto a los 83 minutos y sobre la hora Centurión lo empató. Y finalmente cuando se jugaban 3 minutos de descuento, Alonso mando un tiro libre desde la derecha, Ruggeri cabeceó hacia el uruguayo, que la paró, la elevó con el pecho, la empalmo de chilena y la clavo en el palo izquierdo del arquero. Fue 5-4 final con una conquista para la eternidad.

Esa hazaña fue un augurio de lo que pasaría después durante el año. River obtendría el torneo local y por primera vez en la historia, la Copa Libertadores de América y la Intercontinental.

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San Martín de Tucumán 2000-2001

Si existe una institución que sufrió a partir del año 2001 fue San Martín de Tucumán. Con un pasado por primera división en los años 90, se quedó durante buen tiempo en el Nacional B, pero las malas campañas y decisiones dirigenciales lo hicieron caer incluso al Argentino B.
Justamente este equipo fue el inicio de semejante caída. Nueve de los once que allí aparecen tuvieron antes o después un reconocido paso por la A, pero con eso no les alcanzó para mantener la categoría.
Se aprecia en la foto a Banegas (Vélez), Garate (Unión), Ortiz, Mércuri (Ferro), Corbalán (Huracán), Marcos Gutiérrez (Huracán), Garaycochea (Racing), Di Carlo (Platense), López Maradona (Argentinos), Araya y Katip. Completaron el plantel Barreto (Unión), Comba (Ferro) y Chacana (River).
En la tabla quedaron ubicados décimocuartos sobre 17 participantes, con 32 partidos jugados, 9 ganados, 5 empatados y 18 perdidos con un saldo de 35 goles a favor y 42 en contra. Ello agregado a que no ganó ninguno de los dos clásicos frente a Atlético Tucumán. Un verdadero calvario.

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Moreiras José

José Manuel Moreiras
Este joven volante hizo todo bien como para ser figura del fútbol argentino. En primer lugar nació en Rosario, cuna de grandes jugadores, y siendo parte de las divisiones inferiores en Rosario Central, fue convocado por Merlo para integrar la Selección Argentina Sub 17 que disputó el Mundial de Japón 1993.
En ese combinado de estrellas tuvo la fortuna de conocer a Burtovoy, Milton Acosta, Vilariño, Orrego, Diez, Grande, Biagini, Cantoro, Lutman, Ariel Ruggeri, Romay, Cantero, Pablo Rodríguez y Della Sala, entre otros.
Todo hacía prever que lo esperaba una gran carrera, sobre todo porque en forma ordenada llegó a la primera Canalla en 1995. Sin embargo, luego de estar una sola pero histórica temporada (obtuvieron la Copa Conmebol) dejó el club al año siguiente.
En 1997 jugó en el Blooming de Bolivia, lo que sería una experiencia en el exterior pero no la única. Duró poco allí, porque a la temporada siguiente volvió al país, aunque no tuvo que viajar demasiado porque se quedó en Jujuy para disputar nuevamente primera división.
En Gimnasia y Esgrima (1999-2001) jugó bastante, siempre acompañado por Mencia, Aguírrez, Sandy, Piro, Ruscitto y Cartés. Lamentablemente el equipo no aguantó y perdieron la categoría, pero se quedó y jugó también en la B Nacional.
Ya para el 2001 volvió a irse, esta vez a Ecuador para vestir los colores del Olmedo hasta el 2002 junto a Eduardo Iachetti y dirigido por Fernando Donaires. En ese semestre participó de la Copa Libertadores y llegaron a la decorosa instancia de octavos de final.
El 2003 lo encontró en Millonarios de Colombia y en el 2005 cayó en Unión La Calera de Chile, que disputaba la segunda división. Allí llegó luego de caérsele una oferta China y lo presentaron como «un tipo sencillo y con una clara disposición al trabajo. Esperemos que logre ponerse a punto y que con el correr del tiempo pueda desarrollar al máximo su capacidad futbolística y sea un real aporte para el plantel calerano. Por ahora sólo resta desearle suerte».
Lo cierto es que no anduvo nada bien y seis meses fueron necesarios para irse a Ecuador, más precisamente a Liga de Portoviejo (2005-2006) en el que hoy en día brillan Kelvin Castro, Cibor Nazareno y Luis «Bertoni» Zambrano.
Curiosa la historia de Moreiras, un volante que prometía llegar lejos pero terminó jugando el ascenso de ligas sudamericanas. Por ello, en la actualidad, sólo su señora María Isabel y sus dos nenas de nombre cool, Delfina y Bernardita, lo siguen a donde va.

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