
Ubaldo Damián Mareco
Junto a Larrea y Fontana, fue uno de los tres futbolistas con apellido de reconocido locutor que jugó en Estudiantes de La Plata a comienzos de los 90’s. Se lo vio en el mediocampo del Pincha en muy pocas ocasiones, ya que disputó sólo 5 encuentros oficiales desde 1989 a 1991. Sus inicios al lado de futbolistas que luego se consagrarían como Craviotto y Trotta, le dieron el impulso para salir a conquistar el Mundo. En 1993 vistió la camiseta de Guaraní de Paraguay y entre 1994 y 1995 jugó en el Deportivo Quito de Ecuador. Increíblemente, al año siguiente abandonó la actividad profesional para seguir disfrutando del juego a nivel amateur.
Volvió a su tierra, Ensenada, donde es un reconocido player zonal y jugó en el club Fuerte Barragán. Según pudimos comprobar, hasta el año pasado seguía en la liga ensenadense, defendiendo los colores del peligroso Piria y Nueva, equipo que se dio el lujo de solicitar la presencia de 4 patrulleros para cubrir la seguridad del clásico ante Nueva Punta Lara ¿El temor? Que las hinchadas se enfrentasen al intentar subir a un viejo árbol cercano al campo de juego que otorga vista preferencial. No es joda. Al parecer, copar las ramas es símbolo de aguante.
Juan Pordiosero




