
Durante los 90’s varios fueron los esfuerzos por revivir el fútbol de Mar del Plata. Algunos solventados por proyectos serios y otros no tanto. A fines de 1993, la empresa Telemarket se hizo cargo del fútbol de Alvarado y puso a uno de sus representantes, César Luis Menotti, como coordinador. El Flaco se encargó de designar a su mano derecha, Cayetano Rodríguez, como director técnico del equipo marplatense que de golpe se iría llenando de refuerzos . Llegaron jugadores como Silvio Rudman, Juan Barbas, Germán Cáceres, Hugo Musladini, la Rata Rodríguez y el uruguayo Obdulio Trasante (campeón de América con Peñarol).
De movida todo parecía ir bien, sobre todo después de ganar un torneo amistoso en el que participaron el Yokohama Marinos de Japón (con Zapata y Ramón Díaz) y Newell’s Old Boys (se especuló hasta último momento con la presencia de Maradona pero no jugó). Pero después, en la dura realidad del fútbol del interior, todo se hizo más difícil. El equipo, que generalmente jugaba de noche en el Estadio Mundialista y convocaba mucha gente, decepcionó cuando quedó eliminado en la segunda fase del Torneo Regional 1993/94.
El arquero de ese inolvidable conjunto, el gran Néstor Lo Tártaro, declaró alguna vez: «Era un equipazo. Hubo tipos como Hugo Jenkins y el Flaco Menotti que nos estafaron. El único que dió la cara fue Eduardo Metzguer. Nadie nos había dicho que para cobrar teníamos que ganar. Lo que le hicieron a Barbitas fue inadmisible«.
Juan Pordiosero