
Nadie imaginaba que un año más tarde Talleres se convertiría en el equipo con más publicidad en su indumentaria. A comienzos de 2002, la situación en Córdoba no era la mejor. La «T» no contaba con demasiado apoyo y sólo contaba con un sponsor para su casaca. Pero el problema radicaba en que no tenía casaca para estampar ese sponsor. Así fue como tuvieron que confeccionar una indumentaria casera (sin extravagancias, apenas un tímido escudo sobre el corazón y la firma de CTI en el pecho). Ni siquiera tenía marca la ropa.3 El equipo cordobés la usó en los primeros partidos del Clausura 2002. Luego llegaría la empresa Puma.




