Villa Dálmine 2002-2003
¿Quién no se ilusionó con este combinado de estrellas? y ¿cuántos se asustaron cuando parecía una máquina imparable?
A mitad del 2002, José Horacio Basualdo decidió terminar sus últimos días como futbolista en el club de sus amores, y junto a él, movió los hilos para que ex compañeros y allegados se sumen a la aventura de devolver al Violeta a categorías privilegiadas.
De esa forma, fueron acercándose además del mencionado «Pepe», Roberto Monserrat, el «Pacha» Cardozo, Mario Pobersnik y Pedro Troglio conformando según la prensa, «Los Cinco Magníficos».
El torneo Apertura lo ganaron con comodidad, sacándole 5 puntos a su inmediato perseguidor, producto de 9 victorias, 6 empates y 2 derrotas.
Sin embargo, algunos problemas fueron surgiendo, como por ejemplo una lucha de poder entre el «Gordo» Luis Nicosia, el entrenador, con Basualdo, porque este quería manejar el equipo en plena pretemporada en Concordia con miras al Clausura. Eso provocó la salida del técnico y que el Pepe tome el mando.
Durante las primeras fechas al equipo no le fue bien, por lo cual los directivos optaron por contratar a Oscar Iparaguirre, haciendo que el ex Vélez, Boca y Racing entre otros, Basualdo vuelva a jugar. Al final de esa segunda etapa, el equipo no pudo repetir la campaña y quedó en la tercera colocación.
Por ello, debió jugar las finales por el primer ascenso frente a Colegiales, instancia en la que perdió como local por 1 a 0 y luego no pudo ganar como visitante. Eso lo derivó a jugar el reducido en donde quedó eliminado en semifinales frente a Acasusso, cayendo nuevamente en casa.
Claro, es que el proyecto no finalizó y las futbolistas de renombre no terminaron la temporada y ni siquiera afrontaron los encuentros decisivos, incluído Basualdo, que al tiempo pasó por la institución a buscar las pelotas y pecheras que había donado.
En conclusión y pasado el tiempo, lo único rescatable de ese proyecto fue el golazo de chilena que Troglio le marcó a Argentino de Merlo.
Cazador







