Belgrano 1993/94

Belgrano

Belgrano de Córdoba 1993/94

A decir verdad, éste Belgrano de Córdoba de la temporada 1993/94 cuarteteaba mucho. Y no estamos haciendo una metáfora por el simple hecho de que se trate de un equipo tradicional de la provincia del fernet con coca. Sino porque el creador de ese plantel era un empresario ligado al mundo de la movída musical en Córdoba. Gregorio Raúl Ledesma (representante de Sebastián y Noelia, por citar dos íconos del género) tuvo la brillante idea en 1992 de acercar jugadores de renombre a la «B». Como no le dieron bolilla, el conjunto de Alberdi se perdió la oportunidad de tener a los colombianos Albeiro Usuriaga y Faryd Mondragón (luego figuras en Independiente). Pero el dirigente no se achicó. En 1993 (y años posteriores) gestionó la llegada del Luifa Artime, Javier Arbarello, Gustavo Bossio, Fabián Cancelarich, Jorge Osmar Acuña, Nelson Rosané, Daniel Primo, Blas Romero, Juan José Cardinal, Leonardo Fabio Moreno, Claudio Benetti, Danilo Tosello y César Labarre, entre otros. Eran demasiadas figuras para un sólo club.

Juan Pordiosero

Chacarita 2000

Chacarita

Chacarita Apertura 2000

Éste equipo no hizo una mala campaña. Pero merece su homenaje por la gran cantidad de futbolistas con «galardones» que lo integraban. La foto corresponde a la 3º Fecha del Apertura 2000, cuando el conjunto de San Martìn enfrentó al Newell’s de Rebottaro y perdió 2 a 0. Así formó: Vivaldo; Almandoz, Gamboa, Furios; Gaitán, Zapata, Rosada, Raúl Cardozo; Carlos Moreno; Adippe y Mario Lobo. El técnico era el Profe Córdoba.

Chaca terminó 8º en ese torneo. Algo para destacar, teniendo en cuenta que hasta la octava fecha sólo había vencido en una ocasiòn (ante Almagro). Pero le ganó a River y a Boca, y eso le permitió ganar algo de respeto. Ese plantel estaba integrado, también, por jugadores como Diego Latorre, Silvio Carrario, Diego Rivero y Maxi Natalicchio.

Juan Pordiosero

Racing (Clausura 1998)

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Un equipo que hizo poco y nada en una época del club muy brava. A ese Racing lo dirigió Ángel Cappa. Como Lalín necesitaba sacar guita de cualquier lado, vendió la imagen del equipo antes de jugar los partidos. Por eso , en la formación, se puede ver a los jugadores con un buzo de una AFJP en lugar de la camiseta Taiyo (que quizás era más fea que el buzo, por cierto). En la foto: Galván, Gaitán, Úbeda, Lux, Facciuto y Bizarri (parados); Estévez, Vilallonga, Delgado, Córdoba y Mac Allister.

Quintana Claudio

Claudio Guillermo Quintana (El Pitufo)
Una pequeña prueba de que los milagros existen. Nadie, ni el más absoluto optimista fanático del fútbol del interior hubiera imaginado que el Pitufo Quintana, un rendidor lateral izquierdo acostumbrado a surcar canchas del ascenso, tendría sus quince minutos de gloria en la Primera División.
Su caso fue otro de los tantos regalos que dejó la participación de Huracán de Tres Arroyos en la máxima categoría. El viernes 22 de octubre de 2004, el Globito recibió a Vélez Sarsfield en el estadio José María Minella de Mar del Plata. Durante la semana previa a ese esperado match (El Fortín llegaba como puntero), se especuló en los medios sobre el posible reemplazante del marcador de punta Máximo Di Croce. Algunos periodistas marplatenses, haciendo abuso de la desinformación, deslizaron el nombre de Guillermo Quintana como el de un pibe que venía jugando en la liga local y que buscaba su bautismo en la Primera. Grande fue la sorpresa cuando por el túnel se asomó un petiso con entradas que acusaba más de la edad prometida (claramente no era un juvenil, tenía 29 años). Se trataba nada más y nada menos que del experimentado Pitufo, que no titubeó a la hora de jugar y tuvo una aceptable labor esa noche ante el conjunto de Liniers.
Antes, había sido una alternativa para el Chavo Anzarda en en el Torneo Argentino y en la B Nacional, donde el conjunto tresarroyense mostró un buen fútbol durante un par de temporadas. Incluso se lo recuerda porque fue el notero estrella para la televisión en los festejos del ascenso obtenido ante Atlético Rafaela (fue suplente en la primera final e integró la delegación en la segunda).
Una vez en la elite, las chances de actuar como titular se le redujeron y cada tanto iba al banco. A fines de 2004, con la llegada del técnico Pablo Morant, no fue tenido en cuenta y amagó con irse a Brown de Puerto Madryn pero no llegó a un arreglo y siguió entrenando con el plantel. Y la hizo bastante bien, porque al poco tiempo el ex jugador de Gimnasia se fue y debieron recurrir de nuevo a la solidaridad de Quintana para cubrir un puesto en el banco. ¡Sí, así como leyeron! En junio de 2005, ya con Luis Blanco como entrenador, el Globo debía enfrentar a Banfield y como unos días antes había caido un temporal por Tres Arroyos, varios jugadores se engriparon, entre ellos el Pitufo, que fue esperado hasta último momento para completar la lista de 16 futbolistas.
Cansado de estar lejos de su hábitat, el under, en 2005 recuperó la alegría en Racing de Olavarría, equipo que recién había ascendido al Torneo Argentino A. Allí se reencontró con dos viejos conocidos como Gustavo «el Indio» Guevara y Javier Elizondo, uno que la debe chapear diciendo que es pariente del árbitro que expulsó a Zidane.

Juan Pordiosero