Marcelo Andrés Verón
Curiosa historia la de este delantero de «Los Mil Millones» nacido en 1978 que integra la categoría de baldosero hermano de futuro baldosero ya que, Pablo Alejandro integra el plantel de Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde él hizo las divisiones inferiores.
Sin embargo, a la edad de 21 años y sin demasiadas posibilidades pasó a Platense (1999-2000) en donde jugó 11 partidos sin convertir goles. Fue allí donde pensó en la oportunidad de conocer el mundo con su profesión, por lo que armó las valijas sin privilegiar demasiado lo económico, dejando compañeros como Andrés Madrid, Julio Zamora, Marcelo Herrera, Santiago Hirsig, Gustavo Semino, Mario Pobersnik y Walter Jiménez.
En primer lugar recaló en Honduras, para ser parte curiosamente del Platense (2000-2001) de ese país. Allí mostró grandes cualidades, excediendo en nivel de la competición con 23 goles en 30 partidos. Semejante antecedente le dio chapa para viajar a Portugal y defender los colores del modesto Salgueiros (2000).
Su nivel parece no haber convencido y la falta de posibilidades le apagó la llama. Sólo disputó 5 y juegos sin visitar la red, partió al lejano Túnez.
Lo que intentó ser una silenciosa transferencia, se transformó en una situación bizarra, ya que su representante lo habría vendido como una estrella argentina y pedía por el unos mil millones de alguna importante moneda. Luego de averiguaciones, la dirigencia de Stade Tunisia (2001) logró saber que era un mediapunta con presencia en Nacional B y ligas menores de Sudamérica. Si bien se desconoce el final del negociado, llegó a participar de 2 encuentros sin convertir y dejó el país.
Su nuevo destino fue el York (2001-2002) del ascenso inglés en donde jugó una sola vez.
Con ansias de volver a tomar carrera, cruzó otra vez el Atlántico y estuvo cerca de ser jugador de Nueva Chicago, pero firmó con las Cobras de México (2002) para meter 2 goles en 12 presentaciones. Finalizada la temporada, imprevistamente volvió a Europa y encontró en España un lugar más acorde para su adaptación en el viejo continente.
En el Cartagonova (2002-2003) volvió a recuperar su nivel o al menos jugó en un lugar acorde a sus condiciones e infló la red 8 veces en 23 partidos. Con eso desembarcó en el Ceuta (2003-2004) y metió 6 en 22, aunque entre medio se probó en Unión de Santa Fé y por presuntos problemas de papeles no pudo acordar.
Amagó con volver al país, pero pasó de largo y sorprendió a todos al fichar en el poderoso Colo Colo (2004) de Chile. En el Cacique pasó a ser apodado «El Tiburón» por su nariz y disputó 12 juegos y señaló dos goles, siendo una cosecha poco satisfactoria en lo personal. Por ello decidió repitir otra aventura en España.
El turno de tenerlo como delantero fue del Novelda (2005) pero con 9 partidos sin convertir y una lesión, arregló con el Suchitepequez de Guatemala (2006). Para defender lo indefendible, aseguró que «en ese país se practica buen fútbol, de mucho nivel, con jugadores y técnicos reconocidos. Miguel Brindisi dirigía a Comunicaciones y Enzo Trossero a Municipales. Tenía mis dudas de ir a ese club y a ese país, pero había dejado atrás una lesión importante y necesitaba jugar para volver a estar en ritmo».
Con 3 goles en su haber en menos de 10 partidos, cayó en Bahía Blanca por pedido de su representante para tomar una prueba en Olimpo, pero lamentablemente el técnico Leonardo Madelón le bajó el pulgar.
Cucu

