Dossetti Rodrigo

Rodrigo Alfredo Dossetti
El paso de este arquero por el fútbol argentino es un verdadero enigma y al no hallar rastros en su búsqueda, se especula con que no haya debutado en primera división.
Claro, la pregunta que surge en forma inmediata es el por qué de su homenaje siendo uno de los tantos jóvenes que se quedaron en el camino y la respuesta es simple.
En el año 1993, realizando las inferiores en su club, el cual se desconoce, fue convocado por «Mostaza» Merlo para la Selección Argentina Sub 17 que afrontó el Sudamericano jugado en Colombia y que se llevó Chile, postergando a la albiceleste a la segunda colocación.
Ese plantel que clasificó al Mundial de Japón estuvo integrado por algunos buenos valores que luego hicieron carrera como Federico Domínguez, Fabricio Fuentes y Leo Biagini. Pero también hubo de los otros, de esos que tanto gusta recordar, como Orrego, Zapella, Acosta, Vilariño, Grande, Cantoro, Pacheco, Delfino, Diez, Lutman, Romay y Cantero.
En ese entonces peleó el puesto con Martín Bernacchia, pero curiosamente ninguno de los dos fue convocado para la cita mundialista y terminaron reemplazados por Burtovoy y Ramírez. Después de esa frustración se le perdió el rastro.
Años después, en el 2002, se encontró a una persona con su nombre que participó de la XIV Media Maratón de Buenos Aires (21.097 metros) donde quedó en el puesto 191 y que ganó el atleta olímpico Oscar Cortínez.
El llamado a la solidaridad consiste entonces en solicitar datos de este jugador. Desde ya, muchas gracias.

Cucu

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En Una Baldosa

Fernández Sergio

Sergio Alberto Fernández
A pesar de haber jugado un cantidad considerable de partidos dejó en el hincha común un fuerte sabor a poco. Pobló el mediocampo de Rosario Central en 52 encuentros (de 1994 a 1997) y llegó al gol en 3 ocasiones.
Acostumbrado a jugar por izquierda, escoltando al Negro Palma, se hizo un baluarte intermitente del Canalla durante la época de esplendor del Chacho Coudet, Martín Cardetti y el Petaco Carbonari.
Luego de su experiencia en Primera se acostumbró a jugar en el ascenso y en ligas menores. Intentó en el fútbol uruguayo con la camiseta de Wanderers (1998) pero no triunfó. Después, se fue al Deportivo Cuenca de Ecuador, donde jugó con sus compatriotas Lionel Liberman, Adrián Cuadrado y Daniel Delfino; pero fue marginado a mediados de 2002 junto al técnico Dalcio Giovagnoli, y sus compañeros Ariel Mangiantini y Claudio El Pampa Biaggio. En ese país también vistió los colores del Santa Rita.
Fue el enganche de Central Córdoba de Rosario durante algunos años y se dio el lujo de actuar junto a Gabriel Cella Ruggeri y el futuro baldosero Emiliano Yocco. Sin temor a perder prestigio, a mediados de 2004 bajó al Argentino B para jugar con los colores de Aprendices Casildenses (Casilda, Santa Fe). Ni bien arrancó el 2005 recibió la propuesta de jugar en la misma categoría pero para Boca Unidos de Corrientes. Y aceptó el desafío con orgullo. No le temblaron las piernas para presentarse a la primera práctica del conjunto correntino con un atuendo bastante particular: ¡Short negro y remera blanca, a modo de turbante, en la cabeza! Los 38 grados justificaban el look talibán.
Se cree que su nombre, demasiado normal, le jugó en contra para edificar una carrera con mucho más brillo.

Juan Pordiosero

NEFFAsto

Si algo causa envidia de Paraguay es la posibilidad que tienen de acceder a autos importantes y lujosos, sin tener en cuenta si carecen de producción propia y la libertad impositiva.
Es por ese tipo de cosas que un jugador como Gustavo Neffa, ex Unión y Boca Juniors, llegó a tener el mismo «carro» que Diego Maradona.
Pero el guaraní no se conformó con eso y aceptó posar para una revista deportiva un tanto desprestigiada en la actualidad.
Se calzó el saco con jean claritos y una de esas corbatas que antes caían simpáticas pero ahora son horribles. Y para seguir con la ostentación, optó por hacerse el canchero sentado en el capot y no con un perro sino con dos. ¡¡Curepí!!

Cucu

Carevic Andrés

Andrés José Carevic

La lista de juveniles salidos de las divisiones inferiores de Boca Juniors que no fueron tenidos en cuenta en los ’90 es extensa, alarmante y hasta repudiable. Esta es la historia de un zaguero clase ’78 surgido en el club Carreras Atletic Club (Carreras, Santa Fe) que a la edad de 20 años, en el verano de 1999, fue llevado a la pretemporada por Carlos Bianchi. En esa preparación, se acopló al plantel profesional junto a Orcellet, Guillermo Valdez, Javier Mendoza, Guillermo Báez, Cristian Pérez, Matías Arce, Juan Aróstegui, Carlos Quiñonez, Julio Marchant, Esteban Herrera y Fabricio Coloccini, entre otros.

Sin embargo sobre mitad de año fue cedido al AZ Alkmaar de Holanda, en un principio con Pablo Islas, quien finalmente no fue. Lo cierto es que Andrés se unió al nuevo equipo y su participación casi no existió. En sí, fue una pésima apuesta del representante, de Macri y compañía, ya que si lo que pretendieron fue foguearlo, ese no resultó el mejor lugar para enviarlo. Lo único a rescatar fue el encuentro con Caniggia…en realidad con el brasilero Nascimento Canigia, un entusiasta delantero que intentó robarla en tierra de tulipanes.

Se desconoce si probó marihuana (algo legal en Holanda), pero se sabe que dejó ese país con ansias de volver a empezar. Viajó a México y estampó la firma en el Marte FC (2000-2001), un equipo de otro planeta y del ascenso, que contaba en ese entonces con Antonio Mohamed. Luego pasó al Cruz Azul Oaxaca (2002) y posteriormente al Acapulco (2002-2003) del arquero Federico Vilar, con el que luego iría, mediante el impresentable draft, al Atlante (2003-2004).
Pero en esta extraña aventura azteca, con el cambio de temporada también vino un nuevo pase, esta vez al Mérida FC (2005) donde conoció a Nicolás Saucedo, siendo esa la última camiseta que vistió en aquel país. Antes de partir, actuó con el combinado de extranjeros de segunda división en el juego de las estrellas. En ese partido se dio el gusto de jugar con Burtovoy, Orrego, Cocca, Cartes, Gerk, Monrroy y Sarria.

Hizo las valijas y volvió a la Argentina para firmar en un nivel un tanto más bajo de lo que se esperaba. Fue a General Paz Juniors de Córdoba (2005) que era dirigido por Oscar Dertycia y allí inflaban las redes Sergio Watson y David Cerutti. Jugó como titular durante buena parte del Apertura, pero en el partido de ida de la semifinal con Douglas Haig no tuvo un buen rendimiento y el entrenador lo colgó. Finalizada la primera parte del campeonato, rescindió contrato y emigró a Bolivia.

Actualmente defiende los intereses del Blooming, siendo suplente de Sebastián Brusco y compartiendo , además, concentraciones con el máximo goleador de las inferiores de Newell’s, Lisandro Sacripanti y el simpático Joselito Vaca, una especie de Damián Manso boliviano.

Por esta dilatada y vertiginosa trayectoria, aún sueña con que enviados Serbios o Croatas lo tienten para integrar su selección. Allí está su desafío.

Depardo Gustavo

Gustavo Depardo
Pocos lo recordarán por su actuación en la Primera División del Fútbol Argentino. Y es lógico, sólo disputó un encuentro, allá por 1995. Formó parte del plantel de Gimnasia y Esgrima de Jujuy que sobrevivió en la máxima categoría durante gran parte de la década del ’90. Defensor de profesión, se destacó por su excelente apellido, claro está, y por esa razón obsequió , aunque sea, un breve recuerdo que hoy promueve este homenaje.
A su participación escasa en el Lobo Jujeño le agregó una salida en penumbras, sin repercusiones. En julio de 1998 fue dejado en libertad de acción y se marchó del club junto a otros más identificables como el brasileño Zinho, Oscar Sánchez (pasó a Independiente) y Carlos Casartelli (al Salamanca).
Como era de esperar, no dejó rastro alguno sobre su paradero.

Juan Pordiosero

Castilla Carlos

Carlos Federico Castilla
Delantero salteño poco humilde que no quiso hacerse de abajo y modificar su apellido por uno menos ostentoso como Palacio o Casas y eso le jugó en contra.
A la temprana edad de 17 años debutó en la primera división de Gimnasia y Tiro en 1997 y durante dos temporadas, compartió plantel con Saldaño, Scotto, Cervera, Cuadrado, Plaza, Fornero, Iturrieta, Leone y Guiberguis, entre otros.
Su convocatoria a la Selección Argentina Sub 20 y los 4 goles en 27 partidos para el conjunto norteño llamaron el interés de los brillantes dirigentes de Independiente de Avellaneda. Por eso, el jóven se instaló en Buenos Aires en 1999 y compartió departamento con co-provincianos de otros clubes como Cristian Zurita y Renato Riggio.
No alcanzó a jugar en los equipos de Enzo Trossero y Osvaldo Piazza, por lo que se mantuvo jugando en reserva en donde sufrió una grave lesión de ligamentos que lo alejó de las canchas por varios meses. En ese equipo intervino en partidos acompañado por Gustavo Nuñez, Mariano Pernía, Orellana, Del Río, Jorge Mercado, Livio Prieto, Francisco Guerrero, Walter León Bustos y Zelaye.
Recuperado del inconveniente físico pero sin chances, pasó imprevistamente a San Lorenzo de Almagro (2001) en otro plantel de figuras como Portocarrero, Félix Benito, Paruolo, Piombo, Coria y Filomeno. No obstante, tampoco tuvo posibilidades y terminado su préstamo, retornó al Rojo.
Esa vuelta sería efímera, ya que cansado del anonimato armó las valijas y partió hacia Chile. El Huachipato (2001-2002) fue su nuevo club y allí repuntó no sólo en lo futbolístico sino también en lo anímico. Apodado «El Tanque Che» formó dupla con Sergio Gioino y tomó buenos mates con Emiliano Garré y Gustavo Dalsasso.
Pero a pesar de ello, decidió retornar al país y optó por hacerlo en el interior aunque eso implique jugar un Nacional B. Se calzó los colores de Instituto de Córdoba (2002-2003) a préstamo por un año, sin cargo y sin opción. En la tercera fecha marcó su primer gol y pareció acomodarse, más aún cuando repitió en la red nada menos que en un partido frente a Belgrano. Sin embargo poco a poco se fue apagando y no terminó realizando una gran temporada a pesar de haber estado con talentosos jugadores como Oliva y Sarría.
En busca de una revancha y con la convicción de que en el Norte podría recuperar el tiempo, firmó con Gimnasia y Esgrima de Jujuy (2003-2004) y pudo mostrar algunas de las cosas que había insinuado en sus inicios. Marcó 7 goles entre ellos a clubes importantes como Godoy Cruz, Argentinos Juniors y Unión de Santa Fé, entre otros. Pero a final de temporada se fue y en el torneo siguiente ascendieron a primera.
Aunque sonó en Atlanta, pasó a San Martín de San Juan (2004-2005), institución en la que señaló 5 tantos y fue opacado por las buenas actuaciones de Juan Casado y Mauricio Piersimone.
La nueva temporada traería un nuevo cambio de equipo y con ello, una gran desilusión. Por un lado, la de los hinchas del Gimnasia y Tiro que tomaron como traición su llegada a Juventud Antoniana (2005-2006), y por el otro, la propia, ya que al final del camino perdieron la categoría a pesar de sus 6 visitas a la red en compañía de Carlos Duré.
Seguramente estará buscando club, y con ello, un nuevo desafío con la intención de volver a ser lo que alguna vez intentó. Recién tiene 27 años, pero su ocaso, parece ser irreversible. Su revancha será entonces, buscar el indulto.

Cucu

Aquellos años felices

Si bien no es un mamarracho la vestimenta que lleva Sergio Aníbal Mandrini junto a su perro, sus enormes zapatillas acompañadas por esa cara y semejante flequillo dan que hablar.
También existen malas personas que preguntan ¿cual es cual?

Cucu