Caserio Luis

Luis Caserio
Delantero o mediapunta que en su momento fue gran promesa de Boca Juniors pero que terminó desapareciendo al igual que la mayoría de los juveniles de ese club.
En 1995 comenzó a tomar notoriedad al marcar un gol frente a Costa Rica con la selección Argentina en el mundial Sub 17 de Ecuador. Allí, ya se codeó con Bruno Calabria, Daniel Islas, Diego Trotta, Sebastián Martino, Facundo Elfand, Leandro Ávila, Fernando Gatti, Mariano Curieses, Alfredo Torres y Sergio Caruso.
Sin embargo, a pesar de todo lo demostrado en inferiores y en reserva, inclusive haciendo buena dupla con Aróstegui, no logró ni le dejaron dar el salto. Por ello, a partir de las buenas relaciones entre Bianchi y Piazza, a punto estuvo de pasar en 1998 a Universitario de Perú como parte de pago del «Chino» José Pereda. Finalmente fue cedido a préstamo al Badajoz (1999-2000) junto a Sebastián Battaglia, Héctor Bracamonte, Diego Herrera y Guillermo Valdez.
Retornado al xeneize, quedó libre al igual que Orcellet, Orlando, Amadei y Gigante.

Cucu

Cambiasso de ropa

En 1996 y con sólo 15 años, Esteban Cambiasso fue transferido al Real Madrid. En el paquete, estaba incluído su hermano Nicolás, arquero. Lo cierto es que algún asesor les aconsejó vestir de etiqueta, por lo que se aparecieron en Ezeiza no sólo peinados y con anteojos, sino vestidos de trajes, prenda que seguramente usaron por primera vez.
Pero lo curioso, además de la «facha», es que si se observa bien, el saco del «Cuchu» debería ir con el pantalón de su hermano y viceversa.
Claro, así caemos en el chiste fácil de «cambiasso» de ropa.

Cucu

Ferrari Gerardo

Gerardo Martín Ferrari
Mucho antes de la aparición y la consolidación de Paulo Ferrari como lateral derecho de Rosario Central, otro defensor con el mismo apellido intentó, fallidamente, hacer historia con la camiseta del Canalla. Se trata de Gerardo Ferrari, un ignoto lateral izquierdo que jugó apenas dos partidos en Primera División, en 1996. Después no tuvo muchas oportunidades. Le tocó conformarse con integrar la Reserva, junto a Estanislao Ayuso, Diego Duarte, Martín Boasso y Diego José, entre otros.
A mediados de 1997 pasó a Almagro, y en el club de José Ingenieros dio las últimas pistas sobre su paradero. Nadie recuerda una anécdota en particular. Nadie recuerda si era bueno o si era malo. Nadie lo recuerda.

Juan Pordiosero

Turco García 1991

En la segunda fecha del Torneo Apertura de 1991, Racing visitó a Huracán con la intención de llevarse los dos puntos. Pero se encontró con algunos obstáculos. El primero, un gol de Huguito Morales que decretó el 1 a 1 (para Racing había convertido Mauricio Tapia). El segundo inconveniente, fue la expulsión de Carlos Roa (por pisarle el pecho a Borghi) a los 86 minutos, que derivó en la curiosa intervención del Turco Claudio García bajo los tres palos. En la imagen, se lo puede ver con el buzo del Lechuga, custodiado por un asistente para evitar que se pelee con la platea del Globo.

Juan Pordiosero

Da Silva Junior

Junior Da Silva
Qué duro debe haber sido para este juvenil atacante no ser el Junior más famoso de Vélez. Es que ni siquiera con ser brasilero alcanzó, porque el hijo de Carlos Ischia se robó los flashes y las notas.
Tan profundo caló eso en su corazón, que a pesar de hacer inferiores y llegar a la reserva, apenas logró jugar en primera un sólo partido, diferente a la mayoría de sus compañeros que son parte fundamental del plantel profesional.
En el 2002, Edgardo Bauza lo hizo debutar en una derrota frente a Argentinos Juniors, siendo ese su único registro en la élite del fútbol argentino. En realidad, el único dato importante de su vida, porque tiempo después no conformó al director técnico de Club Mercedes. ¿Por dónde andará?

Cucu

La camisa del ex-Tachero

Poniéndonos a tono con el Mundial, que mejor que homenajear José Néstor Pekerman, el entrenador de la selección Argentina. Seguramente desde 1995 hasta aquí, habrá mejorado su vestuario a partir de sueldos más abultados. Sin embargo, no hay que renegar ni olvidar a los orígenes.
De la camisa un tanto psicodélica no hay mucho que aclarar, es impresentable, y más aún con la remera abajo ¿para tapar los pelos?
Y que decir del cinturón, que debe ser como aquellos elásticos que ya no se consiguen.
Pero a la foto le falta algo…el taxi al lado.

Cucu

Herrera Héctor

Héctor Waldemar Herrera
No existen datos precisos sobre la procedencia de este jugador, sólo que nació en Uruguay y llegó al Deportivo Mandiyú de Corrientes en 1993.
Tan grande es el desconocimiento sobre este futbolista «fantasma» que ni siquiera se pudo averiguar en que sector del mediocampo se desempeñaba. Sin embargo, se logró acceder a una foto ya que posó como refuerzo junto a grandes estrellas como Hugo Lamadrid y Roberto Cabrera.
Durante esa etapa de su carrera en la que disputó apenas 7 encuentros, compartió ricos chipá y unos buenos mates fríos con Kanapkis, Arsenio Benítez, Morán, Duré y Marinilli.
Lo que si se puede confirmar, es que los Herrera en esta página están formando una especie de colonia…o un plantel entero.

Cucu

Oyarbide Diego

Diego Ladislao Oyarbide (El Colo)
Interesante valor del PC Fútbol 6.0 que no rindió a la altura de los acontecimientos en la vida real. Como si eso fuera poco, le sumó a su historia un segundo nombre difícil de igualar, un apellido fácil para la gastada y una trayectoria en el exterior plagada de equipos extravagantes. En definitiva: un grosso con todas las letras.
Surgido de las inferiores de Newell’s, tuvo algunas experiencias en otros equipos antes de desembarcar en Primera. En La Lepra, asomó jugando como puntero izquierdo (aunque es diestro) en 1995. Sólo disputó 3 partidos ese año, pero ganó la chapa suficiente como para volver rodar por el Mundo, con múltiples regresos a nuestro país.
Afuera jugó en el Regional Atacama de Chile (1994, ver informe de La_Rompieron), Bucaramanga de Colombia (1999), Trujillanos de Venezuela (2001) e Isidro Metapán de El Salvador (2002), todos de Primera División
En la argentina, en cambio, probó un poquito de todas las categorías. Estuvo en el Nacional B con Nueva Chicago (1993), Godoy Cruz de Mendoza (1995-96), Huracán de Corrientes (1997-98) y Atlanta (1998); en Primera B con Argentino de Rosario (1995-97); en el Argentino A con Huracán San Rafael de Mendoza (2001); y en el Torneo Argentino B, con las camisetas de Ferrocarril Sud de Tandil (2000), Estudiantes de San Luis (2000) y Sportivo Las Parejas (2003/2004 y 2006), donde supo salir campeón de la liga cañadense y donde aún sigue destacándose.
En su legajo profesional figura la excelente anécdota de haber tenido de hijo (le hizo varios goles) al Atlético Marte de El Salvador. Un dato muy elocuente para un baldosero de otro planeta.

Juan Pordiosero