Juan Ignacio Brown
Nacido en 1977 vivió de cerca el Campeonato Mundial de 1986 por la consagración de su padre. Por portación de apellido tuvo la suerte de jugar algunos partidos en primera a pesar de sus condiciones. Su idea de ser alguien más que «el hijo de» le fue imposible, sobre todo porque de entrada su sobrenombre fue «El Tatita». En 1999 debutó en la máxima categoría, en Estudiantes de La Plata donde permaneció hasta el 2001. Se hacía el caudillo, y con el entrenador Pancho Ferraro tuvo mucha continuidad, es más, le dio la responsabilidad de patear los penales. Sin embargo con Solari tuvo menos chances y con Craviotto, nulas. Quedó libre y partió extrañamente al ignoto Barreirense (2001-2002) de alguna división del fútbol portugués.
Ya para la temporada 2002-2003 Juani volvió al país y se instaló definitivamente en categorías más acordes con su nivel. En Los Andes debutó en reemplazo de Maximiliano Flotta. Integró un equipo plagado de baldoseros con Daniel Islas, Matías Marchesini, Cristian Ayala, Gustavo Dueña, Gustavo Ruiz Díaz y Paolo Frangipane. Se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla derecha y debió quedarse seis meses afuera. Su entrenador del momento era el José María Bianco quien se lo llevó a Unión de Santa Fé (2003-2004). El Chaucha duró alrededor de cinco fechas por las magras actuaciones y a Brown en un encuentro lo silbaron cada vez que tocaba la pelota, pagando los platos rotos y por ser traído por el DT saliente.
Salió nuevamente del país, pero esta vez a la elite del fútbol boliviano. El The Strongest (2004) lo recibió junto a Christian Zermattén y ya contaba en sus filas con Gabriel Caiafa. En un clásico frente a Bolívar saltó a cabecear una pelota pero no controló su hombro y menos el brazo e impactó en la humanidad de un rival.
La víctima terminó de jugar el primer tiempo, pero ya no volvió en el segundo. Sufrió un desmayo que obligó a su atención en una clínica donde se le comprobó una conmoción cerebral. Las cosas en lo deportivo marchaban bien, sin embargo no pasó una linda navidad. El incumplimiento económico y cheques sin fondos originaron su salida del club. Abandonó La Paz porque no estaba en condiciones de soportar una humillación más de parte de los dirigentes. Intentó volver cuando el conjunto atigrado estaba por campeonar, pero no pudo. Hoy juega en Almagro, donde fue dirigido por papá Tata, hasta que éste renunció.
Cucu
