Alejandro Gabriel Meloño
Defensor uruguayo de muy buen porte y poca técnica, que saltó a la fama gracias a la gran mano que le dio Víctor Púa al convocarlo para disputar el mundial Sub 20 de Malasia 1997, en el que llegó a jugar la final ante la selección Argentina de José Néstor Pekerman, otro que conoce muy bien el oficio de formar grandes promesas que luego terminan engordando el sector izquierdo de esta página.
Surgido de Rentistas de su país, alcanzó su momento de gloria cuando el Murcia de España, en aquel momento en la Segunda División, puso sus ojos en él y lo reclutó para jugar en el año 2000, en donde se dio el lujo de compartir el plantel con un temible romperredes como Luis Tonelotto y otro ídolo del tricolor, Diego Figueroa.
Esto sería sin dudas un presagio ya que su llegada al fútbol argentino lo encontró con los colores de Almagro. Aquí es donde sacó a relucir algunas de sus cualidades por las que había tenido un pasado en seleccionados juveniles. En el año 2004 se transformó en baluarte de la defensa del equipo que finalmente conseguiría el ascenso en una dramática definición por penales ante Huracán de Tres Arroyos. Allí, Meloño no se equivocó en su ejecución.
Sus buenas producciones en el equipo de José Ingenieros hicieron que Rosario Central lo requiera para disputar la Temporada 2004-2005. No sólo es llamativo que un club de Primera División incorpore a un defensor de 27 años sin rodaje en la máxima categoría, sino que lo más curioso del asunto es que el entrenador de los canallas no era otro que Víctor Púa, que a esa altura ya comenzaba a demostrar que duraría muy poco al mando de los rosarinos. No llamó la atención que el «Gordo» renuncie luego de dirigir tan sólo dos partidos.
Menos aún extrañó que Meloño haya disputado tan sólo uno con la camiseta de Central, en el debut ante Arsenal por el Apertura 2004. Allí su equipo cayó por 3 a 1, con una pésima actuación del grandote, que nunca más siquiera integró el banco de suplentes del conjunto rosarino. Hoy el destino lo encuentra nuevamente en el ascenso, de donde no se tendría que haber movido jamás. Chacarita pasaba por un mal momento institucional y decidió armar un plantel plagado de voluntariosos. Esto casi le cuesta el descenso en el 2005, que evitó milagrosamente por penales ante Defensores de Belgrano, rubro en el que Meloño nuevamente se destacó convirtiendo su remate.
A mitad de año partió nuevamente hacia Europa, para desempeñarse en el poderosísimo Yeovil Town (2005) de la League One Inglaterra, la tercera división, junto a la trunca promesa Pablo Bastianini.
Y para ponerle la frutilla al postre, fichó en 2006 para La Plata FC, junto a Brian Robert, Felipe Desagastizábal dirigido por Enzo Noce.
Guille (Postero Invitado)