Luciano Oliveri
Una promesa incumplida de La Plata. Con tan sólo 16 años había jugado el Mundial Sub 17 de Italia, en 1991. Aquél conjunto dirigido por Mostaza Merlo, que reunía jugadores de la talla de Marcelo Gallardo, Claudio Husaín y Juan Sebastían Verón, se quedó en semifinales luego de perder frente a España 1 a 0. Luego ganó el tercer puesto ante Qatar por penales (en el tiempo reglamentario empató 1 a 1 con gol de Akselman). Dos años más tarde, Oliveri debutó en la primera de Racing. En sus presentaciones iniciales no descolló, pero se le dió tiempo para que termine de mostrarse. De 1993 a 1997, el jóven delantero jugó 9 partidos con la casaca albiceleste y no convirtió ningún gol. Lás últimas chances reales se las dio Diego Maradona, en su etapa como DT. No sacó provecho de ello y comió banco como loco. Cansado de esperar, se fue al Fas de El Salvador. No convenció y quiso volver. Racing lo dejó libre y no permitió su regreso. Oliveri probó en el fútbol guatemalteco, pero tampoco tuvo fortuna. A los 23 años dejó todo y empezó a laburar en la cámara frigorífica de un supermercado. Sus días alejados del fútbol parecían interminables. Quería volver a la Academia. Y a base de insistencia lo logró. En el año 2000 se sumó al plantel de Racing, pero de…¡¡¡ FUTSAL!!!.
Juan Pordiosero (Gracias Perplatado)

