
Andrés Sebastian Romano
Olvidado delantero que tuvo sus 15 minutos de fama (o menos) a comienzos de siglo. Nacido en Aguaray (aunque alguna vez dijo que era oriundo de Quilmes), un pueblito salteño ubicado en el límite con Bolivia, este goleador por naturaleza (como se autodefine) hizo sus primeras armas en el fútbol en Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1998/2002).
Su estadía en el Lobo jujeño le permitió conocer a sus dos referentes, Mario Lobo y Gustavo Balvorín. Claro que debido a la presencia de ambos, Romano se vio bastante relegado y debió conformarse con unos pocos minutos en cancha, generalmente ingresando como suplente en los segundos tiempos.
Su día de gloria lo tuvo el sábado 22 de abril de 2000. Aquella tarde el Lobo visitaba a Boca Juniors en La Bombonera y pocos acreditaban que Gimnasia se llevaría algún punto. Más teniendo en cuenta que el equipo norteño llevaba 307 días sin ganar en otra cancha que no fuera la propia y para colmo, el Xeneize llevaba un envidiable invicto de casi 2 años sin perder en condición de local. En la previa, el técnico Raúl Sosa había desafectado a David Bisconti, José Luis Almaraz y Fernando Casartelli, para incorporar a Carmelo Ruscitto, Miguel Coronel, y los juveniles Mariano Inglemona y el propio Romano, que ocupó un lugar entre los relevos sin saber lo que le deparaba el destino.
A los 25 minutos de la segunda mitad, Andrés ingresó en reemplazo de Carlos Garnier. Y 660 segundos más tarde, aprovechó un descuido de la defensa, dejó pagando a Walter Samuel y ante la atenta mirada de Oscar Cordoba le dio la victoria al Lobo. Así se convirtió en el hombre más buscado de la tarde: «Siento una alegría inmensa, porque todos los días no se le gana a Boca en su cancha. Espero que mi viejo me perdone. Le pido disculpas porque él es fanático de Boca«, dijo el pibe después del partido.
A final de cuentas, el Lobo se fue al descenso y Romano se quedó para intentar volver lo más rápido posible a la primera división.
Desheredado por el padre (?) a causa de aquel gol que bajó a Boca de la lucha por el campeonato, en 2002 surgió la posibilidad de robarla descaradamente hacerse algunos dinerillos en el exterior y no lo dudó. A unos pocos kilómetros de su casa, en Bolivia, lo recibió Real Potosí, junto al argentino Rubén Cecco.
Su carrera entró en un agujero negro hasta comienzos de 2004 cuando apareció a prueba en Gimnasia y Tiro de Salta. Quedó, pero en el campeonato jugó poco y a mediados de año se fue. Durante la temporada 2004/2005 vistió los colores de Atlético Ledesma de Jujuy.
En el segundo semestre de 2005 regresó al altiplano para jugar en el poderoso Universitario de Beni de la B boliviana. Acostumbrado al estilo de vida nómade, en 2006 pasó por Deportivo Roca de Río Negro en el Torneo Argentino B, misma categoría que lo cobijó en 2007, defendiendo las camisetas de Estudiantes de Río Cuarto y Maronese de Neuquén.
Cuando ya se daba por descontado que nunca pegaría un viaje importante, a fines de 2007 dio el salto de calidad. Una tentadora oferta del fútbol malayo lo obligó hacer las valijas para firmar con el UPB-My Team FC.
¿Lo curioso? Ese club nació en 2006 mediante la fusión del antiguo Perak UPB FC y el MyTeam, un equipo completamente conformado mediante la realización de un reality show (al mejor estilo Camino a la gloria, pero más baldosero). En la temporada 2006/2007, el UPB-My Team FC fue invitado a participar del torneo de segunda división, logrando el ascenso a la máxima categoría.
KeyserSoze