Estaba Fútbol de Primera, sí. También estaba el asado, la revista Viva de Clarín y la depresión por tener que levantarse temprano al otro día. Los domingos, a mediados de los 90’s, eran casi como ahora. Pero faltaba algo y no nos referimos a Silvio Soldán saltando frente al cofre de la felicidad. Al terminar el fin de semana uno actualizaba la tabla de posiciones de la A y se daba cuenta de que dos equipos debían un partido. Pero no cualquiera: faltaba «el partido final«.
A partir de la llegada de la señal de TyC Sports en 1994, todos los lunes desde las 21.10 (o eventualmente 20.10) se podía disfrutar del encuentro que cerraba la fecha. Generalmente animado por equipos chicos, ese cotejo rezagado extendía la semana futbolera para aquellos amantes del balompié que no se conformaban lo acontecido el viernes, el sábado y el domingo.
Platense y Ferro, por lejos, fueron los equipos que más veces disputaron el match final. También fueron protagonistas Banfield, Deportivo Español, Argentinos Juniors, Estudiantes, Lanús, Colón, Unión y Gimnasia de Jujuy, entre otros. Por cuestiones excepcionales, hasta grandes como Racing o Independiente llegaron a jugar en el cierre de la jornada.

La tradición de los lunes, esa que en algún momento se nos hizo familiar al punto que la reconocíamos con sólo escuchar las voces de Mariano Closs, Alejandro Fabbri, Cristian Garófalo, el Ruso Ramenzoni e incluso Cecilia Pirolo, dijo adiós el 11 de junio de 2001 con el choque entre Los Andes y Gimnasia y Esgrima La Plata. Esa noche ganó el Milrayitas 3 a 2. Los de Lomas festejaron, los del Lobo sufrieron. Pero nadie se percató de la abrupta muerte de una era en la historia del fútbol televisado.






