Archivos Mensuales: febrero 2012
Silvinho 1985
En Brasil, se sabe, todos quieren jugar de delantero, o a lo sumo de marcador de punta. Esa tradición los ha llevado, entre otras cosas, a formar equipos maravillosos con arqueros chotos. Es por eso que el acto de colocarse los guantes sin haberse preparado para hacerlo, alcanza el rango de heroico por aquellas tierras.
Un brasileño que se sacrificó por la causa fue Silvinho, un puntero izquierdo del Vasco da Gama que en 1985 debió ponerse el buzo de su compañero Acácio, expulsado a 3 minutos del final en un partido ante el Bangu. En ese lapso Silvinho no tuvo demasiado riesgo, pero en su improvisado rol tampoco pudo hacer mucho para igualar el marcador. Su equipo perdió 1 a 0.
Em Uma Lajota: Edinho
Desde hoy, y vaya uno a saber hasta cuándo y con qué frecuencia, vamos a conocer las historias de esos jugadores que pasaron con más pena que gloria por la primera división del fútbol brasuca.
Fama, dinero, mujeres y falopa. No es fácil ser hijo del mejor futbolista del mundo. Imaginen, entonces, lo que debe haber sido crecer en la piel de Edinho, el hijo de Pelé, el segundo futbolista más grande de todos los tiempos.
Es probable que, cuando nació El Principito (?), el 27 de agosto de 1970, O Rei haya sospechado que varios años después su bastardo vástago lo imitaría en la profesión y en el club cuya camiseta vistió durante toda su trayectoria en Brasil: Santos. Y no se equivocó.
Pero primero el pibe experimentó con los deportes más populares en Estados Unidos, donde se mudó cuando su padre jugaba en el Cosmos y donde vivió hasta bien entrada la adolescencia. Así, el básquet, el béisbol y hasta el fútbol americano le fueron sacando lugar al soccer, que recién comenzaba a popularizarse por la actuación del comepibes en ese país y que hasta entonces era visto como un deporte practicado por mujeres. Alguna vez, Pelé recordó que cuando Edinho iba al colegio lo invitaron a una premiación de su hijo y pensó que iba a ser como mejor futbolista. Pero no. El muchacho había sido elegido como el mejor jugador de béisbol.
Durante los primeros años de su adolescencia, Edinho viajaba a Brasil para pasar las vacaciones y reencontrarse con su padre, que a esa altura ya se había divorciado de su madre, Rosemeri. Luego retornaba a Estados Unidos y el fútbol, otra vez, quedaba de lado. Hasta 1986, cuando regresó a su país por un período más largo. Por consejo de Pelé fue a probarse a las inferiores del Santos. Falto de ritmo, lo mandaron al arco, donde decía sentirse a gusto.
De nuevo en tierras capitalistas, durante dos años fue el goleiro de un equipo amateur dirigido por ex compañeros de O Rei en Cosmos. Allí se enfrentaban contra otros conjuntos de descendientes de europeos y latinos. Edinho se destacaba, pero al mismo tiempo llegaba a la edad en la que tenía que decidir si seguía una carrera universitaria (varias ya le habían echado el ojo y le ofrecían un lugar en sus equipos de básquet y béisbol) o si dejaba el estudio de lado y se convertía en futbolista profesional.
Y eligió la segunda opción. En 1990 debutó en las juveniles del Santos y pese a que tuvo un rendimiento bastante digno no pudo evitar la derrota de su equipo. Pero el pibe quería jugar más seguido y no tuvo otra opción que ir a buscar minutos lejos de casa. No le hizo falta cambiar de estado. Portuguesa Santista (1992) le abrió las puertas y allí, lejos de los lujos, conoció lo que era pelarse el lomo para sumar un puntito de visitante en la B. En octubre de ese año corría picadas por las calles paulistas cuando su amigo, Marcílio José Marinho de Melo, perdió el control del auto que manejaba y mató a un motoquero. Ambos serían juzgados y condenados varios años después. Mientras tanto, defendió los colores del São Caetano en 1993.
Un año más tarde, a los 23, tuvo la oportunidad de su vida. Regresó al Peixe para, por fin, debutar con los profesionales. Gabriel era el arquero titular, pero cometió varios errores y perdió el puesto. El 6 de febrero de 1994 Edinho salió a la cancha por la cuarta fecha del torneo paulista ante Santo André, justo el mismo club contra el que había debutado con un pibe O Rei a los 15 años. El conjunto de Vila Belmiro perdió 1 a 0 con gol de Claudinho de cabeza, pero el pibe poco tuvo que ver. Más tarde, se afianzó y tuvo una destacada labor en el torneo brasileño de 1995, en el que Santos llegó a la final contra Botafogo, que contaba con figuras como Donizete, Túlio Maravilha y Sergio Manoel.
En 1996, en un partido ante Paraná Clube, se rompió los ligamentos de la rodilla. Estuvo diez meses alejado de las canchas y cuando recuperó la forma física, Zetti le ganó el puesto. En 1998 pasó a préstamo al Ponte Preta para disputar el campeonato nacional. No estuvo mucho tiempo. En 1999 volvió al Santos para retirarse pocos meses después, cansado del mundo del fútbol, con apenas 28 años.
Y ahí estallaron los problemas. Antes de la llegada del 2000 fue condenado a seis años de prisión por aquella picada mortal, pero quedó en libertad en suspenso. Volvió a las noticias en junio de 2005, cuando fue detenido junto a otras 50 personas en una operación para desmantelar una cuadrilla de traficantes de droga vinculadas a facciones del Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).
La policía había detectado que Edinho mantenía con frecuencia comunicaciones con Ronaldo Duarte Barsotti de Freitas, Naldinho, capo del tráfico de drogas e hijo de Pitico, un ex compañero de Pelé en Santos y Cosmos. En esa ocasión, Edinho negó sus vínculos con los narcos, pero confesó su adicción a la marihuana: «Este desahogo sirve para que los jóvenes no sigan el mismo camino que transité desde que dejé el fútbol profesional. Víctima de una fuerte depresión, me convertí en dependiente químico», admitió O Filho do Rei, que fumaba porro desde los 13, pero había vuelto a consumir tras el retiro. Le dieron la libertad provisoria, pero cayó nuevamente en cana en febrero de 2006, esta vez acusado de lavado de dinero, también proveniente del tráfico de sustancias ilegales. Un habeas corpus le salvó las papas a fines de año.
A comienzos de 2007 comenzó a trabajar como auxiliar técnico del Litoral, un pequeño club paulista apadrinado por Pelé. Pocas semanas después se sumó a Santos, donde continúa hasta estos días, aunque sin ninguna función específica.
Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.
Fusco Emiliano
Emiliano Adrián Fusco
Nacido en Caseros en 1986, Emiliano Fusco comenzó a aparecer en los medios cuando, formando parte de las selecciones juveniles, disputó el Mundialito de Salerno en 2001, bajo la dirección técnica de Hugo Tocalli.
Su debut en la máxima división del fútbol argentino se produjo en 2005, con la camiseta de Boca Juniors, más precisamente en la última fecha del Torneo Clausura, con Abel Alves como entrenador.
Aquel encuentro ante Almagro terminó con derrota por 3 a 2 y el Xeneize formó con: Gustavo Eberto, Sergio Coronel, Matías Silvestre, Matías Cahais y Emiliano Fusco; Matías Donnet (como capitán), Pablo Ledesma y Enzo Gutiérrez; Oscar Trejo, Marcos Mondaini y Mariano Trípodi.
Sin más oportunidades, vio pasar la vida hasta la temporada 2006/07, cuando comenzó a ocupar el lateral izquierdo del Manchego , de la tercera división española, donde fue presentado con bombos y platillos como un refuerzo de gran categoría. Para no ser menos, nuestro homenajeado disparó con un «Vengo a triunfar en España», pero al parecer no cumplió con las expectativas porque al año siguiente se fue al Mallorca B donde al menos jugó.
De nuevo en el Manchego (2009), tuvo que ver como su equipo, no pudiendo afrontar económicamente unas deudas que tenía con la federación, abandonó la competición para luego convertirse en el CD Ciudad Real. Derrotado moralmente (?), el ex Boca enfiló para ultra competitiva liga chipriota.
ASIL Lysi (2009/2010), de la segunda división, fue su primer club, mientras que hoy lo encontramos defendiendo los colores de Alki Larnaca (desde 2010). Tan grosso es Emiliano Fusco que tiene su propio canal de Youtube, donde uno puede ver sus mejores jugadas y deleitarse con goles de todos los colores… de camisetas.
Hasta acá, nada de otro mundo en la típica carrera de un baldosero que no encuentra grandes oportunidades en su país y debe salir a pelearla al extranjero. Pero acá es cuando entra en escena la entrañable amiga de Niembro, Wikipedia. Los datos mágicos que los parientes de futbolistas agregan a la enciclopedia libre son dignos de enmarcar. En este caso, alguien (un cuñado garca, probablemente) nos cuenta lo siguiente:
Actualidad
Llego al matrimonio para que, en ese entonces su novia, Cecilia Di Pito se pueda quedar con él en España.
Buchón de migraciones el cuñado (?).
El Contra de €n Una Baldo$a (20/02/2012)
Buttgereit Werner
Rosario Central 3 – Dundee United 1
En junio de 1987 Rosario Central viajó a Los Angeles para participar de la Copa de Oro, un torneo amistoso del que también formaron parte el Guadalajara y América de México; Dundee United de Escocia, Roma de Italia y Vasco da Gama de Brasil.
El por entonces campeón argentino jugó ante las Chivas en el primer partido de su grupo y lo venció 1 a 0 con gol de Omar Palma (no Oscar, como dice el relator). Unos días después, el Canalla se impuso ante los escoceses por 3 a 1, con goles de Argota, el Negro Palma y Candella, obteniendo el pase a las semifinales, donde enfrentaría a los italianos.
He aquí un resúmen de aquel torneo y el video de Fútbol Retro, donde podemos apreciar el golazo del Beto Candella:









