Lansbury 2012

No queremos herir susceptibilidades, la familia de Henri Lansburi puede estar leyendo y decir que busca guita hasta debajo de las piedras quedaría para el culo, por eso vamos a decir que el londinense tan solo es un peseteirou baratou (?). Tiene 21 años y ya jugó en cinco clubes distintos; no creemos que logre igualar al Pirata Czornomaz pero seguro que le roza los tobillos (!).

Pero vayamos a lo nuestro; el 21 de febrero el cabeza de termo del DT del West Ham, donde juega el muchachito de la película, Sam Allardyce decidió no llevar arquero suplente para jugar contra Blackpool. Su equipo ganaba 2 a 1 cuando rajaron al guardameta (?) por mugriento y Lansbury se puso los Reusch a falta de 35 minutos para terminar el partido.

Lo inusual fue que su equipo ganó 4-1, él atajó bien y la hincha lo despidió al cantito (posta) de «England’s number 1». Y no tuvo mejor idea que boludear a sus rivales mostrándole los 4 dedos en alusión a las pepas que se comieron. En cualquier momento lo vemos corriendo por la ruta 2.

Gracias a Elias

Muñiz José María

José María Muñiz

La década del ’80, esa que le tendría preparado un descenso a la vuelta de la esquina, tuvo un primer capítulo agridulce para Racing Club, que en ese 1981 incorporó jugadores de la talla de Berta y Van Tuyne para tratar de quedarse con un título local después de 15 años.

Otro que llegó a La Academia por ese entonces fue José María Muñiz, un delantero uruguayo que había actuado en Nacional y brevemente en la selección celeste. Con eso ya le alcanzaba para jugar en ese Racing. Mal, pero jugar al fin.

Junto a nombres como Vivalda, Olarticoechea, Calderón, Carrasco y Barbas, el conjunto de Avellaneda terminó en un digno 5º puesto en el Metropolitano que se terminó llevando el Boca de Maradona. Distinto fue lo que pasó en el Nacional, donde terminó último en su zona, después de haber ganado sólo 2 de los 14 partidos. En ese momento el fantasma del descenso empezó a coser la sábana.

Muñiz, por su parte, apenas disputó 17 encuentros y no convirtió goles. Armó el bolso y se fue a tocar puertas. Él dice que además de haber vestido las camisetas de Rentistas y Rampla de su país, lo recibieron en Jorge Wilstermann de Bolivia, y Vasco Da Gama de Brasil, antes de radicarse en Ecuador, donde actuó para Universidad Católica. Aparentemente se retiró ahí en 1986, para poner una parrilla que con el tiempo se transformó en un clásico del ambiente futbolero. Todo esto en teoría, porque en rigor de la verdad, no le creemos nada.

Miren esta entrevista que le hicieron hace algunos años en El Aguante, donde el propio Muñiz miente descaradamente al decir que salió campeón de América con Uruguay en 1975 (ese año el que levantó la Copa fue Perú). Pero eso no es nada. Sólo basta llegar hasta el final para comprobar que es un autentico simulador. ¡Tiene una foto trucha junto a Pelé y Maradona! ¿Especialidad del parrillero? ¡Chorizo!