
Gunnar Guillermo Nielsen (El Diego)
Surgió en Guaraní Antonio Franco, club tradicional del noroeste argentino que participa habitualamente de los torneos regionales. Debutó en Primera siendo un adolescente. Y a los 17 años, a través de Horacio Bongiovanni y Quique Vidallé, le llegó la primera chance importante: probarse en el fútbol italiano. Jugó en el Colonoia Veneta, una filial del Verona, que lo contuvo varios meses.
Por problemas de ciudadanía, debió regresar a Misiones para terminar la secundaria. En ese interín, conoció al Chino Benítez, que estaba de paso por la Provincia, y éste se lo llevó a Boca Juniors, para que forme parte de las inferiores. «Me vio y me habló para ir. Fue un sueño, llegué a Casa Amarilla, pero no estuve mucho tiempo, no fue lo que esperaba. Allí volví a Guaraní con la cabeza gacha«, comentó Gunnar a un medio de Posadas.
En su club de origen estuvo un tiempo más, pero no pudo despedirse con una alegría. En diciembre del 2002, enfrentó al Tigre local , en un partido clasificatorio para el Argentino B. Guaraní se puso en ventaja pero en el segundo tiempo se lo empataron y en el alargue se lo ganaron.
Gunnar recuerda esa caída y mustra un dejo de bronca y fastidio. «Ese fue mi último partido con Guaraní. Entré en el segundo tiempo en un partido muy caliente y de mucho ritmo, fue difícil, pudimos haber ganado, yo no jugué bien; perdimos y salimos insultados, terminé muy desilusionado después de ese partido y de la bronca, decidí no jugar más pero pasaron los días y mi familia me ayudó a olvidarme de eso…en Guaraní, el DT Labaroni me dio varias oportunidades pero nunca me sentí en confianza. Dar la oportunidad y dar la confianza no es lo mismo, en Guaraní aprendí bastante y más que nada indirectamente, a pelear por la camiseta, a no dejar de entrenar, a ser constante siempre, vos hacés toda la pretemporada, ganás el torneo y te caen doce jugadores de afuera que a veces ni son mejores de los que están, pero bueno, es así«, aclaró en la misma entrevista.
Sin ninguna motivación en su tierra, pensó en pedirle laburo a un familiar. «Por medio de mi primo, Aníbal Kislo y su esposa, surgió la posibilidad de irme a Dinamarca ya que él vivía allá desde hacía mucho tiempo». Y hacia allí fue.
Llegó al Kolding FC de la segunda división. «Fue una gran experiencia, el DT era Richard Nielsen, DT de la selección danesa en el mundial de México y campeón de la Eurocopa con los hermanos Laudrup. Es una excelente persona, me enseñó mucho; también hablaba español y me presentó a Michael y Brian Laudrup. En ese entonces yo era un cero a la izquierda con el idioma. No era profesional, jugaba y trabajaba en una empresa de transporte donde está el buitre José, otro argentino hincha de Vélez, que me ayudó bastante a crecer personalmente«, afirmó el misionero, dejando en claro que quería saludar a todos sus familiares y conocidos en una sola nota.
Luego de cienco meses, apareció en la vida de Gunnar el club FC Aarhus , de una categoría superior, que le ofreció mejores condiciones. «Me ingresaron en IHAA, un instituto de alto rendimiento para deportistas, donde trabajaba específicamente en mi estado físico y al mismo tiempo jugaba en FC Aarhus de la primera división danesa. Al finalizar el torneo, en junio del 2004 y después de una buena temporada, un club de las Islas Feroes se interesó en mí. Nunca había escuchado nada de ese lugar y mucho menos que jugaban al fútbol, je, je… Mi primera reacción fue no, pero después de que me propusieron un contrato ciento por ciento profesional, me subí al avión sin dudas«.
A continuación, parte de la entrevista que apareció publicada en Territorio Digital.
¿Cómo fue tu primera práctica en Europa?
Mi primera práctica en Dinamarca fue buenísima, llegué un jueves a la noche y de las ganas ya me presenté el viernes a la primera práctica. Muy raro, no entendía nada, me cambié en el rinconcito del vestuario y calladito salí a la cancha, excelente campo de entrenamiento. Ricardo Nielsen, el DT, hablaba un poco español y me presentó delante de todos, lo raro fue que mi nombre, Gunnar, pasó ser Gona en danés! je, je… Me fue muy bien en las primeras prácticas y no tardó mucho el club en hacerme jugador de Kolding.
¿Cómo es la relación ahora con tus compañeros de equipo de la Isla?
Mejoró bastante, ser extranjero no es fácil y más que nada que llegamos a un club donde no todos son profesionales, acaparamos la atención desde un primer momento y hubo un poco de recelo en el equipo. Con trabajo y demostraciones lo aceptaron todos, pero en cada entrenamiento hay que demostrar por ué estamos acá, nadie nos regala nada!
¿Cuál es tu puesto natural?
En Posadas jugaba de volante por derecha, acá juego de enganche o mediapunta, sería como segundo delantero, Sylla y yo somos la dupla ofensiva de IF Fuglafjord. Se juega mucho más rápido, a uno o dos toques, con cambio de ritmo, el fútbol es duro
¿En qué torneos compiten?
Estamos en la primera división de las Islas Feroes. Jugamos el torneo local y la Copa Feroes que juegan algunos clasificados de la segunda y tercera división y todos los equipos de la primera. Nosotros pasamos a las semifinales, el campeón de la Copa y el primero y segundo del torneo local juegan la Copa Uefa y la clasificación para la Champions League.
¿Cómo es tu relación contractual?
Mi contrato es hasta octubre de este año, pero mi préstamo con Guaraní termina antes, me gustaría renovar mi préstamo con Guaraní o llegar a algún arreglo para poder manejarme un poco más libre. Recién empiezo acá y sería importante no tener ninguna traba por ahora.
¿Son apasionados?
A la cancha suele ir bastante gente, depende mucho de qué partido es, más o menos 2 mil personas, pero si el partido es importante va más. El deporte más popular es el fútbol y en el invierno es el handball, pero no tiene la vida que tiene el fútbol argentino, acá son más fríos.
¿Qué anécdota tenés para contar?
¿Una anécdota? Uyyy, hay varias, tantas cosas me pasaron, pero una muy buena fue cuando jugaba para Kolding FC. En un partido de visitante, los defensores me empezaron a insultar y como no les entendía nada yo le dije cositas en español que ni ellos ni el réferi entendía. Ganamos el partido, importante para nosotros, pero resulta que el otro equipo hizo la protesta diciendo que Kolding no tenía en la lista al argentino que jugó ese partido. Yo veía que el cuerpo técnico se reía, en la planilla no había ningún nombre extranjero y cuando mostré mi identificación, el presidente y DT del otro equipo no pudieron creer cómo un argentino se pudiera llamar Gunnar Nielsen y que no pudiera hablar danés. Salió en los diarios y fue un motivo de risa para muchos.
¿Hay posibilidades de progresar?
Esa es la idea, sueño con llegar al fútbol grande y jugar en buenos clubes en Europa y algún día jugar en la Argentina, es un sueño más que una idea. Jugar en la selección danesa sería un orgullo más que grande para mi abuelo, que fue danés y también para mi familia y es un gran sueño para mí, pero no pienso en ninguna selección. Para mí ahora es más importante crecer y mejorar en lo personal tanto en lo humano como en lo futbolístico, la selección es un premio que te da el sacrificio, el trabajo y la suerte.
¿Sos feliz allá?
¿Feliz?. Sí, podría decir que me adapté bien al sistema europeo, aprendí el danés, hablo inglés y tengo muchos amigos. Gracias a Dios conocí gente muy buena que me ayudó a salir adelante siempre y a creer en mí. Se extraña y no es fácil, pero estoy en un lugar donde muchos quisieran estar y hago lo que me gusta. Sí que soy feliz.
Pastor




