Desde que el fútbol es fútbol, el arquero es el bicho raro de cada equipo. Puede agarrar la pelota con las manos, reclamar falta por cualquier roce en el área chica, vomitar (?) y, por supuesto, vestirse de forma particular.
Lo curioso es que, teniendo la posibilidad de lucir una indumentaria completamente distinta a la de sus compañeros, durante muchos años los arqueros de nuestro país optaron por mimetizarse con el equipo, utilizando el mismo pantalón y las mismas medias que los jugadores de campo. ¿Falta de personalidad? ¿dejadez? ¿ausencia de visión marketinera? Tal vez un poco de todo.
Lo cierto es que, incluso bien entrados los 90’s, algunos Nº 1 trataron de mantener la costumbre, aunque el sentido común, el buen gusto y las tendencias internacionales indicaran lo contrario. No hacía falta ser entendido en diseño para darse cuenta de quedaban muy ridículos con shorcitos y medias que no combinaban ni a palos con los buzos.
Sifonazo a la moda
Uno de los últimos en sostener esta tradición fue Javier Sodero, que estando en River y pese a que sus antecesores en el arco habían hecho uso correcto de las bermudas, se atrevió a utilizar, de la cintura hacia abajo, la misma ropa adidas que sus compañeros.
Luego, con los años, esta práctica fue quedando de lado y los arqueros, para tratar de parecerse a los jugadores de campo, empezaron a utilizar la camiseta alternativa (y a veces la oficial) para atajar. Pero eso será material de un futuro fuera de stock.








