Mario Benito Luna. Delantero argentino. Jugó en los 70’s y 80’s.
Archivo del Autor: juancastromdp
Tiro Federal Clausura 2006

Tambaleante por su magra producción en su primer semestre en la A, Tiro Federal de Rosario encaró el Clausura 2006 con la famosa postura «bueno, hacemos lo que podemos, tampoco nos pidan mucho porque vamos a descender igual«.
Atrás habían quedado los ciclos de Jorge Castelli, el Indio Solari y Juan Rossi como técnicos en el Apertura 2005. Para el 2006, el entrenador Oscar del Solar intentó enderezar el rumbo de un equipo que se iba a pique. Tras 16 partidos llegó el turno de la dupla Abratti-Della Riva (2 encuentros), que se separó antes de la última jornada, quedando Leonardo Abratti como único DT.
Dentro de la cancha, los nombres que se vieron en ese campeonato fueron tantos que es imposible recordarlos de memoria. A jugadores reconocibles como Javier Cámpora, Germán Basualdo, Luciano De Bruno, Silvio Iuvalé, Gabriel Ruiz, Rodolfo Aquino, Daniel Tilger, Leandro Álvarez, Jorge Vivaldo, Hernán Buján y Ariel Carreño , se acoplaron otros como Pablo Melo, Eduardo Vilce, Adrián Romero, Lucas Barrios, Gabriel Iribarren, Miguel Abrigo, Fernando Cafasso, Ezequiel Luna, Carlos Aguiar, Mariano Fermani, Rodrigo Barucco, Federico Bugatti, Pablo Del Vecchio, Jorge Saez, Nicolás Croce, Pablo Castella, Eduardo Martín, Leandro Aquino, Alejandro Cesarini, Juan Dávola, Paolo Beraldi, Julián Magallanes, Ricardo Bernay, Germán Romero y el gran Alejo Noé Gelatini. Todos jugaron al menos un partido en ese torneo que culminó con Tiro en la última colocación, después de 3 victorias, 3 empates y 13 derrotas. Magnífico.
Monroig Héctor

Héctor Daniel Monroig (El Mosquito)
Típico delantero que sorprende en el ascenso y luego hace sapo en un equipo importante de una categoría superior. Como él hubo cientos, pero vale destacar su particular historia, que arroja estadísticas que son la envidia de muchos futbolistas de Primera División.
Asombró a propios y extraños con la camiseta de Estudiantes de Caseros, donde hizo muchos goles y se ganó el traspaso a Boca Juniors en 1986.
Jugar en un grande de la Argentina se transformó, de la noche a la mañana, en una realidad para el Mosquito, hasta ese momento un efectivo puntero derecho del under.
La certeza a la hora de entrar en el área rival no la perdió a pesar del cambio de división y las pocas chances de actuar con continuidad. En 6 partidos locales con el Xeneize hizo 3 goles, promediando un 50 % de eficacia y dándose el lujo de colgarse del alambrado de La Bombonera. Sus días en Boca, sin embargo, no fueron fáciles y nunca terminó de encontrar su lugar en un plantel que acumulaba delanteros por las dudas. Antes de despedirse, se llevó de recuerdo un match de Copa Libertadores ante River, con un cameo de Lalo Maradona.
Antes de perderse en el anonimato, Monroig amortiguó la caída en Tigre, donde dio sus últimas señales de vida dentro de una cancha. Dicen que también jugó en Lanús.
Vergüenza al costo

Es cierto, se trata de una producción fotográfica. Pero en este caso no hubo disfraces de Batman o Robocop para caricaturizar a los protagonistas. La idea de la revista El Gráfico era simple: colocar a tres jugadores de River en la «vidriera del fútbol«. Nada más que eso.
La falta de buen gusto, hay que aclarar, fue pura y exclusivamente de Sergio Goycochea, Nelson Gutiérrez; y en menor medida de Pipo Gorosito, que mira a su compañero uruguayo sin salir de su asombro.
(Gracias Nano de Turdera)
Vélez Sportlandia/Topper 80’s

Épocas duras en el Vélez Sársfield ochentoso. Durante esa década el club de Liniers fue vestido por Sportlandia y Topper. Pero curiosamente, en algún momento se dio el lujo de combinar la indumentaria.
En la foto, el Gato Bujedo muestra la diferencia de marcas entre la camiseta y el pantalón, que además estaba parchado.
Colón 2008

Estadio Brigadier General Estanislao López, Santa Fe, 2008. Club Atlético Colón.
Ramírez Denny

Denny Ernesto Ramírez
Delantero con nombre de cantante de reggaeton que vende 15 discos en Puerto Rico y después viene a la Argentina con un pañuelo en la cabeza y llena el Luna Park con 2 canciones conocidas. Diferencias de profesiones al margen, la historia de Ramírez estuvo bien lejos de emparentarse en cuanto a la popularidad, pero al menos dejó su huella.
Nacido el 14 de abril de 1966 en Laguna Blanca (Formosa), se convirtió en el debutante más joven de la historia de Boca Juniors cuando el 8 de abril de 1982 el técnico Vladislao Cap lo puso de titular en un encuentro ante Mariano Moreno de Junín.
Con menos de 16 años y sin experiencia en divisiones menores, resultó una sorpresa cuando reemplazó al lesionado Ricardo Gareca. «Jugaban Mouzo, Tesare, Córdoba, el Chino Benítez, el Colorado Suárez, Perotti, Trobbiani… Ganamos 2-0 y aguanté los 90 minutos. Me hicieron un penal y me sacaron un gol. Dentro de todo anduve bien, me parece. La camiseta de ese partido se la regalé a mi papá, es como una reliquia«, declaró años más tarde al Diario Olé.
A pesar de ser un atacante habilidoso, su suerte en el Xeneize no estuvo acompañada de buenos rendimientos y tras 9 partidos debió marchar a Estudiantes de Buenos Aires, en 1986, como vuelto del pase del Mosquito Monroig a Boca.
Después de unos años en el Pincha de Caseros, con rotura de ligamentos cruzados incluida, el pibe que también pasó por la Selección juvenil comandada por Pachamé, decidió retornar a su tierra natal para defender los colores de Atlético Laguna Blanca.
Figura reconocible en la zona, seguramente debe asistir todos los años a la Fiesta Nacional del Pomelo, donde tradicionalmente se pueden encontrar chicas que tratan de estar a tono con el cítrico en cuestión.
(Gracias Willy)
Sosa Luis

Luis Alberto Sosa
Marcador de punta por izquierda que jugó bastante seguido en el Ferro Carril Oeste de mediados de la década pasada. Entre 1996 y 1998 disputó 37 partidos y marcó un gol, ante Huracán, que significó un triunfo para aquel equipo dirigido por Cacho Saccardi.
Contemporáneo de Ferro, Chaile, Sartori, Oviedo, Fossas, Mércuri y el Guapo Flores, no tuvo más remedio que baldosear, mimetizándose con el entorno.
En 1999 se marchó de Caballito y durante mucho tiempo fue una incógnita su paradero. Entre 2001 y 2002 hubo un Luis Sosa haciendo goles en Ferro pero, claro, no se trataba de él, sino de un volante homónimo que surgió del Deportivo Italiano.
Nuestro homenajeado siguió surcando laterales en canchas del under. La sede de San Martín de Burzaco (2002 a 2004 y 2006/07) fue su parada obligada durante varios años en la Primera C, compartiendo momentos con Sergio Sanfilippo y tratando de memorizar el apellido del arquero Cristian Alexis Guastalegname.
Hoy no sabemos dónde está y pensamos seriamente en que aquella foto junto al Panchito Guerrero lo mufó para toda la cosecha.
