¡Dejen de robar!

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En la ya tradicional sección de los jueves en Maldita Radio (Rock & Pop Beach), En Una Baldosa presentó un informe sobre aquellos futbolistas que en algún momento de la vida estuvieron tras las rejas por cometer diferentes delitos.
Repasamos casos insignificantes, como el de Gustavo Romanello, y otros un tanto más relevantes como el de Claudio «La Rata» Rodríguez, Carlos Randazzo y José Manuel Barbas.
Se robaron el espacio Machito Gómez, defensor peruano de controvertido historial policial, y el gran estafador Blaise Douglas Momó, camerunés que pasó por Tiro Federal de Rosario.

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.

#2– Informe sobre los Gatti’s.

#3– Nota a Darío Dubois.

#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.

#5– Nota a Luciano Zaidelis.

#6– Informe sobre los brasileños ladris.

#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.

#8– Nota a Rodolfo de Paoli.

En Una Baldosa

Silvera César

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César Fernando Silvera
Ni el más quemado aficionado del juego New Star Soccer podría haber ideado una trayectoria así, bien alocada, con clubes en todas partes del mundo y un período en la Selección de su país.
El uruguayo César Silvera trasladó lo virtual a la vida real y para antes de la importación charrúa del procesador 486 ya estaba jugando en Peñarol de Montevideo (1990/91). Su fulgurante aparición le permitió llegar al combinado nacional y con 7 partidos con la Celeste se abrió el camino para desembarcar en Europa. Dos años en el Lugano de Suiza (1992 a 1994) le sirvieron para madurar, y también para volver a la realidad. No todo era tan sencillo en la vida. Este volante ofensivo que había prometido bastante, se encontró de un día para el otro en la Argentina, remándola en Ferro Carril Oeste (1994/95) junto a Duré, Cocca, Sava y Mandrini.
Jugó 20 partidos e hizo 2 goles en el club de Caballito. Después recaló en el todavía modesto Villarreal de España (1995/96) y no detuvo su ida y vuelta constante, con miles de viajes realizados entre el Viejo Continente y Sudamérica. Del Submarino Amarillo saltó a Olimpia de Paraguay (1997), de ahí a Unión Española de Chile (1998), regresó al país donde triunfó el Teto Medina para comer chipá en Tacuary (1998/99), realizó una escala por su tierra en Villa Española (2000), se hizo el sedentario en Israel con la casaca del Maccabi Herzelya (2000 a 2003), estuvo en Brasil y como tenía calor jugó en Pelotas (para el Gremio Sportivo en la 2003/04) y para el final dejó el postre, un exótico traspaso al Pogón Szczecin de Polonia (2004/05).
Hoy, con 36 años, quizás le quede una fichita más para seguir jugando. Aunque ya sabemos que desde la invención de MAME con saber presionar la tecla 5 alcanza y sobra.

Juan Pordiosero

Lobos a Racing 2000

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Si algún hincha de Racing todavía no se explica la pésima campaña realizada por el equipo durante 2000, he aquí una prueba más que escalofriante. Pocos lo recuerdan, pero en enero de ese año La Academia probó a tres marcadores centrales con la idea de contratar a uno. Desfilaron por la pretemporada en Mar del Plata, un paraguayo llamado Miguel Acosta, Eduardo Fuentes y el siempre entrañable Gaby Lobos, reconocido por sus poderes sobrenaturales.
El ex hombre de Los Andes quedó descartado cuando el club de Avellaneda incorporó a Alejandro Simionato. Se sabe que ese año La Acadé sufrió mucho. Y si buscan una razón no natural, acá la tienen. Gabriel Lobos entrenó en Racing.

Juan Pordiosero

Pereyra Mario

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Mario Eduardo Pereyra
Jugó al fútbol para joder un rato. Fue a un club, entrenó, debutó en Primera, conoció a un par de figuras que veía por la tele y cuando empezó a aburrirse se dedicó a otra cosa.
Simple, sin demasiadas complicaciones. Disputó 10 partidos en la máxima categoría con la camiseta de Belgrano de Córdoba, en 1995, y después se abocó a tareas menos comprometidas mediáticamente, como atender los quehaceres domésticos y pagar las facturas vencidas en Ripsa.
No se lo extraña a este delantero, para nada, pero nos gustaría saber si tiene algo que ver con el Mario Pereyra que tiene un programa en Cadena 3 de Córdoba y se lleva tan bien con los remiseros. Es más factible, creemos, que sea el mismo Mario Eduardo Pereyra que en septiembre de 2003 fue asaltado en La Rioja por 4 delincuentes que lo golpearon ferozmente. El presunto ex futbolista se encontraba en su Fiat 147 cuando fue sorprendido por los maleantes, que rompieron el vidrio de la puerta y después de pegarle hasta producirle un politraumatismo y traumatismo de cráneo, le afanaron un reloj pulsera, un estéreo marca Pionner para CD digital con cuatro parlantes, un sobre con 28 discos compactos, la billetera y documentos varios. No sabemos si algunos de esos discos eran de la Mona Giménez. Tampoco si eran originales o grabados. Pero el hecho de que los haya tenido en un sobre nos hace confirmar lo que veníamos sospechando: es el ex atacante del Pirata.

Juan Pordiosero