

Archivo del Autor: juancastromdp
Valdez Oscar Rubén

Oscar Rubén Valdez. Delantero argentino. Jugó en los 60’s y en los 70’s.
Botacaulli Darío
Dario Botacaulli
No era sencillo. Para nada. Armar un equipo en la séptima edición de El Gran DT también contenía la peligrosa posibilidad de contratar hasta 3 jugadores de la liga extranjera. De esa manera, era común gastarse 3 de los 10 millones disponibles en Batistuta. El pase de Ortega, que costaba 2 millones y medio, tampoco era fácil de evitar. La tentación estaba. Y con la soga al cuello y el plantel sin terminar, después había que afinar el lápiz para no excederse.
La solución muchas veces era poner un último delantero suplente de bajo costo. En la mesa de saldos del Clausura ’98 había viejos conocidos. Por 70 mil pesos se podía comprar a Sebastián Cobelli, a Juan Carlos Graf, a Emerson Panigutti o a Vladimiro Bahl. Si la mano venía más jodida, en cambio, se podía depositar la irrisoria suma de 50 luquitas para contar con los servicios del delantero de Racing Darío Botacaulli. ¿Quién?
Botacaulli era un atacante desconocido. Y lo sigue siendo. No le podemos reprochar más coherencia porque la ha tenido.
Sí le podemos recriminar su costado más oscuro, ese que deja entender que pudo jugar al fútbol gracias a las influencias familiares. ¿Cómo?
Según un medio mendocino, el Turco Claudio García renunció en 2003 a la dirección técnica de Independiente Rivadavia porque ante el pedido de Cristian Morales como refuerzo, el club se lo negó y le acercó a Darío Botacaulli, hijo de un empresario que ponía la plata en La Lepra.
No sabemos si ese factor (el económico) le abrió en su momento las puertas de Racing. Pero nos da mala espina que un ignoto delantero como él haya sido presentado alguna vez por el diario Los Andes de Mendoza de la siguiente forma: «No cualquiera está apto para sobrevivir en el área, ese lugar en donde más de uno se pone nervioso cuando le llega la pelota a sus pies. Por eso, sólo aquellos que saben, pueden mandar a dormir la pelota bajo un techo de piolas. Nuevamente goleador, Darío Botacaulli mantuvo un mano a mano con Más Deportes, y, como cada vez que se enfrenta a un arquero, definió de manera impecable«.
Para esa época, noviembre de 2003, jugaba en la Liga B de Mendoza defendiendo los colores de Argentino. Luego de un paso por el local Huracán, volvió a Argentino en 2005 y por ahora es el último rastro que hallamos este delantero con fama de acomodado y con un extraño paso por la Primera División.
Juan Pordiosero
Aquel delantero del Calamar…
La baldosa en su versión radial (todos los jueves, de 13 a 15 en Rock & Pop Beach, FM 98.9) entrevistó hoy al ex jugador de Platense y Laferrere, Luciano Zaidelis. El hombre surgido en Náutico Hacoaj y con un paso por las inferiores de River Plate nos contó sus vivencias al lado del Cuqui Silvani, David Trezeguet, Garrafa Sánchez y su colega baldosero Diego Díaz.
Hablamos de su experiencia en La Noche del 10, de la ropa marca Taiyo que bien podría vender en Mercado Libre y de su actual profesión, la de abogado, que le ha dado la oportunidad de retomar contacto con varios futbolistas en actividad.
Pueden escuchar la nota bajando el archivo (7,96 MB).
Otras emisiones:
#1– Nota a Sebastián Ablín.
#2– Informe sobre los Gatti’s.
#3– Nota a Darío Dubois.
#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.
En Una Baldosa
Barragán Javier
Carlos Javier Barragán Silva (El Barra)
Prolífico futbolista uruguayo que se hizo un tiempito para actuar en nuestro país, y como si fuera poco, para dos equipos distintos.
Comenzó a figurar de manera profesional con la casaca blanquinegra de Montevideo Wanderers (de 1991 a 1995) y después pasó a Huracán Buceo (1996), institución que le sirvió de trampolín para desembarcar en el fóbal argentino, más precisamente en Mendoza, para jugar con Godoy Cruz en el Nacional B. Su paso por el Tomba en 1997 pasó desapercibido y su partida nadie la recuerda, al punto que podemos llegar a asegurar que ningún socio rompió el carnet cuando el charrúa volvió a su tierra.
Volante por izquierda aunque también delantero, estuvo durante todo 1998 en Rampla y después de un semestre en Villa Española dejó Uruguay para regresar a estos pagos.
Contra el pronóstico de varios que no lo conocían (y de algunos que lo junaban también) cayó en un equipo de Primera, Argentinos Juniors. Y su extraño arribo tuvo una explicación para nada transparente. Su representante, Hugo Issola, había llevado al Bichito , un año antes, al panameño Freddy Andersen, futbolista que en un principio los dirigentes se comprometieron en contratar y que después dejaron en la vía sin abonar un peso de lo acordado. Tiempo después, el empresario propuso no iniciarles juicio si accedian a incorporar a su nueva joyita: Javier Barragán. Los popes de La Paternal aceptaron gustosos.
Bajo esas condiciones para nada agradables se dio el lujo de ingresar a la cancha en 3 oportunidades. Un partido de titular (en Jujuy, ante Gimnasia) y otros dos entrando desde el banco, le dieron algo de chapa. No la suficiente para sobrevivir en el medio, claro. A comienzos de 2000 el DT Chiche Sosa lo borró del plantel, junto a Federico Arcamone y los juveniles Nicolás Naccarelli, Facundo Elfand, Nicolás Contardi y Pablo Añaños.
Reapareció en su liga de orígen con los colores de Paysandu Bella Vista durante algunos meses de 2000 pero se aburrió pronto y ese mismo año fue transferido a Millonarios de Colombia. En Bogotá no anduvo tan mal pero no puedo evitar que se le recuerde por su fugaz estadía.
Como le andaba faltando algo de emoción a su vida, decidió jugar en un equipo con nombre grosso y se incorporó a El Tanque Sisley (2001/02). En ese grandioso club permaneció bastante y recién en 2003 volvió a la vieja rutina de cambiar de equipo. Racing de Montevideo le dio cabida hasta 2004, cuando pasó a Alianza de la misma ciudad. Allí, bien alejado de las grandes gestas futbolísticas, pasó los últimos días su inigualable trayectoria.
Juan Pordiosero
Talleres Suecia ’89

Aunque hoy cueste recordarlo, la firma alemana adidas proveyó a Talleres de indumentaria alternativa de un tono bastante particular. Durante algunos años (entre fines de los 80’s y comienzos de los 90’s), el conjunto cordobés vistió alternadamente una casaca amarilla con vivos azules, muy similar a la que por entonces usaba la selección sueca.
En la foto podemos ver el diseño utilizado en 1989, que también contó con otro sponsor, como se puede ver en la imagen de los jugadores festejando un triunfo ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
Juan Pordiosero (Gracias King Mostaza)
Landaburu Fabio
Fabio Landaburu
Su club de origen, Ferro Carril Oeste, le otorgó la chance de debutar en la Primera División en septiembre de 1998, con la derrota 1 a 0 ante Racing. Su transcurso en el conjunto de caballito no fue sencillo y en la malaria generalizada alcanzó a disputar 20 encuentros a lado de Mariano Fossas, Ariel Rocha, Cristian Hudaied, Ariel Groothuis, entre otros.
Con la pérdida de la categoría tuvo que buscar nuevos horizontes y cayó en Chacarita Juniors (2000/01), donde jugó poco pero al menos se dio el gusto de conocer a Gonzalo Gaitán, Edgardo Parisi y el Twetty Carrario. Sólo dos partidos en el Apertura 2000 le dieron la pauta de que no tendría posibilidades de actuar con regularidad y a final de la temporada partió con rumbo indefinido.
Extraño fue verlo de un día para el otro en los torneos del interior defendiendo la divisa de Atlético Uruguay de Entre Ríos (2001/02). En cuestión de semanas había bajado varios escalones y bien calladito la boca.
En 2002, Flandria lo contrató para el torneo de la Primera B, donde se suponía que ganaría más protagonismo. El cordobés Landaburu, lejos de jugarla de modesto, se agrandó y a su llegada declaró al Bisemanario El Civismo: «Que el campeonato vaya a ser difícil no es algo al que le dé mayor importancia, por el contrario, me alegra que tenga más notoriedad. Por la calidad de los jugadores de otros equipos tampoco me asusta ya que yo he tenido la oportunidad de jugar al lado de figuras como Diego Latorre, Mac Allister, Gamboa, Cardozo, gente que ha ganado de todo y yo me he sentido de igual a igual; así que no tengo problemas con los rivales que me toque enfrentar«.
Descartado el factor susto intepretamos que alguna de las otras variables del fútbol (como adapación, bajo rendimiento o falta de talento) influyó para su no consagración la institución y por eso tuvo que refugiarse en la temible liga boliviana.
Allí jugó para Destroyers (2003), Guabirá (2003) y Oriente Petrolero (2004). Desde hace un par de años que no se conoce el paradero futbolístico de este volante, aunque fuera de la cancha sabemos a qué se dedica. Es el Director del Centro Regional Córdoba de los Atletas de Cristo. Parece que ahora ser colega de Paulo Silas y Eduardo Bennett tampoco le da miedo. ¡Eso es ser bien macho!
Juan Pordiosero
Berdoll Marc

Marc Berdoll. Delantero francés. Jugó desde 1967 a 1987.