Muñiz Ajax 1998


Como si de un convenio internacional se tratase, la gente de Muñiz, habitual animador de la Primera D, decidió de un día para el otro dejar de utilizar su camiseta para empezar a lucir la del Ajax de Holanda. Los colores, claro, eran los mismos: rojo y blanco. Pero el escudo y la publicidad (ABN-AMRO) fueron gentilmente afanados al club europeo que quizás nunca se enteró de tan ridícula maniobra. En la imagen, se lo puede ver al capitán Fabián Ruiz Díaz poniendo cara de Danny Blind y al arquero Damián Chiesa haciéndose el Edwin van der Sar pero con un buzo que en la espalda decía «GATTI HUGO». Como si hiciera falta aclarar, la indumentaria no era Umbro. Osea, un choreo Made in Argentina.

Juan Pordiosero

Sánchez y el taxi invertido

Si algún integrante de la escenografía del fútbol debe mantener su perfil sobrio, ese es el árbitro. Si bien en los últimos años los jueces se han alejado un poco del inalterable negro luto que los supo identificar, la profesión que ejercen aún es una de las pocas que prefiere lo formal a lo extravagante. Y hay razones, por supuesto. No impondría demasiado respeto un referí enfundado en una camiseta multicolor con un mono manejando un camión estampado en el pecho.
Sin embargo, a Ángel Sánchez poco le importó el qué dirán y para dirigir un partido entre Racing e Independiente, en el verano de 2005, decidió hacer vanguardia. A su clásica chomba negra con ribetes naranja fluo (he aquí la primera incongruencia), le sumó unos alarmantes pantalones amarillos con medias al tono que completaban el conjunto. Duelen los ojos. Para roja directa.

Juan Pordiosero

Rodríguez Gonzalo

Gonzalo Gabriel Rodríguez
Ni una foto se dejó sacar. Hubo que recurrir a los archivos televisivos para corroborar un dato que hasta este entonces parecía de fábula. La leyenda decía que Daniel Lalín, histórico aprovechador del nexo argentino-uruguayo promovido por la diferencia de impuestos y los contratos con tinta invisible, trajo a un volante charrúa de dudosa calidad y antecedentes nulos. ¿La intención? Vaya uno a saber. Probarlo en Racing, mostrarlo, venderlo, pasearlo, hacerle probar la yerba La Tranquera. Nunca lo sabremos. Lo cierto es que el pibe Rodríguez superó un período de evaluación (Cappa era el técnico) y quedó en el plantel que afrontó la temporada 1998/99. Aunque nadie lo recuerde, alcanzó a disputar 3 encuentros de manera oficial. Uno de ellos, ante San Lorenzo de Almagro, en la derrota de La Academia por 4 a 0, correspondiente a la útima fecha del Clausura ’99. Esa tarde también jugó Gastón Harguindeguy y debutó como titular Juan Zubeldía. Desapareció un día de la misma manera en la que apareció, sin decir nada y en las sombras. Un misterio aún envuelve su recuerdo.

Juan Pordiosero

River 1 – Spartak de Moscú 1

La obtención del título de Campeón del Mundo a manos de Argentina en México ’86 trajo visitas que, si bien para la época no eran demasiado descabelladas, hoy por hoy tienen un dejo de curiosidad. Así fue como en el verano de 1987 recaló en Mar del Plata el poderoso Spartak de Moscú, que tenía en sus filas al legendario Rinat Dasaev, arquero de la Selección Sovietica. En la foto, se saluda con el capitán de River, Nery Pumpido, antes del partido que terminó 1 a 1 en el estadio José María Minella.

Juan Pordiosero

Arcamone Luis Federico

Luis Federico Arcamone
Atacante clase B que por obra y gracia de su apellido siempre gozó de un lugar especial en la memoria del futbolero que tiende a recordar futbolistas perdidos. Arcamone retrotrae a formaciones de Argentinos Juniors de fines del siglo pasado. Y Arcamone no es ni más ni menos que eso, un pibe que supo prometer en el Bicho y que después se dedicó a rodar (casi lo ponemos con B) por Europa en busca de la diferencia económica.
En La Paternal tuvo que lucharla desde bien abajo para hacerse un hueco y lo logró. No sólo eso, sino que además disputó 39 encuentros en los que marcó 3 goles, entre 1997 y 1999. También integró una poco recordada selección juvenil que tenía como figuras a Gabriel Milito, Facundo Elfand, Raúl Damiani, el Chapu Braña, Luciano Palos, Sergio Caruso y Mario Turdó. Ese equipo participó del Mundialito Sub-20 «Álvaro Fabián Perea Berrospe» que se disputó en Uruguay, en 1998. Ese mismo año, incluso, casi se va de rebote a Inglaterra gracias al interés del Crystal Palace, que quería llevarse a Diego Markic y a Pablo Rodríguez. En algún momento se lo mencionó a él y a Martín Tradito como alternativas en la operación que, como ya sabemos, finalmente se cayó.
Ya sin oportunidades de jugar como titular, en 2000 se fue al desconocido Gaudix, del ascenso español y ese sería el primer paso de una carrera internacional de bajo vuelo. Un tiempito en el Granada (2001/02) le daría la confianza suficiente para retornar a la Argentina, donde vistió los colores de Defensa y Justicia (20002/03), en la B Nacional. Si bien no se destacó lo suficiente como para que lo contrate un equipo más importante, al menos se dio el gusto de jugar en dupla con Mauricio López y pelear el puesto con Sergio Bustos. Ojo, también le tocó ser suplente del Negro Saccone.
Así fue como de nuevo encaró para el viejo continente y desembarcó en Italia, donde también se puso camisetas de conjuntos del ascenso. Estuvo en el Isernia (2003/04) y después se incorporó al Celano (2004/05), donde conoció a Christian Ferreyra. Luego de un paso poco relevante por el Trapani (2005/06) paseó su silueta como un fantasma por ligas regionales, defendiendo la divisa de un equipo llamado Valle del Giovenco. ¿Y a qué no saben con quién está? Sí, de nuevo con el ex Huracán Christian Ferreyra y con otros argentinos como Nicholas Barrero y el ex Villa Mitre Cristian Berra. Después dicen que Italia juega cualquiera. Nada que ver.

Juan Pordiosero