Roma 2 – Argentina 1

La Selección dirigida por Carlos Bilardo tuvo varios partidos pésimos después del título conseguido en 1986. El choque ante la Roma de Italia, el 19 de marzo de 1987, no fue la excepción. Cayó 2 a 1 en el Estadio Olímpico, en el marco de los festejos por el 60° aniversario del club local. Argentina formó con Pumpido, Clausen, Brown, Ruggeri; Fantaguzzi, Batista, Giusti, Oscar Acosta, Tapia (autor del gol), Perazzo (foto) y Pasculli. Luego entraron Garré, Cuciuffo, Dertycia y el Puma José Luis Rodríguez. En el banco de suplentes se quedaron Bartero, Domenech, Theiler y Giunta.

Como curiosidad se recordará que el técnico de la Roma, Sven Goran Eriksson, dispuso el ingreso de 8 hombres (7 en el inicio de la segunda etapa) quebrando el acuerdo informal que había hecho con Bilardo, que estipulaba 5 modificaciones.

Juan Pordiosero

Arias Marsol

Marsol Arias Sánchez
De breve y olvidable paso por nuestro país, este delantero uruguayo se encargó al menos de dejar su glorioso nombre de pila en una planilla de la Primera División. Puntero derecho por vocación, alcanzó la suma de 24 partidos y 3 goles en la temporada 1989-90, donde compartió la lucha por un lugar con otros delanteros como Patricio Mac Allister, Fernando Di Carlo y el juvenil Leonardo Selenzo.
Nacido en Canelones, había jugado en Atlético Central San José y llegó a la Argentina sin grandes antecedentes. Después de su estadía en el Pincha buscó nuevos horizontes y le salió bastante bien porque recaló en España y se puso la camiseta del Tenerife en la temporada 1990/91. Debutó en un partido ante el Valencia pero después tuvo pocas chances de ser titular y casi ni jugó. Se desconoce que fue de su vida en los últimos 15 años.

Juan Pordiosero

De Llano Fernando

Fernando Darío De Llano (El Pelé marplatense)
Fue tanta la expectativa generada por su apodo, que muchos simpatizantes académicos creyeron que se trataba del verdadero sucesor de O’ Rei. Arribó a Racing proveniente del fútbol de Mar del Plata, donde había embelezado a mucha gente con su gambeta y su pasta de crack.
De entrada prometió ratificar los dichos que lo habían colocado entre las grandes esperanzas de la Primera División, pero de a poco su figura se fue apagando y los hinchas comprendieron, a regañadientes, que una vez más habían sido estafados por una falsa ilusión. En la temporada 1989/90 De Llano actuó en 13 oportunidades y convirtió un gol, en un equipo que contaba con nombres de la talla de Vivalda, Fabbri, Lamadrid y Lanzidei.
Sin más que hacer a nivel nacional, regresó a su ciudad y jugó varios años en Alvarado. Se puso la camiseta del Torito tanto en la liga local como en los torneos regionales y aunque se supo ganar el respeto de la parcialidad del Matadero jamás logró la idolatría que su hermano Facundo cosechó en La Feliz.

Juan Pordiosero

Yourassowsky Mikael

Mikael Yourassowsky
La excentricidad de su nacionalidad lo hizo diferente antes de que pisara un campo de juego de manera oficial. Si a eso le sumamos que su participación en la Primera División del fútbol argentino fue breve e insignificante, todo hace pensar que su baldoseridad es merecida pese a su corta edad, dato que en otro futbolista serviría como recurso de amparo para eximirlo de dicha condición.
Nacido en 1983 en la ciudad belga de Ixelles, se dedicó al fútbol pese a los consejos de su padre (trabaja en uno de los bancos más importantes de Bélgica), que prefería que estudiara. Se inició en el Anderlecht y en el año 2000 se sumó al Genk. Paralelamente estuvo en la Seleccion juvenil y hasta se probó durante cuatro meses en el Barcelona de España. En 2002 llegó a la Argentina y se incorporó a las divisiones inferiores de Boca Juniors. Fue transitando el camino típico de cualquier chico hasta que, en junio de 2004, por la decimoctava fecha del torneo Clausura, le tocó la chance de actuar en la máxima categoría. El técnico xeneize Carlos Bianchi debía presentar un equipo alternativo ante Colón de Santa Fe (los titulares descansaban para enfrentar al Once Caldas por la final de la Libertadores), y lo eligió para que juegue desde el arranque. Aquella tarde cumplió medianamente su labor de lateral zurdo y colaboró para el empate 0 a 0 frente a los Sabaleros.En la jornada siguiente también jugó ante San Lorenzo.
Sus posibilidades, que nunca habían sido abundantes, se fueron extinguiendo cuando el Virrey se alejó de Boca y desembarcó Miguel Brindisi. Mucho peor fue su situación cuando se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Su lugar en el plantel fue ocupado por el brasileño Baiano, en enero de 2005, aprovechando que su inclusión no se consideraba un refuerzo.
En agosto de ese año le dijo adiós a nuestro país y volvió a Europa para recalar en el Pontevedra CF del ascenso español. Pero su fichaje no llegó a buen puerto y todo terminó en un fiasco. Los medios decreían de su condición física y para colmo, el representante del lateral belga no logró ponerse de acuerdo con la dirigencia en un primer momento. El club anunció su contratación pero al no firmarse los papeles, el ex Boca estuvo más de un mes dando vueltas y sin entrenar, poniendo en riesgo las negociaciones. De hecho el Presidente, cansado de esperar, puso en duda el estado de la rodilla del futbolista y se dedicó a bucar otro marcador de punta para completar la plantilla. Pese a todo esto, Yourassowsky figuró en el sitio oficial del Pontevedra como integrante del plantel durante la temporada 2005-06.
Hoy actúa en el Kerkyra de Grecia, donde se adueñó de la camiseta número 3 y sueña con volver a los primeros planos, como en aquellos dias en los que supo jugar en un grande de la Argentina.

Juan Pordiosero