Ferro Aba 1997

Aunque no muchos lo recuerden, la llegada de Umbro al club Ferro Carril Oeste estuvo precedida por la incursión de otra firma internacional que vistió durante pocos partidos al equipo de Caballito. Se trató de Aba, la empresa mexicana que en 1997 se hizo cargo de la indumentaria luego de la desvinculación del verde con Topper, su histórico proveedor.
La marca extranjera hizo su estreno en nuestro país con un modelo de camiseta muy similar al de la selección de México. Incluso se podía ver el color rojo en la zona inferior del cuello, como tuvo en algún momento el Tri. Luego llegaría Umbro y Ferro tendría el violeta como tono adicional.

Juan Pordiosero

Chaparro Roberto



Roberto Catalino Chaparro
Marcador de punta que dejó su huella en las selecciones juveniles y en Huracán, donde algunos hinchas lo suelen citar como ícono del futbolista desaparecido en vida.
Surgido en las inferiores del Globo, su ir y venir por el lateral izquierdo provocó la atención de José Pekerman, que lo llevó al Sub 17 que participó del Mundial de Egipto, en 1997. Aquel plantel que se quedaría en los cuartos de final luego de perder 2 a 0 ante Brasil, estaba conformado por otros pibes que prometían como Franco Costanzo, Cristian Grabinski, Juan Fernández, Guillermo Pereyra, Gabriel Milito, Julio Marchant, Maximiliano Cejas, Luciano Galletti, Livio Prieto, Guillermo Santo, José Belforti, Ernesto Farías, Luis Zubeldía, Javier Almirón, Ezequiel González, Mauro Marchano, Marcelo Márquez y el colorado Lucas Vivas.
Casi dos años después, en mayo de 1999, le llegaría el debut en Primera División. Fue titular en la derrota 3 a 0 ante Colón, en el Palacio Ducó y tuvo una actuación para el olvido, pero no comparable con la paupérrima labor de sus compañeros Rodolfo Graieb y Marcos Gutiérrez.
Jugó un partido más en el conjunto de Parque Patricios y por mucho tiempo nadie supo de él. Cuentan los que saben que en la temporada 2001/02 estuvo en Deportivo Riestra y en la 2002/03 en Excursionistas, ambos de la Primera C.
Después jugó el Argentino A para 13 de Junio de Pirané (2003/04) y el Argentino C para Chacra 8 de Formosa (2005/06). Cansado de jugar en equipos con números en sus nombres (¿Habrá rechazado una oferta del Schalke 04?), este año estuvo a punto de sumarse a Boca Unidos de Corrientes pero finalmente se incorporó al Sol de América formoseño. Su nombre es una marca registrada en el litoral y no precisamente porque sea un gran jugador. En su paso por Chacra 8, llegó a compartir el equipo con otros dos jugadores con su mismo apellido. Se ve que para encontrar un Chaparro en Formosa, con levantar una baldosa alcanza.

Juan Pordiosero

Causa justa


Venimos en racha. Mandamos un solo mail (al único medio que intuíamos que nos podía dar bola) y se publicó. Eso demuestra un 100% de efectividad en una lucha que recién comienza y que posiblemente termine hoy mismo. Agradecemos a Barcelona por habernos dado un espacio para reclamar por la aparición con vida de Julio López. Si quieren ver la única repercusión de nuestra cruzada hagan click acá o compren la revista, que trae un imperdible informe sobre las 100 mejores amenazas de los últimos 10 días (por cuestiones cronológicas, por supuesto, se obvió el mensaje que nos envió Kenig hace más de un año).

En Una Baldosa

Mareco Ubaldo



Ubaldo Damián Mareco
Junto a Larrea y Fontana, fue uno de los tres futbolistas con apellido de reconocido locutor que jugó en Estudiantes de La Plata a comienzos de los 90’s. Se lo vio en el mediocampo del Pincha en muy pocas ocasiones, ya que disputó sólo 5 encuentros oficiales desde 1989 a 1991. Sus inicios al lado de futbolistas que luego se consagrarían como Craviotto y Trotta, le dieron el impulso para salir a conquistar el Mundo. En 1993 vistió la camiseta de Guaraní de Paraguay y entre 1994 y 1995 jugó en el Deportivo Quito de Ecuador. Increíblemente, al año siguiente abandonó la actividad profesional para seguir disfrutando del juego a nivel amateur.
Volvió a su tierra, Ensenada, donde es un reconocido player zonal y jugó en el club Fuerte Barragán. Según pudimos comprobar, hasta el año pasado seguía en la liga ensenadense, defendiendo los colores del peligroso Piria y Nueva, equipo que se dio el lujo de solicitar la presencia de 4 patrulleros para cubrir la seguridad del clásico ante Nueva Punta Lara ¿El temor? Que las hinchadas se enfrentasen al intentar subir a un viejo árbol cercano al campo de juego que otorga vista preferencial. No es joda. Al parecer, copar las ramas es símbolo de aguante.

Juan Pordiosero

González Hugo

Hugo Miguel González
Otro de los tantos volantes de apellido González que surgió de Rosario Central en los 90’s. A diferencia del Equi y el Kily, su carrera no tuvo luz propia. A decir verdad y pese a su regularidad, estuvo más cerca de parecerse a Mariano que a sus consagrados tocayos. Arrancó con un aceptable nivel en 1998 y rápidamente se ganó un lugar en el mediocampo canalla. Tal es así que para mediados de 2000 ya tenía 38 partidos jugados con la casaca auriazul. Sin llegada pero con un apegado gusto a la marca, generó expectativa cuando fue figura en un partido ante Argentinos Juniors, en el que los rosarinos actuaron con mayoría de juveniles.
Después perdió terreno y recién puedo recobrar la ilusión de jugar cuando fue transferido al Monagas de Venezuela, en julio de 2001. Una temporada en el exterior le daría la experiencia suficiente como para batallar en el ascenso.
La 2003/04 la jugó para Gimnasia de Entre Ríos junto a Rodrigo Llinás, Alfredo Grelak, Carlos Marczuk, Edgardo Boujón, Fabián Santa Cruz y Javier Yacuzzi, entre otros. También se puso la casaca del Bancruz santacruceño en el Torneo Argentino. Se desconoce a que dedica sus días.

Juan Pordiosero