Temporini Leandro

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Leandro Temporini
Mediocampista que sólo jugó un puñado de partidos (14) en la primera de Estudiantes de La Plata. Le tocó una época jodida, ya que abundaban los jugadores en su puesto (habitualmente jugaba por derecha, pero en su debut como titular- después de 7 partidos -lo hizo por izquierda). Se lo recuerda por su larga seguidilla de lesiones y por la marca que perdió en el gol que Marcelo Escudero (River) le hizo a Estudiantes en 1996.
Estuvo en el Pincha desde 1995 hasta 1998. Nunca se ganó el puesto, por eso prefirió emigrar al fútbol europeo de bajo nivel. Jugó en el Fortuna Colonia de Alemania y en el Sanbenedettese de Italia. Se había iniciado en Renato Cesarini.

Juan Pordiosero

Especiales: Sebastian Janikowski

Sebastian Janikowski
La leyenda cuenta que éste polaco, figura en la liga de fútbol americano (NFL), estuvo a prueba en Boca durante 5 días. Eso ocurrió hace 8 años, cuando el Toti Veglio le facilitó los trámites para que midiera sus aptitudes futbolísticas en la Argentina. Como se habrán dado cuenta, la suerte le fue esquiva a Janikowski. Sin embargo, pudo triunfar en Estados Unidos (es líder y pateador de los Raider de Oakland) y se dió el gusto de pelearse con Martín Gramática.
Algunos recordarán las puteadas del argentino luego del SuperBowl 2003. Muchas estaban dirigidas al polaco, que le había sacado el puesto a su hermano Guillermo en Florida State y un premio bastante importante a él mismo, en la universidad.
«Las estadísticas no mienten: yo terminé con 12 puntos, él con tres», dijo un Gramática eufórico luego de aquella final.
Hubiese sido lindo tenerlo en nuestro país, simplemente para disfrutar de sus tiros libres.

Juan Pordiosero

Grioni Darío

Darío Martín Grioni
Enganche con alma de delantero que formó una carrera bajo la sombra de su hermano Marcelo «El Pitufo», un histórico jugador del ascenso que también baldoseó es su paso por la Primera División. Con semejante referente, no le quedó otra que tropezar en su andar por las canchas argentinas. Y como no le bastaba con eso, también hizo de las suyas en el exterior. Se inició como profesional jugando en Almirante Brown, en el Nacional B (1993-95). Luego pasó a Banfield (1995-96) y allí logró sus escasos minutos de fama. Pocos lo recuerdan, pero jugó 4 partidos con la camiseta del Taladro en primera. La temporada 1996-97 lo encontró defendiendo los colores de Quilmes, otra vez en el Nacional. Sin convencer, fue perdiendo terreno en los primeros planos y cambió de camiseta varias veces. Estuvo en Defensa y Justicia (1997-98, se dio el lujo de compartir plantel con Agotegaray, Galleguillo, Gustavo Chacoma, Lorenzo Frutos, Zapatilla Sánchez y Gustavo Cuartas ) y Tigre (1998-99), hasta que pudo pegar un pase al extranjero que valiera la pena. Le hablaron de México y no lo pensó dos veces. Poco le importo que el equipo fuera el Aguascalientes. Lo importante era jugar y cobrar. Allí estuvo en 1999 y al año siguiente se volvió al Halcón de Varela . Con el equipo auriverde jugó hasta fines de la temporada 2000-01, cuando se incorporó a Estudiantes de Rio Cuarto, en el Torneo Argentino A.
A su llegada no imaginó que le iría tan mal. En un encuentro ante Juventud de San Luis, por la penúltima fecha de la Zona Sur , hubo incidentes que lo tuvieron como protagonista y tuvo que comerse una suspensión grossa por parte del Tribunal de Disciplina. A él le dieron 1 año de inhabilitación para jugar en cualquier liga del país y a sus compañeros Ariel Dolso y Rodrigo Siravegna les dieron 13 fechas y 1 año y medio de suspensión, respectivamente.
Luego de ese percance, en la 2003-04 volvió a toparse con la buena fortuna. Desde afuera le tiraron una soga y se agarró bien fuerte. Un equipo acorde a sus condiciones le propuso contrato: el Chorrillo F.C. de Panamá.
A mediados de 2004, tuvo una oferta de Atlético Tucumán pero la dudó. Se puso a mirar su propio currículum vitae y notó que había varios equipos que le provocaban una sonrisa pero ninguno lo hacía cagar de risa verdaderamente. Por eso, fiel a su estilo, regresó al país y se sumó al Ateneo Vecinos Barrios de General Cabrera, en el Torneo Argentino B.
A punto de cumplir 31 años, este hombre nacido en Marcos Juárez (Córdoba) aún tiene varios cartuchos para gastar en el fútbol. Y todavía le quedan muchos clubes con nombres extravagantes a lo largo y a lo ancho del planeta.

Juan Pordiosero

Hicks Ramón

Ramón Hicks

Delantero paraguayo que llegó a Independiente para el Clausura ’92 con el antecedente de haber jugado el Mundial ’86 con su selección (2 partidos y ningún gol). No llegó a estar clara su edad. En El Gráfico encontraron tres fechas de nacimiento en fuentes distintas: 30 de mayo de 1960,1962 y 1963. El DT del Rojo era Bochini con Fren. Hicks llegó junto a Eber Moas luego de arduas negociaciones entre los técnicos y los dirigentes. Los entrenadores querían a Moas y Pedro Pablo Pasculli, pero se tuvieron que conformar con este otro sudamericano mundialista. Los popes nunca tuvieron la intención de negociar por el hombre de las tres P (quien pasó a Newell’s por 18.000 dólares un año después).

Esto decía El Gráfico después de su debut contra Platense: «llegó de última, le querían tomar una prueba (…) y él, mostrando sus condiciones, se está ganando a todos, empezando por la hinchada. Es inteligente, se tira bien atrás, para nada torpe con la pelota y encima, un buen lanzador». En ese campeonato en Independiente se destacaba el Dany Garnero, eterno futuro sucesor del Bocha, y empezaba a mostrar su talento Gustavo López. Ante el fracaso en el Clausura, Bochini y Fren fueron despedidos y asumió interinamente Pavoni.
En su país jugó en Libertad y más tarde se desempeñó en San José de Oruro.

Perplatado

UPDATE: una vez retirado, comenzó a trabajar en los medios de comunicación. Fue panelista de un programa de deportes y hasta participó de la versión guaraní de Bailando por un sueño. Ah, también es cantante. Aquí la prueba.

Florentín Derlis

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Derlis Florentín
Con ese nombre no podía tener otra nacionalidad. Paraguayo, delantero y conflictivo, pasó por Gimnasia y Esgrima de La Plata en 2003. Se hizo conocido en su país luego de ganar con el Sub-17 la Copa de Leche (La Milk Cup), disputada en Gran Bretaña en 2001. Luego completó su gira ante equipos ingleses. Aquél conjunto albirrojo que ganó 7 partidos y empató 1, convirtió 33 goles y sufrió apenas 5, dejó en el camino a equipos como Manchester United, Aston Villa, Middlesbrough , Leeds United y Black Burns Rovers, entre otros. El buen rendimiento individual de Florentín, lo proyectó como una promesa. En 2002 dejó Humaitá, su humilde club, para probarse en Gimnasia. Allí conformó y al poco tiempo empezó a practicar con la primera, aunque sólo jugaba partidos de reserva.
Con el tiempo, el juvenil paraguayo fue perdiendo chances de subir a la elite.En 2003, el Lobo pensó en cortarlo para liberar el cupo de extranjeros, pero a último momento ocurrió algo impensado. Florentín volvió a jugar la Milk Cup en Irlanda (esta vez con la Sub-20) y la rompió. Fue el goleador de esa selección campeona y llamó la atención de varios equipos europeos, entre ellos el Dínamo de Kiev, quien le propuso una prueba para llevarselo a su filial, el Dínamo B. Los dirigentes platenses, que tenían los derechos federativos, estallaron en furia (Florentín ya tenía malos antecedentes). El paraguayo se fue a Rusia, pero no tuvo demasiada fortuna. A los pocos meses fichó para Sportivo Luqueño de su país.

Juan Pordiosero

Rodríguez Claudio

Claudio Rodríguez (El Rata)
La velocidad convertida en futbolista. Movedizo y ligero, apareció en la Primera de Boca bajo la dirección técnica del Cai Aimar, que lo sacó de las inferiores y lo puso en Primera para que demostrara sus condiciones. Ingresando casi siempre en el segundo tiempo y generalmente a la sombra del Murcielago Graciani, se tuvo que hacer un hueco a los ponchazos. Desde 1989 a 1991 disputó 40 partidos en el Xeneize y convirtió 9 goles. Con Tabarez de DT no le fue fácil permacener con chances concretas y por eso empezó a deambular por distintos elencos del ascenso. Además de sus pasos por Ecuador, Bolivia y Chile (jugó en la Universidad Católica), estuvo en Alvarado de Mar del Plata (1993/94), San Martín de Tucumán (1994/95), Atlético Tucumán (1995/96), Nueva Chicago (1996/97), Douglas Haig de Pergamino (1998), Atlanta (1999) y Atlético Ñuñorco.

Retornó a los primeros planos hace un par de años cuando cayó preso por tráfico de drogas. Recuperó la libertad luego de 27 meses y en marzo de 2006 el diario Olé lo entrevistó. Aquí el link.

En Una Baldosa

Rossi Rubén

Rubén Darío Rossi (Yayita)
También apodado «Yaya», gracias al apellido que lo emparenta con el ex jugador de Newell’s. Surgió en la primera de San Lorenzo y deslumbró a todos. Sus caracteristicas técnicas, sumadas a su velocidad, hacián presagiar el nacimiento de un nuevo crack. Sin embargo, nunca terminó de explotar (lo que se denomina «síndrome Garnero»). Integró los planteles del Cuervo durante 5 años (del ’91 al ’96) y nunca se afianzó (jugó 84 partidos y sólo hizo 5 goles). Cansado de intentar agradar a los técnicos de turno, emigró al fútbol francés (el Toulouse lo compró, obnubilado por sus sospechables antecedentes de Selección). Estuvo dos años pero tampoco se destacó. Se lesionó el tobillo derecho y estuvo mucho tiempo inactivo. Después perdió el puesto y tuvo problemas con los dirigentes. En 2000 volvió a la Argentina para jugar en Estudiantes de Caseros. En algún momento se lo mencionó como posible refuerzo de un equipo guatamalteco. Se solicita paradero.

Juan Pordiosero

Ovelar Hugo

Hugo Ovelar
Delantero paraguayo de breve paso por el fútbol argentino. Sólo disputó 4 encuentros en San Lorenzo (1992). Vistió miles de casacas en su país. Jugó en River, Olimpia, Cerro Porteño, Guaraní, Libertad, Sportivo Luqueño, Sport Colombia (sólo fue al banco) y Sol de América (donde juega actualmente).
Con los años fue perdiendo el olfato de gol y comenzó a actuar como mediocampista, para asistir a sus compañeros.
Además de jugar para la Selección Paraguaya (Copa América de 1997 y 1999), mostró su fútbol en otras tierras. En México defendió los colores del Santos Laguna, donde formó una dupla letal con Rodrigo «El Pony» Ruiz.
A comienzos de 2003 se incorporó al Cobreloa de Chile y declaró «no soy el salvador». Todo el mundo le creyó. Poco tiempo después regresó a su país.
Lo curioso es que tiene el mismo nombre y apellido que un viejo amigo de mi adolescencia, que también era paraguayo. Aunque creo que mi amigo tenía más condiciones.

Juan Pordiosero