Extraña situación la que vivió el volante Gastón Machín en la temporada 2008/2009. Sin lugar en Independiente, fue cedido a préstamo por un año a Newell’s Old Boys de Rosario, donde alcanzó a jugar 14 partidos en el Apertura 2008 y apenas 1 encuentro en los albores del Clausura 2009. Ese partido, casualmente, fue ante Boca Juniors, el equipo que por aquellos días estaba interesado en sus servicios y mucho más cuando se supo que a Machín no le estaban pagando y que podía quedar libre.
El futbolista, ni lento ni perezoso, pidió la cancelación de su préstamo con La Lepra para poder volver a Independiente y negociar otro préstamo, ya que el técnico del Rojo, Pepé Santoro, tampoco lo tenía en sus planes.
En marzo de 2009 Machín pudo irse de Newell’s y entonces el camino quedó allanado para que diablos y xeneizes se pusieran de acuerdo, cosa que finalmente sucedió. Fue así como varios medios dieron la contratación como hecha, aunque faltaba un detalle.
El reglamento de AFA prohibía otro préstamo en esa situación, motivo por el cual varios clubes tiraron la bronca en la reunion del Comité Ejecutivo. Al no quedar libre del Rojo, el rubio mediocampista necesitó una mano del secretario general de Agremiados, Sergio Marchi; pero ni así pudo dar vuelta las cosas. Tras llorar un poco la carta, Machín se quedó en Independiente y disputó 8 partidos más de ese Clausura 2009.
Un año más tarde, jugando para Huracán, le haría (y le gritaría) un gol a Boca. Pero esa es otra historia.









