Especiales: la liga yanqui con equipos importados

Intentando sembrar la semilla de un deporte que nunca gozó de popularidad en Norteamérica, a mediados de los años 60 un grupo de empresarios ideó una liga con equipos invitados de diferentes partes del mundo. La United Soccer Association duró menos de un año, aquí el repaso.

Todo comenzó en 1966, cuando el dueño de Los Angeles Lakers, Jack Kent Cooke, se reunió con otros empresarios estadounidenses y canadienses para tratar de conformar una liga de fútbol profesional. Paralelamente, otros dos grupos tenían la misma intención. Fue así como la United Soccer Association, para tratar de diferenciarse, en 1967 armó un torneo con clubes de todo el mundo que tuvieron que cambiar sus nombres para poder participar.

New York Skyliners (Cerro de Uruguay)

Uno de los representantes de Sudamérica fue charrúa y tuvo dos argentinos en el plantel: el arquero Osmar Miguelucci y el delantero Luis Suárez. El Club Atlético Cerro venía de ser sensación un año antes en el campeonato uruguayo y por eso se ganó la invitación a la nueva liga yanqui, donde le tocó representar a la ciudad de Nueva York. Los Skyliners no tuvieron una buena performance en el mes y medio que duró el torneo, pero al menos consiguieron una victoria 2 a 1 ante el Stoke City. O mejor dicho, ante los Cleveland Stokers (?).

Los Angeles Wolves (Wolverhampton Wanderers de Inglaterra)

Tradicional equipo británico que, pese a haber actuado muchos años en el ascenso, ostenta todos los títulos oficiales del fútbol inglés. Para mantener la mística ganadora, también se adjudicó el torneo de la United Soccer Association. Fuera de su tierra y con otro nombre, pero manteniendo el color naranja de su camiseta.

Chicago Mustangs (Cagliari de Italia)

El Rossoblu había logrado, unos años antes, el ascenso a la Serie A del Calcio. Ya afianzado, aceptó formar parte del extraño campeonato norteamericano y defendió la franquicia de Chicago. Los Mustangs terminaron terceros en su zona, a sólo dos puntos del líder, Los Angeles Wolves.

Washington Whips (Aberdeen de Escocia)

Los escoceses ganaron la Conferencia Este con 19 goles a favor y apenas 11 tantos recibidos en 12 partidos. El tema es que después llegaron a la final con Los Angeles Wolves y se comieron 6. ¡Seis a cinco con Los Lobos! Resultado sacatécnico (?).

Detroit Cougars (Glentoran de Irlanda del Norte)

Originarios de la ciudad irlandesa de Belfast, los Glens debieron mudarse a Detroit en 1967 y pasaron a llamarse Cougars. No fue lo único que cambiaron, claro. También usaron una camiseta al mejor estilo fútbol americano. Eso sí, el 24 jamás se sacó los lentes. Costumbres son costumbres.

Más invitados

También participaron de ese único torneo otros equipos internacionales como Cleveland Stokers (Stoke City de Inglaterra), Dallas Tornado (Dundee de Escocia), Houston Stars (Bangu de Brasil), San Francisco Golden Gate Gales (ADO Den Haag de Holanda), Toronto City (Hibernian de Escocia) y el Vancouver Royal Canadians (Sunderland de Inglaterra).

A fines de ese año la United Soccer Association se fusionó con la ascendente National Professional Soccer League y ambas formaron la North American Soccer League, que existió hasta 1984, con algún que otro equipo invitado del extranjero, aunque ya sin la magia de aquel torneo de 1967.

¿Que faltó algún equipo argentino? Seguramente. Hubiésemos matado por ver a Platense representando a los Stones de Texas, a Newell’s convertido en los Icebergs de Nevada, o a Gimnasia transformado en los Wolves de Virginia. Otra vez será (?).

Especiales: camisetas con demasiadas publicidades

La falta de criterio o la desesperación por equilibrar las finanzas, obliga muchas veces a los clubes a transformar sus camisetas en verdaderos avisos clasificados. Veamos algunos casos.

Olimpo de Bahía Blanca (2011)

Desde que el mundo es mundo o quizás desde antes (?), Olimpo se dedicó a explotar comercialmente hasta el último centímetro de su indumentaria. En el 2011 llegó a tener 10 empresas a la vista e incluso algunas aparecían por duplicado. El diseño en la ropa de los bahienses ha variado en los últimos tiempos pero ya casi nadie lo percibe. Detrás del bingo y todo lo demás, dicen que hay una camiseta.

Talleres de Córdoba (2004)

La T hizo una gran campaña en el Apertura 2004, pero el pésimo sistema de los promedios no le permitió mantener su lugar en Primera División. Al margen de las estadísticas, los cordobeses llamaron la atención por su excesiva cantidad de auspiciantes: 9. Y no sólo eso, sino que estaban muy mal ubicados.

Para pintar un poco la situación, uno de los chivos de la casaca de Talleres era del restaurante que le daba de comer al plantel cada vez que viajaba a Buenos Aires. Canje, sí, canje.

Banfield (2010)

Esa extraña experiencia de ser campeón le deparó a Banfield una participación en la Copa Libertadores de 2010 para la cual no estaba preparado, al menos desde el aspecto de la indumentaria.

En el segundo partido de la fase de grupos, en Ecuador, el Taladro utilizó ante el Deportivo Cuenca la misma camiseta Mitre que veía usando en el torneo local pero con algunas modificaciones nada delicadas.

Para empezar, parchó ¡con cinta! el auspicio de una empresa de créditos, le agregó el chivo de una fábrica de cerámicas a la altura de la panza, completó con más publicidades en las mangas, otras en la espalda, y coronó con el clásico logo de la Copa, pero ¡en el único hueco que le quedaba en el pecho! Y el bingo, claro, siempre presente. Todo muy feo.

Abajo también

El mundo del ascenso es un sitio ideal para las casacas híper sponsoreadas, casi tanto como algunas ligas menores de europa, donde los clubes no tienen inconveniente en minar de patrocinios a sus jugadores.

En el bajo fondo de nuestro fútbol son muchos los equipos que salen a la cancha dando la apariencia de una auto de fórmula uno. Según nos consigna el sitio especializado Piel de ascenso, Sarmiento de Junín ha sido uno de los grandes ejemplos de los últimos tiempos, llegando a juntar cerca de una decena de anuncios en su ropa.

Otro que también da la nota es Instituto de Córdoba, conjunto del Nacional B que en el 2012 lució 10 publicidades…¡sólo en el pantalón!

Leyenda (1999)

Extraño caso el del eterno arquero suplente Bernardo Leyenda. Su estreno oficial, curioso por demás, se produjo el 21 de septiembre de 1999, en un mini partido de Vélez Sársfield ante Independiente de tan sólo 45 minutos, que completaba el que había sido suspendido días antes, por la desaparecida Copa Mercosur.

Para aquella cita internacional, ya compleja desde el vamos, al Fortín le surgieron varios inconvenientes, ya que de los 25 jugadores que tenía en la lista de buena fe, el técnico Julio César Falcioni sólo pudo disponer de 14, por diferentes transferencias, suspensiones, lesiones, descansos o desapariciones, con el caso del Lobo Cordone, que unos días antes del match se esfumó (sí, esfumó) de la tierra.

Con tantos problemas, al DT no le quedó otra que armar un equipo más o menos presentable y convocar para el banco de suplentes a tan solo 3 jugadores: Leyenda, Husaín y Bardaro. En realidad había convocado a 4, pero Cordone ese día tampoco apareció.

Husaín y Bardaro ingresaron en el transcurso de los 45 minutos. Y el pobre Leyenda, que esperaba su gran oportunidad como arquero (el titular ese día fue De Lafuente), tuvo que ingresar como jugador de campo ante la lesión del volante Compagnucci, cuando faltaba apenas un minuto.

Entre todo lo que tardó en encontrar una camiseta con su número, el 25, y ponérsela, para cuando entró (con pantalones y medias de arquero) ya el partido estaba terminando. El marcador final fue 1 a 1. Leyenda debutó y no tocó la pelota. Algo que se repetiría a lo largo de su trayectoria.

Especiales: el paso de Almeyda y el Turu Flores por Noruega

Bien lejos de nuestro país y en el más absoluto silencio, a mediados de la década pasada dos ex jugadores argentinos decidieron volver al fútbol en la ignota liga noruega. Repasemos la historia.

Corría el 2006 cuando Matías Jesús Almeyda y José Oscar Flores, recientemente retirados, despuntaban el vicio de darle a la pelota con el Showbol de Maradona y Mancuso. Integrando la selección argentina de esa especialidad, ambos se embarcaron en una gira que, sin proponérselo, les abriría la puerta de un mundo desconocido.

Tras jugar un Mundialito en España, aquel combinado nacional que tenía, entre otros, a Sergio Javier Goycochea, Carlos Mac Allister y Fernando Gamboa, encaró un viaje por la península escandinava, donde le tocó enfrentar a Noruega (victoria por 10 a 8 en Oslo), Suecia (triunfo por 13 a 11 en Estocolmo) y Dinamarca (derrota por 10 a 7 en Copenhague).

La leyenda cuenta que tan enamorados quedaron el Pelado y el Turu de aquellos paisajes, que se juraron regresar en algún momento de sus vidas. Lo que nadie imaginaba es que volverían en cuestión de meses y como futbolistas profesionales.

Todo comenzó a tomar forma en marzo de 2007, cuando después de algunos contactos fueron ofrecidos formalmente al FC Lyn, uno de los clubes más antiguos de Noruega.

Tanto Almeyda como Flores llevaban varios meses jugando al showbol. El volante había disputado su último partido oficial en la Copa Libertadores de 2005, con la camiseta de Quilmes. El delantero, en cambio, había dado dado sus últimas señales en Aldosivi de Mar del Plata y había tenido un mal pase a Almirante Brown. Sin embargo, la posibilidad de gastar los últimos cartuchos betocarrancear en aquella tierra soñada los hizo entusiasmar. Y terminaron agarrando viaje.

Después de una prueba física para evaluar si estaban en condiciones, los dos argentinos se sumaron al plantel en Oslo, donde se encontraron con otro compatriota, Enrique Ortiz, ex jugador de Instituto.

Matías Almeyda debutó en el Lyn el 13 de mayo de 2007, ingresando a los 63 minutos en el empate 0 a 0 ante el Aalesund, por la liga. Una semana más tarde, fue titular y marcó dos tantos en la fácil victoria por 10 a 1 frente al Fet, en un partido de copa. Después agregaría un par de encuentros más, para completar su breve campaña con estadísticas sorprendentes: 4 partidos, 3 goles y 3 amonestaciones.

Lo del Turu Flores fue un poco más modesto. Apenas jugó el segundo tiempo de la victoria 5 a 0 del Lyn ante el Kvik Halden, no gravitó en el juego y según un medio local: «Turu Flores fikk sin debut som også skulle vise seg å bli hans avskjedskamp, og viste at han ikke hadde den fysiske formen inne». Algo así como que tuvo debut y despedida porque su estado físico era lamentable. Fin de la aventura.

De regreso a la Argentina, siguieron participando del showbol, partidos homenaje, Súper 8 y todo evento relacionado a los ex jugadores. Incluso Almeyda volvió a actuar oficialmente en Fénix y River Plate, donde terminó dirigiendo y enfrentando al Turu Flores, integrante del cuerpo técnico de Vélez.

El tiempo pasó y ahora parecen personas serias, pero el robo en Noruega no se olvida.

Maradona a Independiente 1979

La venta de humo para rellenar páginas en los medios escritos no es un invento de los últimos años, claro. Allá por 1979, cuando Diego Armando Maradona jugaba en Argentinos Juniors, la sección «Informe confidencial» de la revista El Gráfico se animó a publicar los dichos de un supuesto allegado que confirmaba dos cosas: el interés del Rojo por el Diego y el fanatismo del Diego por el Rojo.

«Es cierto que esperamos contratar a Maradona. Cuando termine el Nacional hablaremos de los refuerzos del ’80. Tenemos mucha amistad con Argentinos Juniors y con sus dirigentes. Ellos nos dijeron que nosotros tenemos la prioridad del pase dentro de la Argentina», declaraba el Presidente Pedro Iso.

«Yo estoy muy cómodo en Argentinos. Soy hincha de independiente y admirador de Bochini. Pero no tienen relación una cosa con las otras», decía Maradona.

Más allá de los rumores y del off the record, la negociación nunca empezó.

All Boys celeste 1985

Acostumbrados a ver a All Boys de blanco o, en su defecto, de negro o azul, resulta extraña esta linda camiseta celeste con mangas negras de la temporada 1984/85 de la Primera B.

La combinación, poco utilizada por el cuadro de Floresta, fue vestida por el Gringo Héctor Scotta y José Ángel Úbeda, entre otros.

Especiales: equipos chicos contra grandes de Europa

La posibilidad latente de un partido entre Arsenal de Sarandí y el Real Madrid nos motiva a hacer un repaso por algunos extraños amistosos entre equipos no denominados grandes de nuestro país y conjuntos importantes del Viejo Continente.

Milan 2 – Platense 3 (1951)

Increíble, pero real. A comienzos de la década del ’50 el Calamar anduvo de gira por Europa, donde enfrentó a varios equipos italianos como Lazio, Sampdoria, Bologna, Spezia, y también al Lugano de Suiza. Perdió con todos, pero eso no lo amilanó. Más bien le dio ánimo para gestar una proeza ante el AC Milan, que conservaba un invicto de dos años jugando como local.

El 14 de febrero de 1951, en el mismísimo estadio San Siro, Platense derrotó 3 a 2 al Rossonero, con dos goles de Federico Geronis y uno de Cuello. Un hito del marrón.

chacabayer

Chacarita 2 – Bayern Munich 0 (1971)

Después de haber sido campeón del Metropolitano de 1969, Chacarita Juniors fue invitado a participar de la tradicional Copa Joan Gamper de 1971, donde enfrentó a dos gigantes europeos.

Primero, sorprendió al Bayern Munich de Beckenbauer con una victoria 2 a 0, gracias a los tantos de Marcos y Fucceneco. Dicen las crónicas que el baile que se comieron los alemanes fue tan grande que terminaron con uno menos (fue expulsado Zobel) y de casualidad no llegó un tercer gol, ya que sobre el final de partido Bargas desvió un penal.

losfunebreroschacaritav

Barcelona 1 – Chacarita 0 (1971)

Luego de haber vencido a los germanos, Chaca se aseguró su lugar en la final de la Copa Joan Gamper, nada más y nada menos que ante el Barcelona, claro favorito tratándose del local.

Fue una ajustada victoria para los catalanes en el Camp Nou, con un gol de Rexach a los 42 minutos del primer tiempo. Lo del Funebrero, de todas formas, fue para destacar.

talleresbarcelona

Talleres de Córdoba 1 – Barcelona 1 (1964)

Allá por 1964, el Barcelona visitó estas tierras para disputar un cuadrangular en Capital y eso derivó en otro amistoso en Córdoba, donde se midió con Talleres.

Apenas 4 mil personas se acercaron aquel 19 de julio a la Boutique para ver el choque entre la T y los catalanes. Según el recuerdo del periodista Gustavo Farías, el diario La Voz del Interior publicó al día siguiente varios factores que contribuyeron para la escasa concurrencia: la pobre labor del Barsa en el torneo amistoso de Buenos Aires, el valor de la entrada y la transmisión radial de River-Independiente». ¿Alguien dijo doblecasacas?

Lo cierto es que, a pesar de no tener demasiado apoyo, el albiazul se puso en ventaja rápidamente con gol de Miguel Romero, pero luego el conjunto blaugrana igualó por medio de Vicente González. El partido, muy mal jugado según las crónicas, terminó 1 a 1. Y el diario El Mundo Deportivo de Barcelona fue categórico: «tuvieron buen acierto los hinchas locales al abstener de acudir al estadio«.

Aldosivi 1 – Feyenoord 3 (1997)

En enero de 1997 el Feyenoord de Holanda hizo una gira por Argentina, en la que concretó algunos encuentros, como la derrota 3 a 0 ante Independiente y la victoria 3 a 1 frente a River.

Sin embargo, el más curioso fue ante Aldosivi de Mar del Plata, conjunto del Nacional B. Los holandeses, con Ronald Koeman a la cabeza, vencieron 3 a 1 a los del Puerto, que contaban con jugadores como Daniel Valdés, Mariano Mignini y César Serradel. Y no pudieron evitar la foto, claro.

Barcelona 0 – Argentinos Juniors 0 (1980)

Antes de su momento de gloria, ese que lo llevó a enfrentar a la Juventus en la Copa Intercontinental, el Bicho de La Paternal jugó varios amistosos internacionales, promovidos principalmente por la figura de Diego Armando Maradona.

El miércoles 19 de diciembre de 1979, en un Camp Nou con poca gente en sus tribunas, Argentinos Juniors empató 0 a 0 con el Barcelona, en un partido bastante chato del que sólo se rescataron algunas pinceladas del Diez.

San Martín de Tucumán 1 – Roma 0 (1994)

En el contexto de una gira promocionada como Miracolo, la Roma de Italia vino a la Argentina en 1994, con el regreso de Claudio Caniggia a la actividad como máximo atractivo.

Además de disputar un torneo junto a River, Independiente y el Nápoli, también formó parte de un cuadrangular en Tucumán, del que participaron los napolitanos y los dos equipos más fuertes de la ciudad, Atlético y San Martín.

La copa se la llevó el Santo de la Ciudadela al vencer 1 a 0 al conjunto romano. En la imagen, Cococho Jiménez, ídolo de San Martín, recibe el trofeo a manos del Cani.