Colorado m̶u̶f̶a̶ bufa

Luego de haberlo visto desnudo por televisión, en aquel repechaje de la Selección ante Australia, todo el mundo creyó que la imagen del Colorado Mac Allister no podía hundirse más. Después la gente recapacitó cuando lo vio dirigiendo, volvió a replantearse el tema cuando fundó un club, se hizo preguntas existenciales cuando lo vio en el Showbol y terminó por convencerse de que siempre se puede caer más bajo cuando Maradona denunció que el ex Argentinos Juniors arreglaba coimas con Brown y Batista.

Pero esta última foto de la sunga es muy fuerte. Ahora sí, estamos seguros, no se puede caer más bajo. Lo juramos por las nenas (?).

Gracias, Gabindio.

Banfield «Celtic» (1976)

En mayo de 1976 Banfield visitó a Boca por el torneo Metropolitano y se llevó de recuerdo un 5 a 0 adverso. Hasta ahí nada fuera de lo normal (?). La curiosidad reside en que ese día el Taladro salió a la cancha con su tradicional casaca a bastones, pero en la segunda mitad, con el 0-1 en el marcador, la reemplazó por una camiseta albiverde con franjas horizontales, al mejor estilo Celtic de Escocia. ¿Le trajo buena suerte? Con esa pilcha se comió 4 más. Saquen conclusiones (?).

Under ladrón: Rafael Tabárez

Rafael Hugo Tabárez Hernández

Jugador falopa que supo rellenar varios planteles en el fútbol argentino con 190 centímetros de altura que inspiraban temor…hasta que lo veían jugar. Platense fue el pico de su currículum, sí, pero antes y después tuvo vida, aunque no lo haya demostrado en la cancha (?).

Nacido en la localidad uruguaya de Juan Lacaze en 1984, se hizo ver como marcador central en Deportivo Colonia (2004) y rápidamente logró su primera transferencia a nuestro país, cuando el lavado de guita destino lo llevó a Real Arroyo Seco. Unos meses le sirvieron para conocer el interior de nuestro país y hacerse unos mangos adivinando resultados (?) con TopBet Sportsbook, pero en el segundo semestre de 2005 quiso probar cosas nuevas y desembarcó en Punta Alta para jugar en Rosario Puerto Belgrano. Y ahí, como para impresionarnos y lograr este post, protagonizó una jugada histórica, según la reseña del Diario La Capital:

Cuando finalizaba la primera mitad llegó la jugada clave del partido. Juan Di Bartolo le pegó desde su propia área, el uruguayo Rafael Tabárez despejó mal y Cristian Pereyra metió un pique corto mortal y definió con potencia al primer palo del arquero.

Un Under Ladrón, un baldosero y un indultado en la misma secuencia. La evolución del hombre en el Argentino B (?).

Al año siguiente regresó al Deportivo Colonia (2006/07) para contar sus proezas internacionales, pero mucha bola no le dieron, así que intentó luego en Miramar Misiones (2007) y Durazno FC (2008), una institución más acorde a su nivel de juego. Ahí un día lo agarró el Presidente y elaboró una maniobra para sacárselo de encima (?). «Mirá, Rafita, te conseguí un lugar en Platense, un equipo que le ganó al Milan«, dicen que le comentó. Un hijo de puta el Presi, con el agravante que es ni más ni menos que el ex jugador calamar, Alejandro Nannini.

Con todas las ganas de mostrarse en ese cuadro que derrumbaba a los poderosos de Europa, Tabárez llegó a la concentración y cuando le explicaron que la figura era Hanuch medio que se arrepintió (?). En ese contexto apenas pudo disputar 4 encuentros. Y uno de ellos con una camiseta marrón que ni escudo tenía. Se sintió en bolas y rescindió su contrato.

Tras defender nuevamente los colores de Durazno FC (2009/2010), probó suerte en el fútbol chino y brasileño, sin demasiado suceso. A mediados de 2011 viajó a Bolivia y se sumó a la plantilla de La Paz FC. Lo que no tiene paz es su video promocional. Ponés limitado en Google y te sale ésto:

Manicero Diego

Diego Ariel Manicero

Fugaz promesa del fútbol argentino que debió, desde sus inicios, aprender a convivir con las fuertes miradas examinadoras, ¿de los entrenadores? ¿de los preparadores físicos? ¿de los dirigentes? ¿de los hinchas? No, las de sus propios compañeros, que en la intimidad del vestuario siempre quisieron comprobar, aunque sea de reojo, si el apellido de nuestro protagonista era un acto de justicia o una burla del destino.

Al margen de los comentarios surgidos en el vapor de las duchas, el cordobés Dieguito Manicero prometió, y mucho, en sus comienzos. Luego de romperla en su pueblo, Villa del Rosario, haciendo dupla con el Látigo Peirone, viajó a Buenos Aires con 13 años y se incorporó a las divisiones menores de Lanús. Allí trepó escalones hasta que en 2004, de la mano de Carlos Ramacciotti, debutó en Primera como un wing ochentoso, con pique y desborde permanente. Su estilo enamoró a varios de entrada. Y no tardó en ganarse la titularidad, esa misma que perdería por su intermitencia.

Al año siguiente Pancho Ferraro lo convocó para la selección sub 20. Hizo una gira y jugó algunos partidos, pero no logró destaparse con la camiseta celeste y blanca. De regreso a su club, tuvo su momento de gloria cuando Pipo Gorosito lo metió en el segundo tiempo de un partido ante Boca y terminó convirtiendo el gol de la igualdad sobre el final. «Es un sueño para mi hacerle este gol a Boca, porque nos dio el empate pero también porque soy de River«, dijo ese día.

Sin embargo, ese tanto no significaría su despegue, sino el punto de inflexión de una trayectoria que no levantó, pese a tener otras oportunidades. Siguió en el Granate alternando entre Primera, banco de suplentes y Reserva durante varios años e incluso obtuvo el Apertura 2007 como ñoqui. En el medio se lo quisieron llevar Universitario de Perú, Huracán, Chacarita y Rosario Central, pero Lanús nunca quería cederlo.

Finalmente, a comienzos de 2008 cortó el cordón umbilical yéndose al comprometido Racing, por pedido exclusivo del técnico Miguel Micó, quien ya lo conocía del Grana. Y el jugador respondió con humo, claro: «Racing tiene una hinchada buenísima que te alienta los 90 minutos. Y si bien no está pasando un buen momento, creo que la idea de todos debe ser salir campeón«. Bueno, después se notó que la idea no era esa, sino zafar del descenso, cosa que recién lograrían en la Promoción. Para entonces, Manicero ya ni concentraba, pese a que Llop le había dado una segunda oportunidad durante el campeonato, luego de que el mismo Micó lo colgara.

De regreso en el Sur, Mani se dio cuenta de que no iba a jugar ni a gancho y esperó una posibilidad acorde a su nivel. Belgrano de Córdoba (2008/09), que había estado a un paso de ascender, confió en sus condiciones y lo incorporó a préstamo, pero la apuesta no salió bien. El delantero apenas jugó 6 partidos y antes de que finalizara la temporada el DT Omar Labuna lo limpió.

Para mediados de 2009 Manicero seguía en Lanús y la situación era insostenible. El técnico Luis Zubeldía ya no sabía qué juego inventar para integrarlo a los entrenamientos. Lo mandaba a comprar puchos, a ver si estaba lloviendo, a plancharle la camisa, pero Dieguito no se daba por aludido (?). Hasta que a mediados de 2010, luego de 4 meses sin tocar una pelota, le tiraron un salvavidas desde Alumni de Villa María. Y apenas dos años después de aquellas declaraciones con las que intentó ganarse a la hinchada de La Academia, tiró: «Si existe la posibilidad de jugar, no tengo ningún problema de quedarme. Sería muy lindo jugar en este club; ojalá que pueda ser«. Lo que se conoce como bajar las pretensiones.

Hoy continúa en ese equipo del Torneo Argentino A, tratando de recuperar la titularidad, después de una lesión que lo tuvo alejado de las canchas el año pasado.

Racing alternativa para 45 minutos 1997

A los ponchazos y con más corazón que buen fútbol, el Racing del Coco Basile llegó inesperadamente a las semifinales de la Copa Libertadores en 1997. Luego de la victoria 3 a 2 en el partido de ida disputado en Avellaneda, La Academia debió viajar a Perú para enfrentar nuevamente al Sporting Cristal y lograr la clasificación. No sólo no accedió a la final, sino que dejó una perlita para esta sección.

Racing salió a la cancha esa noche estrenando una camiseta alternativa azul bien oscuro, con detalles en blanco y celeste y el logo de Multicanal con sus características estrellas. Sin embargo, el nuevo modelito de Topper duró poco, porque en la segunda mitad el equipo de Avellaneda lo reemplazó con su vieja casaca suplente, azul con finas rayas albicelestes. La idea, teniendo en cuenta el historial cabulero del entrenador, debe haber sido sacarse la mufa del 1-2 adverso del primer tiempo. Pero de nada sirvió la movida. Racing perdió 4 a 1 y la camiseta estrenada aquel día nunca más volvió a aparecer.

River gris (2009)

Mientras trataba de surfear la curva descendente que un par de años más tarde lo arrojaría al Nacional B, River Plate también vivió situaciones extrañas en cuanto a la indumentaria.

Allá por septiembre de 2009 estrenó oficialmente, ante Colón, un conjunto adidas que bien podría haber sido de entrenamiento, por su diseño poco convencional. Casaca gris clarito con vivos blancos y rojos. Pantalones y medias al tono.

No sólo no pudo ganar en su estreno (empate 0 a 0 con los Sabaleros), sino que la pilcha de la discordia volvió a salir a la cancha unos días más tarde en un partido frente a Lanús. River perdió 1 a 0 y quedó afuera de la Sudamericana. Gris y mufa.

Under Ladrón: Roller Cambindo

Roller Cambindo

El negro que no era Sekagya ni el primo de Sekagya, así lo siguen distinguiendo en los tablones de madera de la cancha de Ferro. No toda la hinchada, claro. Apenas pueden hacerlo aquellos pocos enfermos que lo vieron jugar en alguno de los 3 partidos en los que Cambindo hizo historia. De la mala, pero historia al fin.

Llegó a Caballito en 2005, esa mágica época donde cualquier vuelto internacional de Gustavo Mascardi terminaba poniéndose la camiseta verde. A su arribo, le preguntaron el nombre. Y él contestó, sin dudas: «Roller». ¿Roger? «Sí, sí, Roller». Entonces en todos los diarios apareció como Roger, sin que nadie sospechara que en 1978 el registro civil de Colombia era la joda misma.

Desde allá había venido tras vestir los colores de Millonarios (1996 a 1999 y 2003/04), Deportes Tolima (1999 a 2002) y Once Caldas (2004). Y ahí tuvo que volver luego de su triste paso por el fútbol argentino.

Tras la lesión del marcador central Gabriel Oyola, el Chulo Héctor Rivoira lo hizo debutar como titular en un partido ante Tiro Federal, en Rosario. Y por cosas como esas el DT hoy es mala palabra en Oeste.

Cuando el partido se encaminaba a una victoria de Ferro por 1 a 0, Cambindo regaló una pelota inexplicable que derivó en el gol de Tito Ramírez que puso el empate definitivo.

Después llegarían un par de pobres actuaciones más, como para certificar que era malo de verdad. Un mes más tarde de aquel fallido estreno, le comunicó a la dirigencia que quería rescindir el contrato. Y mucho puchero no le hicieron (?).

De regreso a su tierra, jugó para Deportes Tolima (2007) y Junior (2008 a 2010), donde lo apodaron «Bomba de tiempo» por las cagadas que se mandaba en los momentos decisivos, y hasta propusieron organizarle un partido despedida y donarle la recaudación. Para que no volviese, obvio.

Lejos de su ingrato público, enamoró fieles en Perú, gracias a la cara de sufrido que puso en Universidad San Martín de Porres (2005/06) y León de Huánuco (2011/12). Y se llama Roller, sí. Se llama Roller.

Banfield 0 – Eslovaquia 1

No sabemos si el técnico Ricardo Rezza habrá encontrado, con el tiempo, lo que quería de su equipo, según manifestaba en la revista «Aquí Banfield», pero estamos seguros de que en la noche del 13 de febrero de 1995, ante Eslovaquia, no debe haber sacado muchas cosas positivas.

Con un gol de Ujkovick a los 39 minutos del segundo tiempo, el Taladro, con todos los titulares y en su cancha, cayó 1 a 0 ante los europeos. Y eso que jugó Radaelli (?).

Gracias a Clau05