A esta altura, es difícil de creer que aquellos muchachos dirigidos por Carlos Ischia estuvieron tan cerca de ganarle a uno de los mejores equipos de la historia. Y que si no se llevaron la victoria, fue en gran parte gracias al localista arbitraje de Bernardino González Vázquez, que le facilitó la victoria al Barcelona al inventar 5 minutos de descuento.
Claro, para los catalanes el encuentro (que definía la tradicional Copa Joan Gamper) era un partido de preparación más. Y fue así que los locales alinearon a varios suplentes: Pinto; Córcoles, Márquez, Piqué, Sylvinho; Busquets, Touré, Gudjohnsen; Hleb, Bojan y Henry. En el segundo tiempo ingresarían Jeffren, Puyol, Abidal, Xavi, Keita, Iniesta, Víctor Vázquez, Eto’o y Pedro.
Mientras que Boca salió a la cancha con lo mejor que tenía: Caranta; Ibarra, Cáceres, Paletta, Morel Rodriguez; Castromán, Battaglia, Dátolo; Gracián; Noir y Palermo. En el complemento verían acción Alvaro González, Roncaglia, Calvo, Chávez, Vargas, Gaitán, Damián Díaz, Neri Cardozo y Lucas Viatri. Justamente, este último fue el que puso en ventaja al Xeneize, faltando 20 minutos para el final. Parecía que el resultado no se iba a mover, pero sobre el final lo empató Puyol (91’) y lo dio vuelta Eto´o (95’). Y Guardiola respiró tranquilo (?).









