Estrella Roja 2 – Racing 1 (1954)

Aunque la imagen parezca un grabado del siglo XVIII, se trata del amistoso que jugaron el Estrella Roja y Racing en 1954, durante la gira académica por Europa. El que atenaza la pelota es Rogelio Domínguez, el que trastabilla es Pedro Dellacha y el que carga por detrás es algún delantero yugoslavo, muy posiblemente seguidor del Mariscal Tito (?).

¿Lo más destacado del encuentro? La condición climática: el partido fue disputado bajo una tormenta de nieve, hecho que perjudicó notablemente el rendimiento de los jugadores argentinos, que ya habían sentido el invierno europeo en su debut en Roma. Obviamente, eso no fue nada comparado con el frío de Belgrado. Perdió La Academia por 2 a 1.

Lorefice (2014)

Por la 39ª fecha de la Primera B Metropolitana, Atlanta, aún con chances matemáticas de ser campeón en la temporada 2013/14, recibía en Villa Crespo a Los Andes, que luchaba por meterse en el reducido por el segundo ascenso. En partido emotivo, de pierna fuerte y dientes apretados, el Bohemio ganaba por la mínima diferencia cuando, a los 43 minutos del segundo tiempo, el arquero visitante Maximiliano Gagliardo vio la tarjeta roja y dejó a su equipo con uno menos (9 contra 10, ya que antes habían expulsado a un jugador por bando).

El mediocampista Fernando Lorecife ocupó su lugar viendo como pasaban los minutos y el Mil Rayitas no lograban la igualdad, terminando el cotejo 1 a 0 para el local. Para colmo, ya en el descuento, hubo una tercera expulsión en los de Lomas. Por lo menos, él no sufrió ni la más mínima aproximación de peligro a su arco.

Godoy Cruz sin marca ni sponsor (2002)

Época complicada para la pilcha del Bodeguero. En 2001, había sido vestido por Mebal, empresa que le diseñó una camiseta suplente bordó. Sobre el final de ese año, también tuvo que suplir la ausencia de su principal auspiciante con un parche. Y la cosa empeoraría a partir del año siguiente.

El Clausura 2002 lo vio vestir, en la primera fecha frente a Defensores de Belgrano, la misma camiseta con la que había terminado el torneo anterior. Sin embargo, la cosa pronto cambiaría: se rompieron relaciones (?) con Mebal y Godoy Cruz se quedó sin un proveedor de indumentaria. ¿Cómo se arregló el tema? Metiendo una casaca de paupérrimo diseño, sin marca ni sponsor (en el pecho llevaba la leyenda “El Expreso”, otro de los apodos del conjunto mendocino). Como la que luce el Pitu Caneda, a la izquierda de la imagen.

A pesar del humilde atuendo, los hinchas del Tomba recuerdan al mismo con gran cariño, ya que fue parte de una gran campaña en la que el equipo pudo mantener la categoría (empate en la última jornada frente a San Martín, en San Juan) e incluso clasificó para un octogonal final, incluyendo un inolvidable clásico frente a Independiente Rivadavia que decretó el descenso su tradicional rival. Con todo esto, sobre el final de la temporada llegaría Lotto, una marca internacional con gran reconocimiento que, en primera instancia, se acopló a lo existente y se limitó a poner su logo sobre la misma camiseta. Unos desvergonzados (?).

Gancedo a Boca y Villarreal a La Coruña (1992)

Una de las secciones habituales de la revista El Gráfico a inicios de los 90’s era “Si lo sabe, hable”. En una o dos páginas, se comentaban chismes, rumores y otras habladurías vinculadas al mundillo futbolístico. Así, con la impunidad del anonimato, muchas veces se arriesgaban transferencias que finalmente quedaban en la nada. Y en este caso de 1992 metieron dos al precio de una: se anunciaba la llegada de Leonel Gancedo a Boca para reemplazar a José Luis Villarreal, que se iba a La Coruña. Obviamente, nada de esto sucedió.

Real Madrid 0 – Independiente 6 (1953)

Luego de terminar en la cuarta posición el Campeonato del Nacional B de Primera División, Independiente comenzó una gira por Europa que le depararía grandes resultados. Sin dudas, el más destacado fue el que consiguió frente al Real Madrid.

El 8 de diciembre, el Rojo entró en los libros al propinarle al Merengue la derrota más dura de su historia como local: ¡6 a 0! Michelli (en tres oportunidades, una de ellas inmortalizadas en la imagen), Bonelli, Cecconato y Grillo convirtieron los goles del equipo de Avellaneda, que iniciaba de la mejor manera su viaje por el Viejo Continente.