TOP 10 de baldoseros con apellido [#10AñosBaldoseros]

¿Qué hubiese sido de ellos sin un pariente famoso? Probablemente, no se hubiesen dedicado al fútbol. Pero lo hicieron, y aquí los tenemos. Un síntoma de que no les fue muy bien. Algunos no soportaron el peso de ser “el hijo/hermano/sobrino de”, otros directamente no iban a llegar muy lejos por más que hubieran llevado otra sangre. Sin embargo, todos tuvieron algo en común: fueron de la ilusión de imitar a su familiar consagrado, a darse de lleno con la realidad. Y la realidad dolió.

El clan Maradona
Ellos tenían que abrir esta lista, no podían ser otros. El Lalo, el Turco, el Dani, un hijo que no fue fruto del amor (?) y todos los demás. Eso es todo. Por ahora.

Los Díaz
Emiliano y Michael. Dos ñoquis del fútbol. Recorrieron el mundo de la mano del padre. Integraron planteles de equipos ganadores. Cobraron premios sin que se les cayera la cara de vergüenza. Hasta el fútbol de ascenso les quedó grande. Tanta crítica tiene su fundamento en la envidia: ¿quién no quisiera tener un papá como Ramón?

La generación del ’78
El hijo del Pato se avivó rápido y largó antes de empezar, el pibe del Beto pasó de River a la Primera D en un año y el del Tolo fue parte del cuerpo técnico de su padre, como entrenador de arqueros. Al final, el único que la pegó fue Robertino.

La generación del ’86
Los Bilardo’s Boys (?) no sólo se han dedicado a entrenar equipos de mitad de tabla predicando las enseñanzas del Doctor. Afuera de la cancha, también han hecho desastres (?) engendrando hijos que no llegaron ni a aprender a pisar al rival. ¿Algunos casos? Brown, Garré, Burruchaga, Trobbiani. Y si seguimos agregando familiares, no hay que olvidarse del hermano de Islas ni del sobrino de Ruggeri.

Gatti (no) hay uno solo
“Al principio te ayuda un poco, pero cuando pasa el tiempo el apellido Gatti te jode”. La reflexión estuvo a cargo de Federico, uno de los hijos del Loco. Su hermano Lucas Cassius fue víctima de una de las mejores anécdotas del Bambino Veira y luego se fue a España a hacer lo que sabe: bailar tango.

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Mi hermano, el futbolista
Hay infinidad de casos. Repasemos algunos: Matías Menseguez (posible refuerzo de River en el próximo mercado de pases); Emanuel Loeschbor (¡hay que ser el hermano malo de Loeschbor!) y Cristian Riquelme, quien supo (?) ser secuestrado y hoy es furor en twitter. Pero nuestra debilidad son los hermanos baldoseros, como Leonardo y Guillermo Tambussi, Martín y José María Belforti; Lino y Gustavo Arce; Damián y Diego Yáñez; y Patricio y Fernando D’Amico, entre otros.

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El yerno de…
Hay jugadores que no han tenido suerte con el apellido. ¿Qué se puede esperar de un tipo que se llama Perrone? Fácil: casarse con la hija del técnico (?). El pobre de Carlos Timoteo Griguol no sólo tuvo un yerno futbolista… tuvo dos. El otro, Victor Hugo Marchesini, se casó con su hija Karina. Ambos fueron ayudantes del Viejo cuando este todavía dirigía, y más tarde se largaron solos.

Nene de antes
Hay futbolistas que, por llevar un apellido pesado, nunca dejen de ser hijos. O mejor dicho, nunca dejan de ser pibes. El caso más emblemático es el de Leonel Rinaldi, el hijo de La Chancha, que permaneció en San Lorenzo hasta los 25 años, sin siquiera haber jugado un partido oficial. Juvenil por siempre.

La política también juega
La portación de apellido no sólo remite al deporte, sino a otros ámbitos. Que lo diga Marcelo Süller, sino. Específicamente en lo que respecta al mundo de la política, recordamos a  los hermanos Alfonsín (hijos de un primo del ex presidente), nos enteramos que el hijo del dictador Roberto Viola jugó en Primera División y nos indignamos (?) por la presencia de Dalo Bucaram en Chacarita.

Gente que no
El relator le pregunta al periodista que hace campo de juego si el pibe que acaba de ingresar tiene algo que ver con un famoso jugador con el mismo apellido. Un bache. “Ahora te averiguo”. Otro bache. Para que Tití Fernández no quede como lo que es un boludo, recordemos algunos baldoseros que no son nada de nadie (?): Cayetano Palermo no tiene nada que ver con el Loco; lo mismo pasa con Franco Ruggeri y el Cabezón; Fernando y Hugo Gatti no son familiares del ex arquero de Boca; Diego Trotta no es pariente de Roberto y  Diego Trotta no es pariente de Roberto (?).

Argentina 3 – Combinado de Irlanda 1 (1978)

En la previa al Mundial 1978, la Selección Argentina realizó una serie de encuentros contra otros equipos nacionales, combinados locales o internacionales, como en este caso. Si bien el partido, jugado en la cancha de Boca, fue promocionado como un amistoso oficial, la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) no envió a Buenos Aires a su selección, sino a un Combinado de la Liga de Irlanda.

Argentina formó con Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella, Tarantini; Ardiles, Gallego, Villa (Maradona); Houseman, Luque y Ortiz (Bertoni). Los goles de la victoria fueron convertidos por Luque, Ortiz y Villa. Aunque esto no contó ni para el historial entre ambos equipos. No sería la última vez que la albiceleste enfrente a la pseudoselección irlandesa. Pero eso será motivo de otro post.

TOP 10 de posts emotivos [#10AñosBaldoseros]

¿Cuál es la máxima finalidad de En Una Baldosa? Seguir con el choreo hasta donde se pueda. Narrativamente hablando, lo que buscamos en un baldosero es, más allá de su performance futbolística, alguna historia o dato que complemente lo que hizo en una cancha. Y, aunque este sitio esté relacionado muchas veces con el humor y la chispa (?), hubo varios casos de tipos que pasaron por algo peor que meter un gol en contra o irse al descenso. Sin embargo, decidimos homenajearlos, aunque la emotividad le gane a la risa. Por orden cronológico de publicación (nótese como en un principio éramos más fríos en nuestros relatos, con el tiempo nos fuimos ablandando y terminamos siendo unos sensibles), resaltamos los siguientes nombres:

Efford David Chabala
El 27 de abril de 1993, la selección de Zambia viajaba rumbo a Dakar, para enfrentar a Senegal, en un partido válido por las Eliminatorias del Mundial ’94. Tras una escala en Congo, el avión sufrió el incendio en uno de sus motores y se precipitó al mar. Sus 30 ocupantes murieron. Entre ellos se encontraba este arquero, que apenas jugó un partido en Argentinos Juniors.

Rubén Alejandro Bernuncio
Uno de los casos más recordados: el jugador de San Lorenzo quedó cuadripléjico a causa de un accidente automovilístico y atravesó una gran cantidad de operaciones. A pesar de su esfuerzo y de la ayuda brindada por Futbolistas Argentinos Agremiados, una insuficiencia renal le puso fin a su vida cuando sólo tenía 23 años.

Hernán Florentín
Los dramas no siempre se visten de luto, y hasta pueden ocurrir dentro de la cancha. Algo así es lo que vivió este defensor paraguayo que jugó en Boca y Ferro, entre otros. Sus horas más trágicas las pasó en All Boys: en un partido frente a Central Córdoba sufrió un golpe que derivó en un paro cardíaco. Estuvo una semana en coma, hasta que despertó. Salvo su vida de milagro. Y el fútbol quedó en un segundo plano.

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Rubén Bihurriet y Darío Campagna
Uno, de Newell’s. El otro, de Central. Bihurriet, a punto de sumarse al Deportes Quindío, había sido acercado por Campagna, de recordado paso por el fútbol de Colombia. Un terremoto se los llevó para siempre cuando ambos estaban en aquel país. el 25 de enero de 1999.

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El fallecimiento de Darío Dubois
Una noticia que nos pegó fuerte: en un confuso episodio, nuestro amigo, con el que habíamos compartido un Encuentro Baldosero, había sido baleado y murió a los pocos días, golpeándonos a todos. Lo despedimos con un emotivo texto. No lo olvidaremos.

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Juan Colombo
Una historia fuerte. Para leer y releer. De Estudiantes de La Plata a las Islas Malvinas, sin escalas. En 1982 entrenaba con la Primera División del Pincha y, de un día para el otro, lo mandaron a una guerra cruel. Vio el drama y la muerte de cerca. Volvió para seguir viviendo. Y para contarlo.

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René Bravo
No tuvo ni tiempo para demostrar sus cualidades antes de que un accidente automovilístico se lo lleve para siempre. Jugaba en Argentinos Juniors y solo tenía 20 años, cuando perdió la vida mientras viajaba para visitar a su familia en Añatuya, Santiago del Estero. El Nano Areán, técnico del Bicho, le comunicó lo ocurrido al plantel en la charla previa a un partido y, al borde del llanto, anunció que abandonaría su puesto al finalizar el mismo, sin importar el resultado.

Amílcar Moreno
Ex arquero de Vélez, volvió a nacer el 30 de diciembre de 2004. Sobreviviente del incendio en República Cromañón, nos contó su historia, y como pudo sobrellevar las consecuencias. Un relato en primera persona impactante. Pasen y lean.

Especiales: Obligados a abandonar el fútbol por enfermedad
Hace poco realizamos un informe donde rescatamos jugadores que debieron colgar los botines a la fuerza, por razones de salud. Algunos terminaron mal, otros la siguen peleando y hasta hay un caso distinto a todos, el de Ariel Giaccone, que decidió abandonar el fútbol por una causa más que justa. Un ejemplo.

Gustavo Juárez

No hay muchos jugadores que se hayan suicidado estando en actividad. Y para que su nombre no quede en el olvido, incluimos en el listado a este futbolista que pasó por Instituto y Belgrano antes de dispararse en la cabeza y conmocionar al mundo del fútbol cordobés.

Estudiantes de La Plata (1993/94)

No nos comamos el chamuyo de Alemania. Si bien contaba con jugadores que iban a dejar una profunda huella en el fútbol argentino, aquel plantel de Estudiantes de La Plata no era ninguna maravilla. Un par de pibitos que prometían pero no eran ayudados por el contexto, algunos hombres con varias batallas sobre el lomo, otros que querían hacerse un nombre y varios chicos de inferiores que, más que foguearse, iban a ser incinerados.

Posan para los fotógrafos: Yorno, Boggio, Gonzalo Gaitán, Fontana y Prátola (arriba); París, Uliambre, Calderón, Rubén Capria, Cabrera y Adrián Paz (abajo). El resto del plantel: el Loco Gonzalez, Alejandro Larrea, Juan Sebastián Verón, Gastón Sessa, Ricardo Iribarren, Martín Mazzucco, Néstor Soria, Pablo Erbín, Daniel Pighín, Martín Palermo, Sebastián Andersen, Freddy Vera, Diego Capria, Mauro Amato, Carlos Cenci y Celso Guerrero. Nada del otro mundo.

Ese equipo no pudo torcer las malas campañas que lo llevaron a estar comprometido con el promedio, y terminaría descendiendo al final de la temporada. El mix de experiencia y juventud no fue suficiente para lograr algo mejor que un último puesto en el Apertura ’93 y un 16º lugar en el Clausura ’94. Un total de 30 puntos entre ambos torneos sentenciaron la despedida de Primera División.

Colegiales (San Luis) 1 – Argentina 4 (1974)

“Organización” y “Selección Argentina” eran dos términos que no iban de la mano hasta la llegada de Cesar Luis Menotti a mediados de los 70. Para muestra de ello, vale repasar los encuentros de preparación del equipo que se aprestaba a jugar el Mundial de Alemania: un mezcladito (?) de argentinos jugando en el exterior, amistosos contra Belgrano y Aldosivi, y este encuentro frente a un humilde conjunto de San Luis.

Colegiales, que el año anterior se había coronado campeón de la Liga de Fútbol de Villa Mercedes, presentó un equipo reforzado que no le hizo las cosas fáciles al combinado nacional, ya que faltando 20 minutos para el final estaban igualados. La selección, que tenía varios nombres que no estarían en la Copa del Mundo, formó con Santoro; Glaría (Pagnanini), Paolino (Togneri), Sá, Tarantini; Brindisi, Telch, Potente; Balbuena (Cocco), Bertoni y Santamaría (Squeo).

En la imagen, el remate de Daniel Bertoni que abrió la cuenta a los 18’, igualando Barroso para los locales a los 22’. En el segundo tiempo, Miguel Brindisi (70’) y Patota Potente (73’ y 86’) definirían la historia.

Gracias Ale_Carro