Manchester City 3 – River 4 (1952)

Entre diciembre de 1951 y febrero de 1952, River Plate realizó una exitosa gira por Europa en la que disputó 14 partidos, cosechando 6 victorias, 7 empates y una sola derrota. Entre los triunfos, se destacó el que obtuvo el 2 de febrero de aquel año en Maine Road, el viejo estadio del Manchester City.

Los locales salieron a la cancha con Trautmann; Brannagan, Hannaway; Paul, Rigby, Phoenix; Hart, Revie, Meadows, Broadis y Clarke. Los argentinos formaron con Carrizo; José Ramos, Soria; Yácono, Spada, Héctor Ferrari; Vernazza, Prado, Walter Gómez, Angel Labruna y Loustau. El Feo Labruna, en dos ocasaiones, Vernazza y Walter Gómez marcaron los goles del Millonario, mientras que Meadows y Clarke descontaron para los Ciudadanos.

“Ha sido una hazaña maravillosa. Tan maravillosa que nos emocionó hasta las lágrimas. Merecen estos muchachos que escribieron aquí en la cuna del fútbol, una de las páginas más brillantes y memorables en la historia del deporte argentino”, escribió el partidario Diario River. ¿Exagerados? Tal vez un poco, aunque la Banda fue el primer equipo argentino en jugar (y ganar) frente a un conjunto inglés en su propio territorio. Años después, la proeza se repetiría, en ese caso frente al Sheffield United. Por suerte, todavía no estaba Olé para titular “Our sons” (?).

Walter Díaz (2013)

Fue sencilla la victoria de Los Andes ante Flandria, el 20 de agosto de 2013, por el torneo de la Primera B Metropolitana. Promediando el primer tiempo ya estaba un par de goles arriba y el Canario no inquietaba el arco del Milrayitas. Para colmo, cuando ya se estaba jugando el tiempo de descuento recuperado, una mala salida del arquero visitante, Adrián Villa, terminó en penal y expulsión del 1. Con todos los cambios hechos, Walter Díaz se sometió a la ejecución de Alejandro Noriega, que decretó el definitivo 3 a 0.

All Boys logo grande de Adidas (1981)

Durante el torneo de Primera B de 1981, All Boys utilizó una linda camiseta con un detalle particular: el gigantesco logo de Adidas en el pecho, entre las palabras “CLUB” y “ALL BOYS”. Una acción publicitaria un tanto desmedida, algo que imitaría (?) Reebok en selecciones como Ecuador, Rusia y Chile a principios de los 90.

Actualmente, el tamaño del distintivo de la indumentaria está restringido a menores dimensiones. Aunque, paradójicamente, no se pone la misma exigencia para las publicidades que ensucian la vestimenta. Una pena para Balonpie, un alivio para Lácteos Barraza.

San Martín de Tucumán (Clausura 1993)

Un equipo al que le quedó grande la Primera División. Después de un aceptable Apertura ’92 (terminó 12º, con regalito en la última fecha a Boca incluido), en el primer semestre de 1993 vino el desastre: 4 triunfos, 4 empates y 11 derrotas, que lo condenaron a terminar último en la tabla de los promedios y anteúltimo en ese torneo. Aunque en la cancha, los tucumanos fueron los que menos unidades sumaron, ya que Talleres de Córdoba sufrió el descuento de puntos a raíz de la inclusión de jugadores que habían sido suspendidos por el Tribunal de Disciplina de la AFA.

En la imagen, la formación que se despidió de la máxima categoría, con algunos sobrevivientes del equipo que había conseguido el ascenso un año antes. Arriba: Rescaldani, Quiñones, García, Onaindia, Bini, Chazarreta. Abajo: Zelaya, Jiménez, Campos, Solbes y Acosta. San Martín dijo adiós con una derrota frente a Boca en la Ciudadela.

Pero lo peor de todo es el hincha colado en la foto: camiseta del Xenieze, gorrito del Santo. Juicio y castigo.

Valladolid 2 – Argentina (Sub-23) 0 (1983)

En su camino hacia el Torneo Esperanzas de Toulon, la Selección Argentina hizo escala en España, para jugar algunos amistosos. En la Madre Patria, el equipo que dirigía Carlos Salvador Bilardo enfrentó, por ejemplo, al Valladolid. Y no le fue para nada bien.

Ante unos 10.000 espectadores cómodamente ubicados en el estadio José Zorrilla, los locales salieron a la cancha con Carlos Fenoy; Sánchez Vallés, Pastor, Pepín, Santos; Duque, García Navajas, Minguela, Yáñez; Oviedo y Alonso. Los argentinos formaron con Pumpido, Messina, Jorge, Ruggeri, Alves; Insúa, Martino, Gasparini, Rinaldi (en la imagen, tratando de cabecear entre cuatro rivales); Gareca y Urruti. En el segundo tiempo llegó la avalancha de modificaciones: Valladolid cambió a más de medio equipo y en Argentina ingresaron Bordet, Costas, Centurión y Monzón.

Otras apostillas (?) que dejó el encuentro: el equipo español presentó a dos argentinos en cancha: el Loco Fenoy y Eduardo Oviedo, autor del primer gol del partido (el otro lo marcó Juan Manuel, uno de los ingresados en el complemento). Además, en los visitantes fue expulsado el Tata Martino. Por último, un dato no menor: Pumpido, Gareca, Gasparini y Urruti tenían más de 23 años y, sin embargo, jugarían en Toulon: esa anormalidad estaba avalada en el reglamento de aquella edición.

El Porvenir azul (1980)

La utilización de una camiseta suplente fue, hasta hace unos años, una cuestión de mera necesidad: aparecía cuando los colores del rival eran similares, y se veía muy pocas veces por temporada. Tampoco se cambiaba muy a menudo: mientras la camiseta titular variaba año tras año, la misma alternativa se podía mantener con el correr del tiempo. Así fueron las cosas hasta los 90, cuando empezaron a proliferar diseños que nada tenían que ver con las tradiciones.

Lo cierto es que El Porvenir se anticipó a todos estos males (?), cuando en 1980 usó una inexplicable camiseta azul, sin marca, logo, publicidad o dibujo alguno; con pantalones y medias al tono.

Lo más raro de todo es que lo hizo, por ejemplo, en un partido frente a Sarmiento de Junín, cuando perfectamente podría haberse vestido de negro y blanco, como era (y es) habitual.