Medina Gustavo

Gustavo Fabio Medina (Tele)

Hay leyendas que superan a la realidad. Historias que parecen ser insólitas y, sin embargo, las tomamos como reales. Por ejemplo, suponemos que al Jardinero Cruz se lo apodó así porque lo encontraron cortando el césped del estadio de Banfield (cuando en realidad ya jugaba en las inferiores del Taladro), o creemos que a Menseguez le dicen “Rayo” por su velocidad (!). En este reconto de suposiciones, incluímos a Gustavo Medina, al que apodaron Tele por su afición a la caja boba. Y si alguien tiene pruebas de lo contrario, que las presente aquí mismo y de paso nos arruina el post.

Nacido el 22 de noviembre de 1972 en María Juana, Santa Fe, de chiquito se entretenía con “El show de Carlios Balá” y “Señorita Maestra” mientras sus padres lo mandaban a la cama a la hora de “Susana y Alberto”. Ya en los 80’s, se trasladó a la ciudad más importante de la provincia y, entre entrenamientos y sábados con “Badía y Compañía”, fue escalando lugares en las inferiores de Rosario Central.

Su debut en las canchas de Primera División se produciría el 21 de marzo de 1993 frente a Mandiyú, en Corrientes. Ya eran épocas de “Grande Pá!” y “Ritmo de la Noche”. Mientras tanto, este potente delantero culminaba su campaña en el Canalla: 29 partidos y 4 goles en dos temporadas (incluyendo la Copa Centenario).

Su momento de gloria (?) fue en un partido contra Vélez, por el Clausura 1993: convirtió un gol que estuvo a punto de arruinarle el campeonato a los de Bianchi, aunque estos finalmente dieron la vuelta olímpica y la filial de Ferro “Gustavo Medina” nunca prosperó (?). Por lo menos se pudo ver en “Fútbol de Primera”.

Argentino de Rosario fue su próximo destino. En las pantallas, “Mi Cuñado” era líder en el rating. Y en la cancha, el Salaíto se quedaba al borde del ascenso al perder la final ante Tigre. Sin embargo, el Tele subió de categoría: en 1995/96 jugaría en el Nacional B para Central Córdoba, su tercer club rosarino. Y mientras la TV argentina evolucionaba con la aparición de las señales de cable y, posteriormente, las satelitales, la carrera de Medina iba en picada.

En 2002 se fue a Chile para jugar en Coquimbo Unido, con el que alcanzó los playoffs en el Torneo Apertura. «Aquí se pasa mundial» era el éxito en la televisión trasandina, conducido por la mujer de un ex presidente argentino. Cosas peores se veían acá.

El final de su carrera lo vio deambular por San Martín de San Juan y Juventud Antoniana de Salta. Ya era la época en las que las producciones de Pol-ka como “Soy Gitano” o “Padre Coraje” hacían furor.

Una vez retirado, se dedicó a la dirección técnica. Lo último que se supo de él fue que estuvo en Atlético San Jorge, cargo que ocupó hasta abril de 2013. Desde entonces, tiene más tiempo para ver las repeticiones de “Casados con hijos”.

Islas a Tiro Federal (2004)

Ya estaba todo arreglado. Si hasta había viajado a Rosario a firmar el contrato y aprovechó para presenciar un partido de pretemporada. Habló con los medios y se dejó retratar con la camiseta. Era una incorporación rutilante para el Nacional B que comenzaba, más allá de su deslucida última etapa en Independiente. Pero Luisito Islas siempre tuvo un as bajo la manga.

Cuando el acuerdo era inminente, surgieron diferencias con los dirigentes a raíz de algunas pautas que incluía su contrato. Nunca quedó aclarado que fue lo que motivó la no-llegada de Luis Islas a Tiro Federal. Lo cierto es que el arquero nunca jugó en el club rosarino. Incluso le puso punto final a su carrera en el fútbol profesional.

Arquero de Almagro con número de cinta (2012)

El 24 de septiembre de 2012, Central Córdoba recibió a Almagro, por la 9º fecha de la Primera B Metropolitana. El arquero titular del Tricolor, Nicolás Peranic, se fue lesionado y su lugar lo ocupó Bruno Centeno. Hasta ahí nada demasiado raro.

El detalle es que el ex campeón Sub-20 no tenia la indumentaria completa: le faltaba el buzo. ¿La solución? Usar el mismo que había estado transpirando su compañero y agregarle una cinta en forma de “2”, que lógicamente si iría desprendiendo con el correr de los minutos. Un remedio 100% ascenso.

Fóppoli a Racing (1986)

Había que llenar las páginas de El Gráfico a principios de 1986. Y tener la primicia de una transferencia siempre es tentador, más cuando se trata de un club grande. Aunque en el apuro se pueden cometer errores, como en este caso. Pedro José Fóppoli fue un marcador central que brilló en el fútbol mendocino. Con el regreso de Racing Club a Primera División, llegó a un acuerdo para ir al club de Avellaneda. ¿Entonces por qué nunca jugó en la Academia? Porque sólo firmó un pre-contrato, que quedó inmediatamente anulado con la llegada de Néstor Fabbri.

Fóppoli siguió en Deportivo Maipú, y en el Regional de ese año debió enfrentarse al Atlético Argentino, representado por los jugadores de Racing que estaban a préstamo en esa institución. El partido terminó 3-2 a favor de los Cruzados, y Fóppoli marcó dos goles. Ese equipo terminaría logrando una histórica clasificación al Nacional B. Las famosas revanchas que da el fútbol.