Fóppoli a Racing (1986)

Había que llenar las páginas de El Gráfico a principios de 1986. Y tener la primicia de una transferencia siempre es tentador, más cuando se trata de un club grande. Aunque en el apuro se pueden cometer errores, como en este caso. Pedro José Fóppoli fue un marcador central que brilló en el fútbol mendocino. Con el regreso de Racing Club a Primera División, llegó a un acuerdo para ir al club de Avellaneda. ¿Entonces por qué nunca jugó en la Academia? Porque sólo firmó un pre-contrato, que quedó inmediatamente anulado con la llegada de Néstor Fabbri.

Fóppoli siguió en Deportivo Maipú, y en el Regional de ese año debió enfrentarse al Atlético Argentino, representado por los jugadores de Racing que estaban a préstamo en esa institución. El partido terminó 3-2 a favor de los Cruzados, y Fóppoli marcó dos goles. Ese equipo terminaría logrando una histórica clasificación al Nacional B. Las famosas revanchas que da el fútbol.

Juntos a la par

Aquel equipo de Marcelo Bielsa era un grupo unido, sin dudas. Adentro y afuera de la cancha. Si algún jugador necesitaba una mano, ahí estaba la presencia solidaria del compañero. Y si uno vestía mal, el resto tenía que acompañar. Con esta premisa de camaradería, Julio Saldaña y Mauricio Pochettino (flanqueados por Guillermo Lambertucci, amigo del entrenador) aprovecharon un 2×1 en camisas rosas y corbatas bordó. Algo que pasó desapercibido al lado del diseño elegido por Alfredo Berti, también acompañado de una corbata rebelde por el viento. Y pensar que el Loco era el director técnico.

Riquelme (2013)

En uno de los tantos “entrenamientos diferenciados” que Juan Román Riquelme tuvo a lo largo de su última etapa en Boca Juniors, se probó los guantes y ocupó por un rato la posición de Agustín Orión. Recibió indicaciones de Carlos Bianchi, fue para el área, se puso abajo de los tres palos (ya lo había hecho en el Villarreal) y estuvo allí por algunos minutos. Después, lo de siempre: a matear con los utileros, jugar el domingo (si la condición física y sus propias ganas lo permitían, claro) y concluir la semana con la sana costumbre que fue furor durante 2013: lesionarse.

González Pirez (2012)

La cantera de River Plate se destacó desde siempre por la aparición de muy buenos mediocampistas y delanteros, en general jugadores “de buen pie”. Pero en el Siglo XXI, esa tendencia fue disminuyendo: la calidad de los chicos que provenían de las inferiores iba en baja, y hasta costaba ver algún pibe que la rompiera de mitad de cancha hacia adelante. En cambio, surgieron varios defensores que se terminaron de afianzar, más por necesidad que por condiciones, y dieron la cara en el peor momento de la historia del Millonario: Pezella, Abecasis, Ramiro Funes Mori, Leandro González Pires. Este último hasta se dio el lujo de relajarse en un entrenamiento y ocupar el lugar de Daniel Vega. Por fortuna para los rivales de River, esto sólo pasó en una práctica.