Julián Pascual Alastuey
Otro de los juveniles perdidos o estrellas fugaces, que fueron parte del plantel de Independiente de Avellaneda campeón de la temporada 1988/89 junto a Ricardo Bochini y compañía.
El portador de este nombre de pila, que curiosamente también tiene otro ex rojo como Rambert, nació en Neuquén y debutó como volante por derecha un año antes, a los 20.
No existen demasiadas anécdotas de su paso por Avellaneda, aunque se puede rescatar que por no tener peso en el plantel y pagando el precio de su juventud, fue reemplazado por Irusta tras la expulsión del arquero Islas en el partido en el que Newell’s obtuvo el título de la temporada 1987/88.
Esa tarde, hasta el momento de salir, el encuentro estaba 0 a 0 y apenas 2 minutos después la Lepra se puso en ventaja. Fue finalmente 6 a 1 para los rosarinos, por lo que una vaga lectura podría suponer que estando en cancha, eso no hubiese sucedido.
Tras 11 encuentros oficiales, dejó el Diablo sin gloria, pero con la experiencia de haber compartido vestuario junto a Solari y varios jugadores de trascendencia como Islas, Clausen, Carlos Enrique y Giusti. Y también con otros como Reggiardo, Osterrieth y Lozano.
De allí pasó a Atlético Rafaela con mejor suceso. Entre sus dos pasos por la Crema (1989 a 1991 y 1994/95) alcanzó la cifra de 93 partidos con 5 goles (ante Olimpo, Quilmes, Racing de Córdoba y Belgrano de la misma ciudad). También tuvo tiempo para marcar uno en contra, frente a Instituto.
Por esos años, en los que la revista El Gráfico señalaba que «por derecha derrochaba su tremenda vitalidad el pibe Julián Pascual Alastuey», tuvo nuevamente la fortuna de integrar planteles con jugadores relevantes, aunque a otro nivel. Fueron compañeros suyos Gustavo Alfaro, Berzero, Cristofanelli, Areso, Saavedra, Goyén y Clementz.
Retirado de la actividad y aún siendo una incógnita qué hizo desde junio de 1991 hasta mediados de 1994, le inició un juicio a un tal Raúl Zimmerman en el año 2000. De ello se encargó la Cámara Civil, Comercial y Laboral de Rafaela. Y está bien que así sea, porque no sólo no entendemos del tema, sino que no nos interesa y corresponde su ámbito privado. De todas maneras, bienvenida sea la data de aquel que la pueda aportar.
Cucu





