Bogado Edgar

Edgar Bogado
Delantero paraguayo que llegó a Ferro en 2000 para sumar goles en busca del ansiado retorno a Primera. El problema es que tenia muy poco poder de gol y desaprovechó todas las asistencias de Esteban Figún. Fue uno de los culpables del descenso a la Primera B, junto a otros «baldoseros» como el Gordo Cordon y el Pelado Meijide.
Antes había estado en Atlético Rafaela, dónde fue intrascendente.
Despues del descenso con el Verdolaga, pasó por Guabirá (Bolivia) y Unión Maracaibo (Venezuela). Permaneció en el fútbol venezolano, ya que principios de éste año fue a Trujillanos, dónde lo presentaron como «el» goleador. Pronto se dieron cuenta de su ineficacia y no lo tuvieron en cuenta. Hoy la rompe en el Rubio Ñu, de la segunda división de Paraguay.

Cazador

Martina Gastón

Gastón Martina
Volante central que no pudo afianzarse en la primera de Belgrano de Córdoba, en su paso por la máxima categoría. En 2002 descendió y permaneció un año más con el equipo cordobés en el Nacional B. Había debutado en 1999, año en el que El Pirata ya veía tambalear su estabilidad futbolística. Su tarde de gloria la vivió el domingo 19 de agosto de 2001, cuando le convirtió un gol a Boca en la Bombonera (el segundo, en la victoria 3 a 1 de los «celestes»).
En la temporada 2003-04 pasó a Godoy Cruz de Mendoza. En el Tomba tuvo 6 meses muy buenos y dejó una grata impresión. El año pasado se fue a jugar al Chenois de Suiza, dirigido por el argentino Oscar Gizzi.
En una nota a un medio mendocino, habló de su paso por tierras extranjeras y se declaró privilegiado. «Estar un año en Europa es muy buena experiencia, y hay pocos que tienen la suerte de vivirla. Por suerte me tocó a mí. El equipo es de segunda división y el técnico es el argentino Oscar Gizzi; él me pidió. No logramos el objetivo de ascender pero estuvimos cerca«.
Por «haber estado cerca» no le renovaron el contrato y regresó a Godoy Cruz.

Juan Pordiosero

Rubini Hugo

Hugo Daniel Rubini
Arquero argentino que se convirtió en un asiduo participante del ascenso italiano desde hace más de una década. Se inició en las divisiones inferiores de River Plate porque le quedaba más cerca, a pesar de ser hincha de Boca como toda su familia. Ya a los 16 años llegó a integrar el banco de primera en una oportunidad, siendo el titular el Vasco Goycoechea en un partido contra Rosario Central. El arquero habitual era Nery Pumpido pero por esa época había prácticamente perdido un dedo en el recordado incidente del anillo. Una lesión y el ascenso del Gato Miguel (una forma de decir), lo relegaron nuevamente; y ante la propuesta del Cabezón Sívori de partir al ascenso italiano (Viterbese) no lo dudó un segundo. Junto a el también fueron de la partida Flavio Talarico y un tal Alberto Labrozzi.
Lo que parecía la aventura de un temporada terminó siendo todo un estilo de vida. Luego de ascender con el mencionado club a la C2 y después de un amistoso contra la Juventus, se le cumplió el sueño del pibe y fue comprado por la Vecchia Signora. Obviamente duró poco, más bien un año en el que solo fue al banco en tres oportunidades (una contra el Napoli del Diego). Retornó a la C2, al Tempio donde después de dos años con un promedio de un gol en contra por partido pasó al Casale donde mejoró su eficacia (23 goles en 32 partidos) lo que le valió subir de categoría al irse en el ’93 a la Fiorenzuola. Estuvo tres años siempre como titular y dio el salto al Ravena que en ese momento jugaba en la segunda división. Dos años después volvió a su categoría (la C) y nunca más volvió a salir de ella. Tras un año de titular en el Ancona fichó para el Spezia y encontró su lugar en el mundo porque aún sigue en ese equipo (desde la temporada ’99). En el último campeonato no jugó tanto y en algunos casos ni siquiera fue al banco. El equipo terminó sexto, quedando a las puertas del play-off por el ascenso a la segunda división. Ya está confirmado para esta temporada (7º en el Spezia) a punto de cumplir 36 años.

Fede_Mexico (Postero Invitado)

Manduca Jorge

Jorge Ignacio Manduca
No le dicen «Sela». Arquero aparecido en Unión de Santa Fé (2002-2003) que más allá de sus condiciones tendrá eternamente la mochila del apellido. Si uno de los requisitos para baldosear es tener un nombre inolvidable sin importar las cualidades, este es un terrible caso.
En uno de sus primeros partidos como local, las cosas no salieron para nada bien. Cristian Castillo, jugador de Olimpo en ese momento pero ídolo en Colón le convirtió un gol y Mauro Laspada, de penal, otro en el minuto 92, para hundirse en el promedio que a final de temporada lo depositó en la B Nacional.
Al tiempo pasó a Sarmiento de Junín (2004-2005) donde nuevamente sumó un descenso a la Primera B siendo suplente de Pablo Campodónico. Quién dice que con el tiempo empiece a deambular por muchos equipos y a ese todo que implica nombrarlo, se agregue una dilatada trayectoria.

Cucu

Barclay Sebastián

Sebastián Jorge Barclay (El Gordo)
Delantero surgido en Gimnasia y Esgrima La Plata post Barros Schelotto junto a Hernán Ocampos que jamás pudo afianzarse en primera. Debutó en la Copa Conmebol de 1998 y en el 2001 dejó el club con más pena que gloria.
Pasó a Tigre 2000-2001 pero a los seis meses viajó al sur de la provincia de Buenos Aires para fichar en Villa Mitre de Bahía Blanca. En el tricolor la pasó mal. Descendieron, jugó muy poco y para colmo Olimpo llegó a primera. Nuevamente no terminó su contrato y al semestre emigró. En Chile anduvo por el Temuco (2002) donde no pasó nada, pero por lo menos se dio el gusto de marcarle un gol a River. Claro, por la Copa «Matador Salas» que bien podría ir a la sección Re Partidos, su equipo venció a una juvenil formación millonaria y no solo el infló la red sino que también se anotó en el marcador otro baldosero que ya integra la lista de Mala Fe como lo es Rubén Darío Ferrer.
Que después se haya ido al competitivo fútbol canadiense no habla bien de él. Jugó en el Toronto Lynx (2003) y al tiempo en EEUU. Pero su periplo no terminó ahí. Para seguir baldoseando anduvo por el Avaí, de alguna segunda división de Brasil, sin embargo por falta de pago se marchó al poco tiempo. Ya en el 2004 pasó por Cipolletti en el Argentino A, pero para tener otro ingreso, puso un kiosco en La Plata en calle 10 entre 49 y 50.

UPDATE

En el 2005 estuvo en el Italchacao de la Segunda División de Venezuela con Aranda y Pronetto como compañeros, donde metió varios goles pero que no alcanzaron para ascender. En el 2006 firmo para el Depotivo Marquense de Gutemala pero no hay datos de su participación durante el torneo.

Cucu

Ordoñez Diego

Diego Ordoñez (Pastilla)
Surgió de las inferiores de Rosario Central y debutó en primera en 1993. Permaneció en el club hasta 1998 y obviamente participó del título de la Copa Conmebol 1995. Para clasificar a esa copa fue uno de los que mas jugó en el torneo local junto a Colusso y el Nuno Molina. El Canalla quedó séptimo y el campeón fue San Lorenzo (quinto Deportivo Español. Sin embargo después de un tiempo partió al norte argentino. Fichó en Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1998-1999) donde se encontró con su ex compañero Hernán Castellano. Quizás existan los que defienden a Ordoñez y que no lo ubicarían como un baldosero, pero no solo no es un deshonor figurar acá, sino que una vez salido del Canalla no hizo más que deambular por equipos de menor envergadura. Años después vistió los colores de Argentino de Rosario (2004-2005) en la Primera C y últimamente representó al Guillermo Brown de Puerto Madryn (2005) en el Argentino A, porque lo pidió el entrenador Arnaldo Sialle, un rosarino que llevó a varios coterráneos. Diego es el típico lateral derecho con nula proyección que entonces se dice que tiene huevo. Y se sabe que con eso…no alcanza.

Cucu

Turchi Juan Manuel

Juan Martín Turchi
Era uno de los delanteros que más prometía desde que surgió Martín Palermo y en Estudiantes (1995-1999) generó mucha esperanza. Era de la camada de Fúriga y se asentó como titular en un partido que entró faltando 5 minutos y clavó el 1-0 sobre el final. Al partido siguiente sucedió algo similar; entró al final y lo ganó. Ahí agarró continuidad y cuando se estaba ganando el lugar, una patada en la rodilla frente a Boca le hizo un corte que lo dejó afuera bastante tiempo.
No obstante quedó libre por el 20 % y salió a pelearla al fútbol italiano. Fue directamente a buscar plata, porque cayó en un equipo de la C2, la tercera categoría. Vistió los colores del Viterbese (1998-2000) marcando 3 goles en 6 partidos. El equipo ascendió y en la C1 se destapó ya que en 32 partidos convirtió 15 goles. Pasó al Catania (2000-2001) de la misma división pero en 17 partidos tan solo mojó en 2 ocasiones. Algo similar le sucedió en el Spezia (2001) donde metió un solo gol en una decena de encuentros.
No se llega a entender bien pero pasó al Perugia (2001-2002) en la A donde no jugó pero donde retornó luego en el 2003-2004 para tampoco tener minutos en cancha. En el 2002 marcó 9 veces en 20 partidos en el Arezzo, de nuevo en la C1. Después marchó al Sambenedettese (2002-2003) con 21 partidos y 3 goles. Ahora está en el Gualdo de la C2 desde el 2004 con 16 partidos y 6 goles.
Un dato de oro es que lo dirigió la primer mujer DT de Italia y del fútbol mundial.

Cucu

Paz Adrián

Adrián Paz
Un talento desperdiciado en Sudamérica. De condiciones interesantes, sobre todo su velocidad, enseguida se le aventuró un futuro plagado de éxitos. Debutó en Bella Vista de Uruguay, su país, en la temporada 1986-87. Allí sorprendió con sus escapadas típicas de puntero que asiste y que llega al gol. Vélez Sarsfield se interesó en él y lo contrató en 1988. Estuvo un año en Liniers, dónde completó 28 partidos y marcó 3 tantos. En 1989 regresó a Bella Vista y jugó en buen nivel. Por eso lo contrató Peñarol en 1991. Con los carboneros vivió una situación bastante particular, ya que pese a su aceptable rendimiento fue muy criticado por los simpatizantes. Encima, agregó un dato fundamental a su curriculum. En una semifinal de Supercopa, ante Olimpia de Paraguay, agredió al árbitro chileno Hernan Silva y la Confederación Sudamericana lo suspendió por un año. Volvió en 1992, pero con los colores de Estudiantes de La Plata. Le había quedado como materia pendiente triunfar en la Argentina. Jugó 45 encuentros y marcó 5 goles. No cumplió con lo esperado y voló hacia otras tierras. Anduvo por el Puddong de China (1995), el Ipswich Towg de Inglaterra (1996), Columbus y Colorado Rapid de Estados Unidos (1996 a 1998). En 2000 regresó a su amado Bella Vista.
Jugó en la selección charrúa (marcó el gol de lavictoria en un amistoso con Brasil, en 1992) e incluso disputó la Copa América de 1993.

Juan Pordiosero