Luis Fernando
Que un defensor brasilero llegue a probar suerte al país es tan ilógico como que un lateral argentino viaje a jugar allá. Solo Ricardo Rocha en Newell´s y Juan Pablo Sorín en Cruzeiro lograron triunfar, pero ellos son figuras mundialmente conocidas. En cambio aquí se habla de un tosco defensor que seguramente por algún buen representante desembarcó en un club importante como San Lorenzo (1997-1998). Habría que averiguar que dirigente aceptó su incorporación. Lo cierto es que jugó algunos partidos sin pena ni gloria tratando de reemplazar a Oscar Ruggeri y haciendo una dupla parejita con Federico Lussenhoff. Pero perdió el puesto con Cacho Borelli que estaba roto, como para tomar magnitud de su pésimo nivel. Que mal andaba el azulgrana que hasta Gilberto Angelucci se había asegurado la titularidad y el camerunés Mimboe era tenido en cuenta. Cuando finalizó la temporada pensó que habiendo jugado en la primera categoría de Argentina podría hacerlo en cualquiera parte, volvió a Brasil pero no consiguió club. Por eso fue simple incorporarse al patético Badajoz (1998-1999). Del cuervo al equipo español era solo cuestión de hablar con Marcelo Tinelli. Allí, en segunda tampoco tuvo gran éxito y retornó obviamente donde mejor podía robar. Se fue a Córdoba y firmó con Belgrano (1999-2000) donde fue tan brillante su nivel que el inmenso Jorge Wilstermann de Bolivia (2001) se lo llevó para sus filas. Inclusive se enfrentó a San Lorenzo y fue el encargado de ejecutar un penal que como era previsible lo tiró a cualquier parte.
Claro, de algún lugar salió aunque haya llegado como un desconocido. Alguna vez jugó en el Inter de Porto Alegre, por lo menos es lo que defensor manifestó.
Cucu
