River Plate Verano 2008

Año nuevo, vida nueva. Y vaya si lo sabrá River Plate, que en el verano de 2008 comenzó un año que sería bisagra para toda su existencia. Ese 11 de enero, en el estadio José María Minella de Mar del Plata, se inauguró el histérico Ciclo Simeone. Si, ese mismo germen que desencadenaría una pandemia que dejaría secuelas imborrables en Núñez, Belgrano y alrededores.

Esa noche el técnico llegó al Mundialista, se puso un slip ajustado y sexi, después un traje Versace al tono, luego unos zapatos Jesús Canovas, un poco de gel, un Rolex de platino y finalizó con un Tramontina entre los dientes para luego balbucear:(Arriba) Ojeda, Nasuti, Mussachio y Gerlo. (Abajo) El Cebolla Sciorilli, Abelairas, Domingo, Buonanotte, Damián Lizio, Marco Rubén y Villagra”.

Se ve que los jugadores no entendieron mucho sus palabras y, desconcertados, formaron de manera asimétrica en el empate 1 a 1 con Independiente. Poco importó el gol de Abelairas. Aunque suene repetitivo, lo concreto es que esa noche comenzó el Ciclo de Diego Pablo Simeone como técnico de River Plate. Con todo lo que eso implica. Que Dios, la patria y Angelito Labruna se lo demanden (?).

Independiente Verano 2008

El verano de 2008 arrancó para el Independiente de Troglio de la misma manera que había finalizado el año anterior: decepcionante.

A la falta de esfuerzo dirigencial para sumar contrataciones, hubo que agregarle la reconocida bondad de Pedrito, quien aunque sea en un Torneo estival le dio cabida a varios pibes junto a habituales suplentes y hasta a alguno que otro que se despidió por esos días.

¿El resultado? Un espanto futbolístico que, al menos, se dio el lujo de empatarle 1 a 1 a River en Mar del Plata con gol de Machín en la noche del debut del Cholo Simeone como técnico Millonario.

Posan cual grupo de turistas, arriba: Ismael Sosa, Churín, El Rengo Díaz, Guillermo Rodríguez, Carlos Lothar Matheu y Gabbarini. Abajo: Machín, Calello, Di Gregorio, Moreira y El Pony Oyola.

Igual, no todas fueron malas para El Rojo. A las pocas horas se sumaron dos nombres que serían leyendas en Avellaneda: Pablo Ernesto Vitti y Freddy Totono Grisales. El típico “deme dos” de Mar del Plata.

Argentinos Juniors Clausura ´96

Durante su segunda etapa en Primera División –iniciada en 1955- Argentinos Juniors acumuló hitos que están en las páginas doradas de nuestro fútbol. De su nursery surgieron: Diego Maradona, Claudio Borghi y Fernando Redondo; exhibió camadas moldeadas por José Pékerman; salió campeón Metropolitano, Nacional y de América; y hasta protagonizó la final Intercontinental más lujosa que se recuerde, ante Juventus de Italia, en 1985.

Con Luis Veiga como presidente (1992-1996) y por cuestiones económicas, El Bicho mudó su localía a Mendoza, jugó un partido de la Supercopa 1995 en Miami (?) y, pese a que vendió a Cagna, Sorin, Gancedo, Juan Gómez, Netto, Facciutto y Dollberg en casi 6 millones de dólares, las deudas fueron cada día mayores para una institución que, si fuera por prestigio futbolístico, debía manejar el presupuesto del Chelsea (?).

El Clausura 96 encontró al club de La Paternal con 7 millones de pesos de pasivo, 13 pedidos de quiebra, 60 juicios en curso y con el estadio de Juan Agustín García y Boyacá convertido en un aguantadero de barrabravas, además de tener un plantel diezmado al que se le debían varios meses de sueldo.

Tras la renuncia de Roberto Saporitti (5 Partidos, 5 derrotas) Argentinos se presentó como local en la cancha de Atlanta con la dupla interina Luis Soler – Oscar Cadars como directores técnicos. En la foto, arriba: Lanari, José Manuel Fernández, Cardinal, Asencio, Marra y Pena. Abajo: Placente, Martín Aguirre, Bennett, El Dany López y Nico Diez. Y fue derrota 2 a 0 con Ferro. Previsible, teniendo en cuenta que su mejor defensor todavía era alcanzapelotas (?).

Durante ese campeonato, además de irse al Nacional B, El Bicho sufrió la caradurez de Carlos Fren, quien dirigió un partido y al momento de firmar su contrato por seis meses tiró: “Sé que en el club no hay un mango, así que no me paguen. Denme el 50 % de La Paglia y Cambiasso y estoy hecho”. Tétrico.

Ferro Clausura ’99

Éste inolvidable Ferro quedó en el libro negro de nuestro Calcio (?) por ostentar el triste récord de mayor cantidad de tiempo sin marcar ni un mísero gol. En total, fueron 875 minutos diseminados entre la última jornada del Apertura ´98 (victoria por 4 a 3 sobre Gimnasia de Jujuy) y la décima del Clausura ´99 (empate 2 a 2 con River Plate).

La foto corresponde a la jornada 12 de este último campeonato, cuando (para no ser menos) cayeron por 2 a 0 ante Rosario Central en Caballito. Posan para la posteridad: Leonel Martens, Tula, Kobistij, Martín Herrera y Mandra (arriba) El Gordo Cordon, Hudaied, Mario Grana, Vitali, Chaparro y Nico Diez (abajo)

Completaban el corso: Ariel Rocha, Luis Sosa, Jorge Vega, Ariel Giaccone y Sergio Rodríguez, para engalanar a un equipo que, además de la dignidad, esa tarde perdió a Gerónimo Cacho Saccardi, quién dejó el banco entre lágrimas y manifestando: «La ida no depende de mí, si tuviera que morir lo haría acá».

El Verdolaga salió en el anteúltimo lugar con 15 puntos, producto de 2 victorias, 9 empates y 8 derrotas; con apenas 8 goles a favor y 18 en contra, en un campeonato que fue la génesis de un mañana oscuro. Y un pasado mañana aún peor

Argentina Sub 16 (1986)

Podría haber sido la selección de En Una Baldosa, pero no. Se trata nada más y nada menos que de la selección argentina en el Sudamericano Sub-16 de Lima en 1986.

En el arco se destacaba la presencia de Sandro Guzmán, que quizás por entonces ni soñaba con vestir algún día el buzo de Boca y mucho menos con hacer una carrera musical bajo el nombre de Jah Sandro. A su lado, también asomaba el jopo del Simpson Alejandro Allegue, un futuro personaje mitológico de Racing. Como si fuera poco, el plantel se completaba con nombres como el de Chiquito Dollberg, Juanjo Borrelli, Fernando Gamboa, Javier Alonso y el Moncho Fernández , entre otros.

Aquel equipo dirigido por Carlos Pachamé terminó invicto en su grupo y avanzó al cuadrangular final, donde perdería las chances de clasificar al Mundial de la categoría por finalizar último, detrás de Bolivia, Brasil y Ecuador. La baldoseridad ya era un proyecto serio.

Atlético Tucumán 2001/2002

Un tradicional equipo del Nacional B se refuerza con figuras de renombre para festejar su Centenario a lo grande, pero termina descendiendo al Argentino A. En el medio, un montón de hechos desafortunados que marcaron su destino. Atlético Tucumán de la 2001/2002.

La cosa ya estaba mal barajada, pues el Decano venía de hacer una mala campaña y además de estar ajustado asustado con el promedio, acababa de ver como su rival de toda la vida, San Martín, había caído al Argentino. La ciudad y la provincia estaban perdiendo representación.

Pese a la malaria deportiva e institucional, Atlético hizo un esfuerzo y contrató a varios jugadores con apellidos pesados para pelear bien arriba: Darío Cabrol, Hugo Romeo Guerra, Sebastian Clotet, Daniel Bertoya, Mario Lobo, Héctor Pochola Silva y el regreso de Hugo Corbalán. La experiencia estaba asegurada.

En aquella extraña primera rueda con 25 equipos, que determinaría el ascenso de Olimpo, los tucumanos apenas cosecharon 29 puntos, ubicándose en el 18º puesto. Desesperado por la situación, debía encarar la segunda mitad del campeonato con aspiraciones de ganar el segundo ascenso. Pero el plan falló.

Cabrol, que hasta ese momento era uno de los pocos que zafaba, aceptó una oferta de Chile y se marchó en el receso. La mayoría de los refuerzos lo imitaría, incluído Hugo Romeo Guerra, que sólo convirtió 1 gol.

Con muchos pibes y sin conducción firme (en la 2001/2002 desfilarían por el banco 5 entrenadores: Trulllet, Aredes, Zuccarelli, Salvatierra y Jorge López en dos ciclos), Atlético Tucumán finalmente perdió la categoría el 17 de marzo de 2002, tras caer 2 a 1 ante Atlético Rafaela en la 8º fecha del octogonal. Terminó último en su grupo, con 4 empates y 10 derrotas.

Un triste descenso después de 14 temporadas en el Nacional. Inimaginable manera de festejar los 100 años.

Gracias a CA Tucumán.

Independiente 2000

Una rara combinación de experiencia, juventud baldosera y el balón de oro del Mundial, pero 10 años antes (?). El Apertura 2000 fue un mal torneo para Independiente, que apenas pudo ganar 6 partidos y perdió 8, terminando 14º en la tabla de posiciones.

En la foto, arriba, vemos a Zelaye, Juan Carlos Ramírez, Satanás Páez, Fram Pacheco, Ariel Montenegro, Passet y Jorge Martínez. Abajo: Leandro Ávila, Panchito Guerrero, Forlán y Gastón Galván. Jugaron en ese campeonato, además, Ariel Rocha, Damián Albil, Gabriel Milito, Mariano Pernía, Carlos Estigarribia, Sebastián Rozental, Domizzi, Vitali, Cambiasso, Garnero, Eluchans, Pekarnik, León Bustos, Livio Prieto, Cristian Zárate, Mario Osito Nuñez, Sebastián Rambert y Matías Vuoso.

River Apertura 2007

La foto emociona hasta las lágrimas (?). Ni hablar de los nombres: Ojeda; Valencia, Musacchio, Lussenhoff y Martínez; Affranchino, Mauro Díaz, Abelairas y Sixto Peralta; Lizio y Ríos.

Ese equipo de River, con muchos debutantes y otros que tuvieron poco rodaje con la camiseta de la banda, tuvo que salir a la cancha de Argentinos Juniors para enfrentar a Huracán por la fecha 16 del Apertura 2007, ya que los titulares estaban concentrados para disputar la semifinal de la Copa Sudamericana.

Sixto Peralta puso el 1 a 0 para el Millonario en el primer tiempo, pero en la segunda parte entró el Chipi Barijho y emocionalmente (?) el Globo creció, al punto de darlo vuelta con 2 tantos de Sánchez Prette.

Ah, encima River no llegó a la final de la Copa porque lo dejó afuera Arsenal. Aunque mirándolo a la distancia ese parece un dato menor.